¡Desde que lancé la sección hace un año estaba esperando la oportunidad de hacer esta entrevista! Y el hecho de estar por unos meses instalado en Silicon Valley para Singularity University me dio finalmente la oportunidad.
Antes del video, les cuento un poco de nuestra historia en común, incluyendo cómo Wences Casares me enseñó una de las más grandes lecciones de mi vida de negocios. Y como detalle extra, es la primera entrevista en HD de la historia del blog!
Conocí a Wences cuando él estaba empezando a buscar el capital para armar Patagon. Llegó junto a Constancio Larguía a vernos a Andy y a mí, que habíamos lanzado Officenet 18 meses antes, para que los ayudáramos a buscar inversores y para que nosotros mismos invirtiéramos.
Pese a su muy temprana edad, él ya venía de armar una empresa, Internet Argentina, el primer ISP de la Argentina en tiempos donde casi nadie sabía aún el significado de la palabra «internet». La empresa había funcionado pero a Wences no le había ido bien en lo personal y pese al golpe, o gracias a él, buscaba decidido su revancha.
En una de las tantas reuniones que tuvimos, al terminar les pregunté si podían llevarme de vuelta al Centro desde Barracas (donde está la ofi de Officenet). Ellos accedieron a llevarme y salimos hacia el auto. Grande fue mi sorpresa cuando ví un 504 destartalado. Después de varios intentos por ponerlo en marcha, Wences y Constancio me pidieron si podía ayudarlos a empujar para que arranque! Fue una buena metáfora, que después vivimos juntos en la empresa de videojuegos Wanako, el empujar con un emprendedor de la talla de Wences para hacer arrancar algo.
Después vino su éxito impresionante con Patagon y luego su aventura más impactante, de la que él habla en su entrevista: tres años dando la vuelta al mundo con su esposa y sus chicos en un barco. La foto que ilustra el post muestra el recorrido real del velero (pueden cliquear acá para verla bien. Se mira de derecha a izquierda porque el viaje fue hacia el oeste).
Esta última etapa lo encuentra instalado acá en Silicon Valley, en la Meca del emprendimiento, «jugando en la Primera División» del mundo entrepreneur. Su empresa, Bling Nation, está en University Ave en el corazón de Palo Alto, donde nacieron tantos de los mayores éxitos de internet en el mundo. Lo que a mí más me impresionó siempre de él es la grandeza de su pensamiento. Cada vez que yo creí estar pensando en grande me bastó una charla con él para darme cuenta de que se podía pensar mucho más grande aun.
«Gracias a él», aprendí una de las lecciones más importantes de mi vida de negocios: En el momento en que Wences vino a vernos por Patagon, se podía apreciar ya que tenía pasta para ser un impresionante emprendedor. Pero su plan de negocios de ese momento era un delirio! Querían armar un portal de finanzas para venderle acciones argentinas a inversores minoristas americanos, compitiendo con E-trade, Schwab, etc. Andy y yo acompañamos el proceso varios meses, inclusive pagando a fin de mes los sueldos de su equipo para mantener el emprendimiento con vida.
Cuando llegó el momento de aportar el capital más fuerte, en vez de apostar a la brillantez y la polenta de Wences como emprendedor y asumir que un buen emprendedor encuentra eventualmente la manera de lograr lo que se propone, con Andy decidimos no invertir porque no nos convencía el modelo de negocios de Patagon en ese momento. Cuando Wences finalmente consiguió su inversor, nos devolvió todo el dinero que habiamos puesto. Supongo que no hace falta aclarar que si no le hubiéramos pedido la plata de vuelta nuestra inversión hubiera valido muchos millones de dólares!
El día que salió en la tapa de Clarín la venta de Patagon al Santander en una cifra impresionante, mi esposa al verlo me llamó al celular y cuando atendí me dijo en un susurro: «Estás bien?…». Yo creo que ella tenía miedo de que me hubiera tirado de un puente! 🙂
Lección dolorosa pero lección al fin: Hay que apostar a los grandes emprendedores, no a los grandes proyectos. Los modelos de negocio van y vienen pero ellos siempre encuentran su camino.
Podría contar un montón de historias más, pero me parece mejor dejarlo hablar a él. Con ustedes, mi amigo y «role model», Wences Casares.
Entrevistas anteriores:
– Mariano Sigman
– Luis Moreno Ocampo




