
¿Cuán privada es hoy tu privacidad?
El hecho de que adoptar herramientas 2.0 no sea peligroso no quiere decir que no plantee algunos inconvenientes serios sobre nuestra privacidad. Pero a los que se resisten a subir sus fotos o compartir sus cosas, déjenme decirles lo siguiente: como funciona el mundo hoy no es una cuestión de elegir si queremos que haya fotos nuestras online o no. Fotos nuestras VA A HABER. Es más, salvo que vivas en una cáscara de nuez, seguramente YA LAS HAY. Si no las subiste tú, las subieron tus amigos. O, peor, tus enemigos!
Las herramientas 2.0 abren la puerta a un potencial exceso de exhibicionismo que no es saludable y antes de lanzarse hay que pensar con claridad cuál es el límite que queremos darle a nuestra intimidad. Qué queremos compartir con quién. La mayoría de las herramientas 2.0 tienen algún método de restringir quién ve qué.
Dado que no estar expuestos en el mundo 2.0 no es una opción, lo que yo recomiendo es tomar control del proceso.
Déjenme darles un ejemplo. Casi todos los años en las fiestas de aniversario y fin de año de Officenet se arma un karaoke. Durante años la joda era pedirme que yo cante, a lo que siempre me negué por cuestiones obvias. Una vez, cansado ya de la presión de la gente por que haga de hazmerreír, opté por patear el tema hacia delante haciendo una promesa: iba a cantar cuando Officenet cumpliera 10 años. Todavía faltaban tres y así gané bastante tiempo. Pero el día llegó y tuve que cumplir mi promesa y cantar.
El video está en Youtube. Y saben quién lo subió??? Yo!!!
Lo hice porque me moría de ganas de que miles de personas puedan potencialmente reirse de mí? No! Lo hice porque eso fue filmado por varias personas y si no lo hacía yo alguien lo iba a hacer seguro. Entonces, dado que era inevitable que las vergonzosas escenas mías cantando estuvieran online, opté por tener control del proceso. Edité el video lo mejor que pude y, pese a que no puedo enmendar lo mal que canto, hice que sea de la mejor calidad posible.
El que le da la espalda al mundo 2.0, simplemente está resignando el estar en control sobre cuál es su nueva identidad online. La definición de privacidad se está reescribiendo día a día e ignorarlo sólo hace las cosas peores.



