Dicen las malas lenguas que hoy cumplo 42 años, pero yo prefiero pensar que es el lanzamiento de Santiago versión 4.2. Así suena un poco mejor…
Algún año les regalé mi poesía favorita, otro un cuento que escribí que no le gustó a casi nadie, y otro les pedí consejo para afrontar los 40.
Pero los 40 ya quedaron atrás y (aunque parece mentira) ya pasaron dos años más. Y este año en vez de regalo, quiero contarles una experiencia super interesante y loca que tuve hace unas semanas: cómo me convertí en Indiana Jones por un día!





