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22-08-2013

Gordon Gekko y la codicia como motor

Gekko2

Wall Street fue una de las películas más recordadas de los 80’s. Para muchos de los que en ese momento soñábamos con algún día dedicarnos a los negocios, la figura de su protagonista, Gordon Gekko, nos causó un profundo impacto. Tanto impacto que creo que pocos personajes son tan recordados por su nombre de ficción casi 20 años después como él.

Gordon Gekko encarnaba el capitalismo en su versión más cruda, en combinación con el lujo y la riqueza con la que un adolescente argentino común no podía ni fantasear. Al verlo en la pantalla dentro nuestro hervían, en un ambiguo cocktail, el rechazo y la admiración. Pero, te cayera mejor o peor, Gordon Gekko era GRANDE!

Escribo hoy este post porque hace unas semanas se me apareció el personaje una vez más en mi cabeza, y se me ocurrió preguntarme qué edad tendría en la película. Me puse a buscar en internet y en ningún lado se menciona la edad de Gekko. Si no puedo saber la edad de Gekko, es lógico pensar que debía tener la misma edad del actor que lo encarnaba… Y ahí llegó la sorpresa: ¡al momento de filmar Wall Street, Michael Douglas tenía 42 años, exactamente la edad que tengo yo ahora!

¡WOW! Me produjo un impacto profundo saberme de la edad de semejante “tycoon” de los negocios, la edad del mismísimo Gordon Gekko en su apogeo. Es extraño el mecanismo por el que percibimos nuestra propia edad, no? Al menos yo siempre me siento mucho más chico de lo que (evidentemente) soy.

Quizá la escena más memorable de la película sea un discurso en el que él le habla a los accionistas de una empresa llamada “Teldar Paper”, que acaba de comprar a un precio vil con el fin de desguazarla. Este discurso dura apenas un minuto y es muy impactante. Quiero compartirlo con ustedes ahora y que discutamos el punto central que allí se plantea. Traduzco con cierta licencia:

“La nueva ley en el mundo de las grandes empresas parece ser la supervivencia del menos apto. A mi modo de ver, o hacés las cosas bien o sos destruido. (…)

El punto, damas y caballeros, es que la Codicia, a falta de una palabra mejor, es buena. La Codicia es correcta, la Codicia funciona. La Codicia clarifica, atraviesa y captura la esencia del espíritu evolutivo. La Codicia en todas sus formas. Codicia por vida, por dinero, por amor, por conocimiento, ha marcado la oleada ascendente de la humanidad, y la codicia – tomen nota de mis palabras – no solo salvará a “Teldar Paper” sino también a otra corporación que no funciona, nuestro país.”

¿Qué opinan de lo que plantea Gordon Gekko: la codicia es buena?

    Hay 68 comentarios - Agregá el tuyo!

  1. 1
    Marcos says:

    Me quedé tildado más con lo de la edad que con lo de la codicia, y coincido en eso de que siempre pienso que soy más chico de lo que de chico pensaba que era una persona grande 🙂 (tengo 41)
    Respecto de la codicia, creo que es una de las tantas formas que adquiere el deseo, y no está mal desear en tanto sea en un equilibrio y que, al intentar cubrir ese deseo no hagamos pelota el entorno.

    Abz!!

  2. 2
    Manu says:

    Santiago, vos leíste a Ayn Rand? Leíste las novelas “La rebelión de Atlas” o “El manantial”, o el libro de filosofía “La virtud del egoísmo” o “Capitalismo, el ideal desconocido”?

    Ella trata bastante bien ese tema en sus libros.

  3. 3
    Florencia says:

    Buena pregunta…
    Tomo las 1° y 2° acepción de la palabra según la RAE
    Codicia:
    (Del lat. *cupiditĭa, de cupidĭtas, -ātis).
    1. f. Afán excesivo de riquezas.
    2. f. Deseo vehemente de algunas cosas buenas.

    Elijo la segunda.
    Si vemos la codicia como un motor, seguramente sea un impulso positivo, el tema sería plantear los límites de lo que somos capaces de hacer por codicia. ¿Cuáles son las consecuencias de nuestra codicia?

    La falta de codicia, como la falta de límites a la codicia, son igualmente malos. Y el límite está en los valores individuales, corporativos, y en el ámbito que se los quiera aplicar.
    Gary Hamel en su libro “Lo que ahora importa” enumera una serie de valores necesarios:
    1. Lealtad
    2. Caridad
    3. Prudencia
    4. Responsabilidad
    5. Equidad

    Probablemente es importante que comprendamos la importancia de estos valores.
    Saludos.

  4. 4
    Demian says:

    La codicia no es deseo, implica un desprecio por las formas y los medios, y en definitiva por el resultado final. Es el veneno de nuestra sociedad posmodernista individualista, con el correlato del mundo de los negocios que queda retratado en la pelicula. Es lo que nos llevo a Enron, a la burbuja del 2009 y asi seguirá. Es la antitesis de la creacion y del emprendedorismo. Para un adolescente coincido que el personaje tiene algo de fascinante, a nuestra edad ya deberiamos haber aprendido el efecto y rechazarlo.

    • 5
      Sebastián says:

      Buenisimo lo que planteas. Tengo 21 y siento que la única manera de ser exitoso y feliz es de la manera que la plantea Gekko. Pero a su vez me siento poco representado por ese modelo. De a poco me voy dando cuenta que usando los parámetros del éxito siempre te van a dejar insatisfecho si no cumplis con esas expectativas.

    • 9
    • 29
      Mario says:

      Excelente resumen.

      En el fondo, como en todo -aunque bien en el fondo, por lo que no aparece como fácilmente visible- todo es un problema de valores.

      La ambición sana no sólo es saludable, es muy importante como motor de crecimiento y mejora. Pero la codicia, al ser egoísta, no considera al conjunto y tiene a muy largo plazo, el germen mismo de su autodestrucción.

      Esta disyuntiva la resuelve la TEORIA DE LOS JUEGOS, confirmando que es mejor alcanzar el òptimo de un sistema por vía de la colaboración antes que por la búsqueda del óptimo individual.

      Santiago, muy buen disparador.

      Saludos.

    • 31
      Leandro says:

      Coincido…

    • 37

      Bueno creo que Santiago sabía en el fondo cómo iban a ser nuestros comentarios.
      Claro que la primera impresión de Gekko es buena, pero no es la última.
      Cuando el personaje de Charlie Sheen lo conoce se ve fascinado por Gordon, pero ya sabemos cómo termina. Además, viendo la segunda película se comprueba que a Gekko no lo quiere ni la hija.

      Los codiciosos son adictos. Uno no quiere relacionarse con esas personas, porque a la primera oportunidad que tengan te van a cagar aunque te “quieran”.

      Uno de los diálogos en la secuela que mejor define la codicia es éste:
      http://www.youtube.com/watch?v=Humfsis-QLI
      Jacob: What’s your number?
      Bretton: Excuse me?
      Jacob: The amount of money you would need to be able to walk away from it all and just live happily-ever-after. See, I find that everyone has a number and it’s usually an exact number, so what is yours?
      Bretton: … … More 😉

      Sin límites.

      Coincido en que el verdadero motor que nos mueve hacia adelante es la ambición, es la fuerza para crear.
      El que quiera meterse con Gordon que se meta, a la larga va a salir perdiendo. Si lo dejás solo en su juego de suma cero termina comiéndose a sí mismo.

      • 43
        Santiago B. says:

        Me pareció brillante el resumen que hacés en este comentario, Andrés! Y buenísima la cita!

        Como se esbozó en otros comentarios,creo que el principal problema es la difusa frontera entre la ambición (a mi modo de ver imprescindible para que una sociedad progrese) y la codicia (su versión excesiva y deformada).

        Cuando escribía el post busqué cómo traducir “Greed” y encontré “Codicia” y me sentí tentado de cambiarlo por “Ambición”. Pero me di cuenta de que en inglés la palabra “Ambition” existe y que si Oliver Stone eligió usar “Greed” es precisamente para volverlo polémico y debatible. En esa frase reemplazás esa palabra y de repente te quedás sin conflicto.

        Lo que no se mencionó demasiado hasta ahora es que la falta de ambición (la “complacencia”, podríamos decir) es también un enemigo temible y poderoso. La comodidad, la desidia, vuelven al mundo chato y poco interesante.

        Si me empujás a elegir, entre la codicia y la complacencia me quedo con la codicia. Prefiero nadar con tiburones antes que vivir en un estanque de pececitos “goldfish”.

  5. 6
    Alejandro Di Battista says:

    NO: La codicia es el ‘deseo en exceso’ y como tal es mala.
    Aspirar es mejor que codiciar.

    Lo que hará a este mundo mejor es que todos aspiremos a conseguirlo y seamos consecuente con ese deseo.

    Es la codicia de unos pocos, (claro ejemplo Gekko) lo que lleva al sistema a absurdos inamisible como el hambre o la pobreza.

    ¿Que beneficio tiene para una sociedad que una persona acumule 50.000 millones de dólares en su cuenta personal cuando hay millones que mueren de hambre o enfermedades fácilmente curable?

    Por otro lado, el uso del Darwinismo social como argumento, es claramente una manipulación, es insostenible. La evolución biológica y la evolución de la sociedad siguen dinámicas muy distintas como para usar uno como justificación de la otra.

    Se podría decir que si algo se aprendió de la biología, es que los sistema para que funcionen deben estar compensados, deben estar equilibrados, cuando un organismo crece sin limite produce enorme daños al ecosistema. La codicia es lo opuesto a la evolución, la evolución favorece la supervivencia no la acumulación. No hay en la naturaleza ningun equivalente a la ‘riqueza’

  6. 7

    Coincido con el amigo Gordon: la codicia ES buena. El problema es asociar codicia con ilegalidad, o codicia con inescrupulosidad. La codicia es el hambre de querer más, lo que le hace subir montañas al alpinistas, crear empresas al empresario o ganar partidos al tenista.
    Negar la codicia es negar la pulsión que nos hace humanos. Somos eros y tanatos. Todo lo demás: es marketing.
    He dicho.

  7. 8
    Poe says:

    Creo que la palabra que más se aproxima a lo que describe Gekko no es codicia sino “Ambición”. Habría que ver sus acepciones en inglés.
    Exelente punto el de Alejandro, queda lindo en el discurso pero es falaz comparar el darwinismo con la evolución de una sociedad.
    Puestos a hacer analogías Gekko se parece más a un virus o un cancer en cuanto a su comportamiento. Crece descontroladamente al precio de destruir todo lo que le rodea.

    • 44
      Santiago B. says:

      Hola, Poe! Mencioné en un comentario más arriba que pensé en usar esa palabra al traducir pero en inglés existe y no fue la que Gekko eligió. Creo que la idea era forzar el argumento al límite. Decir que la ambición es buena no hubiera generado que 25 años después alguien escribiera un post sobre eso! 🙂

      • 45
        Santiago C says:

        Yo creo que “greed” y “ambition” ni siquiera están cerca. Martin Luther King era muy ambicioso, y soñaba en grande como pocos. No muy cercano a Gekko que digamos. Pero para destrabar las dudas te propongo el siguiente ejercicio. La próxima vez que veas a Peter Diamandis, elegí una opción a la hora de saludarlo: “Peter, I admire you because you are an ambitious man”, o “Peter, I admire you because you are a greedy man”. Si las palabras son parecidas debería reaccionar de forma parecida, no? Yo apostaría a que en el primer caso te recibiría con una amplia sonrisa y un abrazo, y en la segunda con una fea mueca.

  8. 10

    Hoy vamos con un tema polémico, evidentemente.

    Creo que ni los codiciosos pueden realmente pensar que la codicia es “buena”, al menos en el sentido de lo que normalmente se denomina “bueno”, en antítesis a lo “malo”. Pero, como ya deberíamos haber aprendido hace rato, que algo sea bueno o malo poco tiene que ver con sus resultados, ya sean personales, mundiales o de cualquier tipo. Abundan los ejemplos que justifiquen un punto de vista o el otro.

    Sin la codicia, no habría multimillonarios (salvo unos muy pocos, por azar), no habría presidentes, no habría reyes, no habría generales del ejército ni ninguna figura de extremo poder. ¿Sería esto mejor que la situación actual, donde sí existen todos esos codiciosos que tuvieron éxito? No lo sé, y creo que nadie puede saberlo con exactitud. Los mecanismos de protección que los poderosos crean y perfeccionan (para que otros codiciosos no puedan tomar su lugar) en parte nos protegen a todos. Quién sabe cuál sería el escenario si así no estuvieran las cosas. Prácticamente, todas las estructuras sociales existentes fueron creadas para beneficio final de los más poderosos, por más que se haya logrado convencer a buena parte de la población mundial de que no es así. Como efecto secundario de toda esa estructura, hay muchos beneficios reales para la gente, a cambio de que entreguen sus vidas al trabajo y al seguimiento de las normas y leyes impuestas. No estoy muy seguro de que las cosas podrían ser mejores que lo que son en estos tiempos, a pesar de todo lo malo que puede verse. La alternativa podría ser mucho peor…

    En cuanto a que hay cosas que son aceptables como evolución natural y otras que no, lamento estar en desacuerdo con quienes piensan así. *Todo* lo que sucede es natural, y el llamado Darwinismo social no es sino una de las millones de propiedades emergentes que tiene el enorme sistema complejo dentro del cual existimos, que va desde el universo conocido hasta el bosón de Higgs. Para el caso, la codicia es un comportamiento más, entre miles, que son -también- propiedades emergentes de este sistema. Y este comportamiento, como todos los demás, despierta una acción opuesta en mucha gente, que se vuelve más generosa, bondadosa e invierte parte de su vida en contrarrestar lo “malo” que X comportamiento genera. Para toda acción hay una reacción, y la codicia no queda fuera de esto. Dicen que por cada corporación malvada hay varias ONG’s minimizando el daño, y puede ser que así sea. El supuesto balance de poder (que no lo es tal) está en continuo movimiento.

    En lo personal, la codicia me parece algo muy caro para lo que potencialmente podría brindarme. Como sus efectos son extremadamente dependientes de las condiciones iniciales (contexto personal), en mi caso implica un costo que no estoy dispuesto a pagar.

  9. 11

    Información Bitacoras.com

    Valora en Bitacoras.com: Wall Street fue una de las películas más recordadas de los 80′s. Para muchos de los que en ese momento soñábamos con algún día dedicarnos a los negocios, la figura de su protagonista, Gordon Gekko, nos causó un profu…

  10. 12

    Creo que la Codicia en buena siempre que haya respecto por el resto del mundo:

    Matemáticamente hablando: “El Equilibrio de Nash”
    https://es.wikipedia.org/wiki/Equilibrio_de_Nash

    Extracto de Wikipedia:
    En otras palabras, un equilibrio de Nash es una situación en la cual todos los jugadores han puesto en práctica, y saben que lo han hecho, una estrategia que maximiza sus ganancias dadas las estrategias de los otros. Consecuentemente, ningún jugador tiene ningún incentivo para modificar individualmente su estrategia.

    Es importante tener presente que un equilibrio de Nash no implica que se logre el mejor resultado conjunto para los participantes, sino sólo el mejor resultado para cada uno de ellos considerados individualmente. Es perfectamente posible que el resultado fuera mejor para todos si, de alguna manera, los jugadores coordinaran su acción.

    En términos económicos, es un tipo de equilibrio de competencia imperfecta que describe la situación de varias empresas compitiendo por el mercado de un mismo bien y que pueden elegir cuánto producir para intentar maximizar su ganancia.

  11. 13
    Mauro says:

    Evidentemente hablar de Codicia es hablar de exceso. La pregunta es, hay que tratar esto en el terreno de lo moral/individual? No lo creo. Que haya muchos empresarios prebendarios y dañinos en Argentina no tienen que ver con ellos mismos. En Australia si pudiesen hacerlo muchos lo harían, pero no pueden. El bien común no lo regulan los individuos con sus decisiones de entes independientes. El fin sin justificar medios se concreta solo cuando los contratos sociales no están sustentados, cuando la recompensa por hacerlo (en su mundo inmediato) es mayor a no hacerlo.

  12. 15
    Marcelo says:

    No creo que este sea un aporte de gran importancia para esta discusión, pero no me digan que no calza justo. Y es noticia de hoy: http://www.infobae.com/2013/08/22/1503542-joven-muerto-trabajar-72-h-queria-ser-gordon-gekko

    • 47
      Santiago B. says:

      Gracias Marcelo! A riesgo de sonar irrespetuoso ante la parca, digamos que dementes hubo (y habrá) siempre. A cualquiera que se proponga trabajar 72 horas seguidas le faltan varios jugadores, sea o no admirador de Gekko!

      Sirve el ejemplo, de todos modos, para subrayar una vez más, lo excesivo, caricaturesco, de la codicia en relación a la ambición. Claramente ningún extremo es bueno, ni la falta total ni el desborde.

  13. 17
    Mario says:

    Santiago, la codicia no le pone límites morales a su accionar y el se transforma en un destructor, no en un creador. Me quedo con un ejemplo vivo y que es un gran ejemplo de hombría de bien: Warren Buffet.

  14. 18
    Ramon says:

    Santi,
    Estuviste el otro dia en la Udesa, y unos compañeros mios te filmaron. Me pareces la mente mas iluminada de nuestros tiempos, o quizás no tanto, pero de verdad me interesas muchísimo y trato de leer todo lo que puedo de vos.
    Me hubiese encantado hacerlo en persona, pero ese “no se que” que nos agarra en esas situaciones hizo que me vuelva a comer a casa y lo deje todo como estaba. Aprovecho esta interesante nota para mandarte un abrazo y felictiarte por el blog.

  15. 19
    Gustavo says:

    Excelente nota y ensayo!

    Mi humilde mirada:

    Codicia = Ambición x N, (siendo N cualquier medio válido y “desmedido”).
    Ambición = Deseo x N, (siendo N el deseo ilimitado).
    Deseo = lo que nos mueve a actuar.
    Actuar = lo que mueve el sistema, lo que nos moviliza a nosotros.

    Entonces, la codicia es mala, pero su origen es bueno, necesario y propio de un sistema como en el que vivimos, nos desarrollamos, trabajamos y nos proyectamos a nivel personal, profesional y laboral.

    Podemos transformar nuestro hacer en círculos virtuosos o círculos viciosos.

    La clave está en controlar N (como todo los excesos en la vida).

    Saludos!

    • 21
      Manu says:

      Gustavo, no tiene sentido lo que decís, es completamente contrdictorio. Decís que la codicia es mala pero su origen es bueno, sin embargo no argumentás por qué es mala. De acuerdo a toda tu definición anterior, la codicia debería ser buena. Sólo los prejuicios logran que la califiques como algo malo.

      • 23
        gustavo says:

        Que su origen sea bueno y necesario para el sistema y el hombre, no implica que su impacto o su fin sea bueno, el sentido esta en lo negativo de la espiralizacion de cualquier deseo, mas alla que este sea bueno… saludos Manuel.

    • 67
  16. 22
    Manu says:

    Les dejo este artículo de José Benegas, que va en la línea del post:

    http://josebenegas.com/2008/10/23/un-pecado-capital-que-es-una-virtud-capitalista/

  17. 24
    Ale R says:

    Pero Santi, la mejor frase de Gekko no es esa! es, by far, “lunch is for losers” 🙂

    • 49
      Santiago B. says:

      Gracias Ale! Ahí la busqué y encontré la cita pero no el video para pegar el link… En la peli era: “Lunch is for wimps” (“Almorzar es para los cobardes”). No la recordaba pero es divertida también!

  18. 25

    El deseo a veces, con suerte para los emprendedores, está del lado de hacer dinero y eso permite abrir el abanico de oportunidades y no enfocarse sólo en los negocios que uno ya sabe ejecutar.

    Los estadounidenses – a nivel psicológico y antropológico- no hablan de deseo sino de cuestiones más superficiales, por eso creo, que aquello que llegó al guión de la película fue “codicia”.

    Y como bien dice Gordon, en mi opinión “greed is good” 🙂

  19. 27
    Alejandro says:

    Long life king Gekko. Admito que veo este video cada domingo antes de irme a dormir… http://www.youtube.com/watch?v=VCC1H7MSIsg

  20. 28
    Agustín P. Russo says:

    La codicia podría, como mucho, ser buen motor para el codicioso, pero es a mi entender insostenible en el tiempo.
    La codicia lleva a que, para amasar fortuna, algunos hagan harina a los demás (gracias Mafalda) e incluso harina al propio mundo, con lo que la humanidad misma se hace insostenible.

  21. 30
    Leandro says:

    No confundamos deseo con codicia…
    Saludos y buen fin de semana!

  22. 33
    Maximo says:

    En los estudios sobre motivación se sabe que la codicia (o ambición es) sólo una de las formas de motivación (extrínseca)

    Pero se considera que las motivaciones más poderosas son las intrínsecas, o sea la pasión por lo que se hace, sin importar el dinero ni otros resultados.

    La ambición extrema suele provenir de un pasado de carencias; como le dijo Gekko a su discípulo, “para triunfar acá tienes que haber pasado hambre”

  23. 34
    Santiago C says:

    Gordon Gekko (lo que representa) y Ayn Rand (que menciona alguien más arriba) me parecen de lo más miserable que ha dado la civilización moderna. Pero sin entrar en cuestiones filosóficas, sólo hay que mirar el resultado. La codicia en Wall Street (hipotecas basura, bonos millonarios de bancos que pierden) generó una crisis monstruosa de la que el mundo no se termina de recuperar. Millones de puestos de trabajo fueron destruidos, y con ellos la dignidad de millones de personas y sus familias. Todo por el “greed is good”. Eso es lo que produce, si nadie lo modera.

    • 39
      Manu says:

      Si decís que una filósofa es miserable, no digas después que no querés entrar en cuestiones filosóficas. Lo que querés es emitir un juicio de valor y que nadie te conteste.

      Más allá de que tu diagnóstico de la crisis mundial está errado, porque ignora totalmente las verdaderas causas de las crisis (la manipulación artificial de la tasa de interés por parte de la FED y la política activa de la administración Bush para dirigir los nuevos créditos al sector construcción), si la crisis fuera causada por la codicia como vos decís, tendrías que hacer un pequeño análisis costo-beneficio para decidir si la codicia no nos dio más que lo que nos quitó.

      Creo que la respuesta es clara. El ser humano alcanzó niveles de vida con el que los reyes de hace un par de siglos ni soñaron. Hoy hay alimentos para 6500 millones de personas, medicinas, vehículos terrestres, marítimos y aéreos, ordenadores, internet, máquinas que facilitan el trabajo de la gente, y todo eso gracias al afán excesivo de alcanzar objetivos. O sea, la codicia.

      • 41
        Santiago C says:

        El “sin entrar en cuestiones filosóficas” se refería a mirar los resultados.
        Entiendo que el “very serious” Alan Greenspan se consideraba un discípulo de de Ayn Rand y su “laissez faire” económico. Por suerte ahora la FED tiene un chair que entiende de economía.
        Siguiendo con los resultados, los países más avanzados del mundo como Finlandia o Canadá, se basan en la filosofía Rand o aplican por ejemplo enormes tasas de impuesto a las ganancias a los que más tienen para igualar las oportunidades de los que menos tienen? Rand también se oponía a la educación pública. Es privado el sistema finlandés?

        • 53
          Santiago B. says:

          Santiago, a grandes rasgos tiendo a coincidir con vos (como mencioné en varios otros comentarios) con la carga excesiva y los riesgos de la codicia. Pero creo que hay que tener cuidado con desechar livianamente al mercado de capitales americano por el hecho de que unos cuantos turros hayan abusado (con la inoperancia o complicidad de los reguladores). Todo lo bueno que logró Estados Unidos como potencia mundial y principal usina global de innovación científica y tecnológica se debe también, en gran medida, a su mercado de capitales. A lo barato y generalizado del acceso a crédito para empresas pequeñas y medianas, al horizonte de salir a cotizar como norte para los creadores de emprendimientos, a la posibilidad de estudiar descontando ingresos futuros y muchos etcéteras más.

          Desde la perspectiva de los emprendedores, si hay un GRAN handicap que tenemos como país, es la falta TOTAL de un mercado de capitales. Prefiero cada tanto comerme un Lehman y un 2008 que vivir con una economía casi sin acceso a financiamiento privado y capital de riesgo.

          • 61
            Seba says:

            “Prefiero cada tanto comerme un Lehman y un 2008 que vivir con una economía casi sin acceso a financiamiento privado y capital de riesgo.” Rescato completamente lo que mencionas, lo del otro Santiago C, es puro resentimiento o falta de entender como funcionan las cosas en el mundo moderno.
            Me llama la atención leer comentarios altaneros jactandose de la crisis financiera de EEUU, de casos con Enron, etc ejemplos muy sesgados por cierto, porque son claramente mayores los buenos ejemplos de como la “buena” codicia ha impulsado empresas gigantes en este país.
            ¿Sera que a nosotros como sociedad tan lejos de todo, nos ha faltado entender la importancia de la “buena” codicia? Algo así como el colesterol “bueno”?
            ¿Sera que algo de cierto cuando dicen que hay muchos argentinos que no entienden como funciona el mundo? Despues asi votamos. Los dejo a su criterio

        • 60
          Manu says:

          Te cuento que Greenspan era discípulo de Rand cuando sostenía que la FED es una institución criminal que no debería existir, y que EEUU debía volver a un sistema monetario de dinero-valor como el patrón oro.

          Sin embargo, cuando lo llamaron para ser chairman de la FED se olvidó de lo que había escrito y defendido y salió corriendo para dedicarse a ser un dictador económico. La fatal arrogancia de los planificadores que tanto había criticado, lo llevó a aceptar un trabajo que según él, no debería existir.

          Fue justamente su intervención en la tasa de interés, al bajarla artificialmente luego del atentado a las torres gemelas (y por recomendación de Paul Krugman, entre otros keynesianos) lo que generó la gran crisis que pone en jaque a los EEUU, y que su actual chairman, Ben Bernanke, se empeña en mantener con una horrorosa gestión.

          Tal como lo explicó en reiteradas ocasiones Ayn Rand, hoy no existe ni un país en el mundo en el que haya un sistema capitalista laissez faire, sino que todos poseen economías mixtas. Algunas están más intervenidas y otras menos intervenidas. Curiosamente, Canadá posee la sexta economía más libre del mundo, mientras que finlandia la decimosexta. Argentina, sin embargo ocupa el puesto 160.

          Es claro que la correlación entre libertad y prosperidad general de la población es directa.

          Por último, te recomendaría no opinar con suficiencia de temas en los que no contás con preparación suficiente, porque corrés el riesgo de quedar como un vende humo.

          • 62
            Santiago C says:

            Manu, te sugiero que cortemos acá dado que será muy difícil ponernos de acuerdo, y te dejo quedarte en todo con la última palabra. Yo acepto ser una persona intelectualmente muy limitada (“vende humo”, esto lo digo en serio, no es una ironía) y los lectores pueden quedarse con la idea de que Noruega, Suecia, Finlandia y Canadá, con sus subsidios a desempleados, tasas de ganancias mayores al 50% para los más ricos, escuelas públicas, salud pública y obras públicas son los países que más se acercan a los ideales de Ayn Rand, y por eso les va muy bien. Si se acercaran más y dejaran de lado esas prácticas que Rand califica de inmorales, les iría mejor.

  24. 35
    Paola says:

    Santi! Mientras veías Wall Street yo estaba en la otra sala mirando Secretaria Ejecutiva, mientras vos hacías ese mágico proceso de empatia con Gordon Gekko yo era (con graan esfuerzo mental) Tess McGill, esa pobre secretaria llena de sueños que es utilizada por su perversa y codiciosa jefa y que finalmente hace un poquito de trampa pero solo para reestablecer el delicado equilibrio de la justicia y se queda con el trabajo y el hombre de sus sueños (mmhm…¡ Harrison Ford!)en esa maravillosa New York ciudad arquetípica de los 80. Sin duda las películas son para nuestras generaciones lo que los libros eran para nuestros padres, una base de datos compleja y siempre disponible para crear y recrear nuestro rol en la vida, siempre referenciando cada suceso con “aquel que le pasaba a tal personaje en tal historia”. A mí tambien se me grabaron a fuego los diálogos, siempre uso ese que dice “uno nunca sabe de dónde pueden venir las ideas” aunque preferiría que fuese “Tengo mente para los negocios y cuerpo para el pecado”. ¡En fin! La inocencia nos puede valer un poquito pero que la codicia “es mala mata el alma y la envenena” no me queda duda, si fuese sana ambición o busqueda de superación ¿no se llamaría así? Beso a todos!

    • 52
      Santiago B. says:

      Hola, Pao! Me encantó el comentario, especialmente el paralelismo con Secretaria Ejecutiva, que además debe haber sido más o menos de la misma época y cómo ambas sirvieron en esa época como espejo donde mirarnos y soñar con futuros. Es un poco hollywoodense que ganen los buenos y los malos terminen en cana, pero en esos finales tipo fábula se esconda quizá la moraleja… Gracias!

  25. 36
    Daniel says:

    Al mismo tiempo de este post aparece esta noticia:
    “Max Erhardt tenía 21 años y decía que era un gran admirador de Gordon Gekko, el personaje que encarna Michael Douglas en la película Wall Street, símbolo de la codicia. Erhardt estudió en la Universidad de Michigan y se presentaba en su curriculum como “altamente competitivo y muy ambicioso”. Ganó una pasantía en el Bank of America de Londres y se esforzó por impresionar a sus jefes. Tomó ocho turnos nocturnos completos en dos semanas y trabajó 72 horas consecutivas. Fue hallado muerto en la ducha de su residencia tras sufrir un ataque de epilepsia.”

  26. 38

    Tanto hablar de Gekko y la codicia y me olvidé del tema de la edad. Parece que es normal sentirse más joven, tanto que en la tercera edad es común sentirse 13 años menor !
    http://www.sciencedaily.com/releases/2008/12/081202153521.htm

    Mejor, porque las personas que se sienten más viejas tienen tendencia a la locura
    http://www.news.com.au/technology/sci-tech/feel-forever-young-reduce-the-risk-of-dementia-study/story-fn5fsgyc-1226393750025

  27. 40

    Creo que el deseo a veces no alcanza.
    Si querés batir el récord mundial de 100 metros llanos tenés que ser codicioso, poner todo, vivir para alcanzar tu objetivo.
    En ese punto te debatirás si todo incluye lo ilegal, lo inmoral y lo que daña a otros.
    Creo que podemos tener un deseo vehemente o codicia sin caer en el pecado.

  28. 42
    Santiago C says:

    Les dejo un tema que habla del mismo tema, con una visión diferente.

    “Curiosa nuestra situación de hijos de la tierra. Estamos por una breve visita y no sabemos con qué fin, aunque a veces creemos presentirlo. Ante la vida cotidiana no es necesario reflexionar demasiado: estamos para los demás. Ante todo para aquellos de cuya sonrisa y bienestar depende nuestra felicidad; pero también para tantos desconocidos a cuyo destino nos vincula una simpatía.
    Pienso mil veces al día que mi vida externa e interna se basa en el trabajo de otros hombres, vivos o muertos. Siento que debo esforzarme por dar en la misma medida que he recibido y sigo recibiendo. Me siento inclinado a la sobriedad, oprimido muchas veces por la impresión de necesitar del trabajo de los otros. Pues no me parece que las diferencias de clase puedan justificarse: en última instancia reposan en la fuerza. Y creo que una vida exterior modesta y sin pretensiones es buena para todos en cuerpo y alma.
    No creo en absoluto en la libertad del hombre en un sentido filosófico. Actuamos bajo presiones externas y por necesidades internas. La frase de Schopenhauer “Un hombre puede hacer lo que quiere pero no puede querer lo que quiere” me bastó desde la juventud. Me ha servido de consuelo, tanto al ver como al sufrir las durezas de la vida, y ha sido para mi una fuente inagotable de tolerancia. Ha aliviado ese sentido de responsabilidad que tantas veces puede volverse una traba, y me ayudóa no tomarme demasiado en serio, ni a mi mismo ni a los dmeás. Así pues, veo la vida con humor.
    Los ideales que iluminaron y colmaron mi vida desde siempre son: bondad, belleza y verdad. La vida me habría parecido vacía sin la sensación de participar de las opiniones de muchos, sin concentrarme en objetivos siempre inalcanzables tanto en el arte como en la investigación científica. Las banales metas de propiedad, éxito exterior y lujo me parecieron despreciables desde la juventud”
    Albert Einstein

  29. 54
    Santiago B. says:

    Mirando lo que muchos dicen me suena que:

    Desidia < Deseo < Ambición < Codicia Parece que el "sweet spot" anda en algún lugar por el medio, para mí. Para algunos más cerca del deseo, para otros más de la ambición. Si te vas muy a los extremos desbarrancás...

    • 59
      santiago olivera says:

      Si, esto muy de acuerdo con tu secuencia.
      Entiendo a los que alaban la codicia porque la piensan como el motor mas potente para alcanzar algo. Pero creo que justamente se inventó esa definición para la ambición DESMEDIDA, esa que te lleva a usar cualquier método –injusto, ilegítimo, ilegal, inmoral– para alcanzar tu deseo.

  30. 55
    Gastón says:

    La codicia es muy buena para verla por televisión. también existe en seres que creen ser codiciosos pero son simplemente tontos. La evolución y aspiración por crecer económica, social y culturalmente es sana. Y de hecho creo que lo que empuja a las sociedades a ser mejores. El exceso es peligroso pero divertido mientras navegás en esas aguas con altos niveles de adrenalina. Ahora bien, si no existe responsabilidad social, todo es puro materialismo frío, falso y peligroso. Como puede provocar la codicia de un hombre incansablemente ciego de todo. El mundo presenta muchos síntomas de codicia y se refleja en el nivel político/social/educativo y en los conflictos internacionales. El tema es que si existe en el mundo, debe ser porque es aún es necesario engendrar codiciosos.

  31. 56
    Maximo says:

    No es tan mala la codicia, siempre que el estado mediante sus instituciones le ponga límites y penalizaciones cuando hay ilícitos.

    Como pasa en los deportes, el empresario juega muchas veces al borde de la infracción, es la realidad. Lo que se necesita es simplemente un árbitro firme.

  32. 58
    Olivier Gruss says:

    Trate de leer la mayor cantidad posible de comentarios antes de participar. Y vienen a mi mente dos máximas: “No es más feliz quien más tiene sino quien menos necesita”, o “Small is beautiful”. ¿No es justamente la codicia la que nos ha llevado al ocaso de la economía de libre mercado o capitalismo tal cual la conocemos? ENRON, Lehman Bros, crisis subprime, la creciente desigualdad económica que esta destruyendo desde adentro a los EEUU (Stiglitz), los movimientos de indignados en varios países desarrollados… ¿Y cuál es la poderosa fuerza que nos empuja de a poco pero aparentemente en forma inexorable hacia el agotamiento y destruccion de nuestra casa, el planeta Tierra? Finalmente es la Tierra la que esta pariendo la Nueva Economía. Visiten http://www.neweconomy.net y verán que el cambio es por ahora esporádico, pero creo inexorable, porque va de abajo hacia arriba.

  33. 63
    Pablo Ortiz says:

    Creo que todos escuchamos alguna vez la anécdota del profesor que pregunto a sus alumnos si existía dios, y la respuesta que Einstein dio a tal enigma.
    Partiendo de esa base me atrevo a ensayar una teoría que es la siguiente: El deseo es intrínseco a todos los seres humanos desde que nacemos y lloramos por la teta. No imagino a un niño de tres años codicioso, más si a uno ambicioso queriendo explorar el mundo. Y deduzco que quizá la codicia sea este deseo primario privado de la pureza, principios y nobleza que suelen acompañar a la ambición.

  34. 64
    Santiago says:

    Personalmente soy un admirador de GG, era muy bueno en lo suyo, cosa que lo hacia implacable. Con conocimiento de como actúa la persona. Ayn Rand hablaba de la virtud del egoísmo, la cual es empujar a la persona haciéndola crecer. Buen post, saludos.

  35. 66
    Gustavo says:

    Sana o no, buena o no, la codicia en una fuerza motriz que moviliza el mundo. Genera asimetrias inevitables, pero es el resultado de una movilización humana ambiciosa, insaciable, incansable.

  36. 68
    Cristian Carricajo says:

    Hay un proberbio africano que dice “la codicia pierde aquello que ha ganado”. La codicia es desear de modo incontrolado, el impulso nos puede llevar “en coche” hasta un punto (desde luego que es mejor que la inacción o el pesimismo total) pero toda “hybris” debe cortarse tarde o temprano, en beneficio personal y en beneficio de la humanidad.

    Yo prefiero las palabras “ambición” o “aspiración”. Creo que ambicionar o aspirar a algo siempre es bueno, para los individuos y para las sociedades. Son conceptos que incluyen la inteligencia, el control.

    Pero es a lo mejor que yo soy un fanático del control por sobre todas las cosas.

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