Hola, mi nombre es Fernando y vivo en Suiza desde hace casi 3 años.
Debo decir que la vida acá, es inimaginable. Cuando era chico escuchaba cosas como, «Que te pensas, que estas en Suiza?». Bueno, ahora puedo decir, si, estoy en Suiza.
Irnos de Buenos Aires con mi entonces novia (ahora esposa), fue un suma de factores tanto personales como circunstanciales. Casi toda su familia ya no estaba, y solo le quedaba su hermana de familia directa.
Se le suman las constantes preocupaciones que teníamos en Argentina. Yo tenía mi empresa unipersonal de servicios tecnológicos para empresas chicas y medianas, y con las restricciones que el fabuloso gobierno puso a las importaciones no paraba de perder oportunidades. Trabajaba 14 horas por día tratando de buscar esa «tranquilidad» que parecía inalcanzable. Quizás fue mala suerte, quizás hice cosas mal, cosas bien, pero después de casi 10 años como independiente, decidí que era hora de probar otra cosa. Así que pateamos el tablero y nos vinimos para acá, donde estaba la hermana de mi esposa desde hacía 7 años en ese entonces.
Si le sumamos los problemas de seguridad y políticos con los que uno diariamente se frustraba, al final vivíamos para tratar de sobrevivir.
Cuando llegamos, no podíamos creer cómo funcionaba todo, la gente se respetan los unos a los otros. Los impuestos son pagados porque el gobierno hace cosas para beneficiar a los ciudadanos con esa plata. Los sueldos de los trabajos son todos con una base buena (no existe la pobreza en Suiza), y las cosas que podes hacer con ese sueldo parecían sacadas de una película de ficción.
Podes planificar, ahorrar y todavía irte de vacaciones. Podes ir a comprar un iPad a fin de mes sin pensar en cuantas cuotas la tenes que pagar o si vas a quedar acogotado para el mes que viene.
Pero obviamente, no todo es color de rosas…
La parte más dura de haber venido para acá, es estar lejos de la familia que yo deje (hermanas, sobrinos, padres) y TODOS mis amigos.
Hace falta tener mucho coraje para tomar una decisión como la que tomamos nosotros, tratando de buscar un futuro mejor para nosotros, para formar una familia, para nuestros hijos. El lugar parece ser el correcto, pero no dejamos de extrañar un montón.
Cuando hablamos con nuestros amigos y les contamos que estamos bajón, que extrañamos, ellos nos catapultan para arriba, nos empujan a que sigamos para adelante, que estamos en un lugar soñado y que ellos la están pasando re mal en Argentina, especialmente con las decisiones que no comparten del gobierno de turno.
Tratamos de viajar una vez al año, por ahora pudimos ya que en casi todos los trabajos tenes 25 días hábiles de vacaciones y te los podes tomar de a pocos días si queres. Tratamos de ayudar a nuestros amigos más cercanos a viajar a visitarnos y así nos vamos manejando hasta ahora, tuvimos mucha suerte que varios nos vinieron a visitar y eso, como digo yo, te llena el corazón.
No nos desconectamos de todo lo que pasa en Argentina, pero la irritación pasa rápido (generalmente) cuando cerras el diario online o terminas de hablar con alguien que te cuenta lo que está pasando y volves a tu vida en Suiza.
Como dijo Santiago Bilinkis una vez, “Nosotros, los que fuimos afortunados, tenemos el deber de ayudar a los que no lo fueron tanto”. Y bajo ese lema me trato de regir y tratamos de ayudar de distinta forma, por eso estoy en contacto con la Fundación SI. Estando en Argentina, donar era casi imposible.
A veces me preguntan, pero alguna vez, pensas en volver al país? Yo contesto que por el momento, no lo tengo en mente. Pero si algún día la Argentina se estabiliza políticamente, la seguridad llega a niveles aceptables y la calidad de vida que le puedo dar a mis hijos es buena, porque no? Si en definitiva tengo a un montón de gente que me encantaría poder tener cerca.
Durante el primer año en Suiza, lo único que quería hacer era armar un «Arca de Fernando» y traer a todo el mundo a Suiza, para que vean lo que es no tener que preocuparse al final del día ni al caminar por la calle de noche y que venga uno diciéndote “Eh, amigo”, ni a fin de mes con no llegar por los gastos.
Con el tiempo entendí que no todo el mundo se iría del país, la mayoría porque no quisiera alejarse de sus amigos o familia, o algunos otros por las costumbres, otros porque no se animan.
Amamos la Argentina, no amamos a los políticos corruptos que hicieron y hacen mierda todo, haciendo que para nosotros sea un lugar muy problemático para desarrollar una vida sana. Por eso tratamos de mantenernos informados y cerca de costumbres como muchas de las comidas.
Soy un enfermo de la tecnología, y gracias a ella pudimos implementar varias cosas que nos ayudan a mantenernos un poquito más cerca de todos:
– Contrate un número local fijo en Buenos Aires para que nos puedan llamar a nuestra casa o celulares en Suiza sin tener que pagar llamadas internacionales. Esto no se imaginan lo que ayuda!
– Hacemos video conferencias por Facetime o Skype de vez en cuando, lo cual nos acerca un montón y podemos vernos las caras con los demás que están a 11.000 Km de distancia.
– Crease o no, el WhatsApp acerca muchísimo y sirve más que para compartir pavadas. Tengo algunos grupos con amigos con los que hablamos todos los días, nos compartimos lo que estamos haciendo, nos cambiamos fotos y opinamos sobre lo que nos gusta, lo que nos compramos, etc. Es genial!
Y así estamos, viviendo tratando de disfrutar y coordinando nuestras vacaciones donde siempre tratamos de encontrarnos con algunos de nuestros amigos de Buenos Aires.
El que dice que es fácil estar lejos de todo, todavía no se dio cuenta. Y el que dice que nunca se iría afuera, es porque tiene muchos afectos o familia o simplemente ama el país.
También están los que se irritan y a veces insultan por celos de no poder hacer lo que uno hizo. Lo que no saben, es que vivir afuera es una elección de todos los días y por mas que un montón de cosas son fantásticas, otras son muy difíciles.
Por ejemplo, acá en Suiza, la gente tiende a ser muy fría. Una vez nos pasó con un conocido que lo quisimos invitar a nuestra casa y nos dio un turno en su agenda para dentro de un mes!!!. Nos miramos con mi esposa y no lo podíamos creer.
Hasta ahora, los suizos que conocí, no son tipos que te llamen y te digan, che voy para allá. O tengo un problema, nos juntamos a charlar un rato?
Los amigos que nos hicimos acá con los que podemos hacer eso, son Argentinos o Italianos o de algún otro país, pero no de Suiza.
Que la gente es fría, no es un mito, no me lo conto nadie, lo vivimos todos los días. Por eso nos rodeamos de gente cálida, de gente como nosotros, para pasarla bien y no mal.
El famoso mito del tipo que fue a una fiesta de un vecino y cuando se fue llamo a la policía para denunciar a la fiesta de donde había salido, ya lo escuchamos por lo menos 5 veces de distintas personas. Siempre con distintos colores y detalles, nosotros ya nos reímos cuando nos lo cuentan
Para los que están buscando irse del país, les puedo dar algunos consejos:
– Si el destino es Europa, siempre es bueno tener un pasaporte de algún país que pertenezca a la Unión Europea. Así que si tienen algún antepasado Europeo seguramente pueden llegar a hacerlo, aunque lleve tiempo.
– Estudien muy bien a donde quieren ir si aún no lo tienen claro. Hagan todas las tareas, contáctense con gente local a través de internet y pidan que les cuenten como es realmente vivir ahí día tras día.
– Investiguen el mercado laboral, métanse en las webs locales para ver cuáles son los trabajos más ofrecidos, los más buscados.
– Si van a un país donde no hablan Español, fíjense si se sentirán cómodos en el idioma local. Algunos países no hay drama con el inglés (mientras sea bueno), pero otros tienen que aprender otro idioma como Alemán o Francés. Si nosotros hubiésemos sabido Alemán cuando vinimos a Suiza, nos hubiese costado MUCHO menos conseguir trabajo, tanto menos que del 100% del mercado laboral, solo podíamos aplicar al 20% con el Español e Inglés que traíamos desde Buenos Aires.
– Métanse en las comunidades latinas de extranjeros viviendo en el país a donde les gustaría mudarse, y traten de pedir concejos, ayuda, etc. Siempre hay gente buena onda tratando de ayudar al que también quiere emigrar.
Espero que este largo comentario ayude a calmar un poco los ánimos de este post que parece que fue polémico para algunos. Por lo menos así, lo veo yo. 🙂