Hoy es mi cumpleaños (otra vez!)… Ya quedaron atrás los 40 y sigo sumando.
En mi primer cumpleaños con blog, en 2008, elegí como regalo de cumpleaños para mis lectores compartir una de las poesías que más me gusta y cuyo contenido además es muy relevante al tema porque trata sobre el paso del tiempo. Como el tiempo ha pasado y el blog actualmente lo lee mucha gente nueva, hoy quiero volver a compartir con ustedes el mismo poema.
Los últimos cuatro versos son increíbles y me siguen emocionando cada vez que los leo. Una manera excelente de decir cómo todo cambia y a la vez nada lo hace.
Es una poesía de Jorge Luis Borges que se llama «Son los ríos» y es parte de «Los conjurados». ¡Que la disfruten!
Son los ríos
Somos el tiempo. Somos la famosa
parábola de Heráclito el Oscuro.
Somos el agua , no el diamante duro,
la que se pierde, no la que reposa.
Somos el río y somos aquel griego
que se mira en el río. Su reflejo
cambia en el agua del cambiante espejo,
en el cristal que cambia como el fuego.
Somos el vano río prefijado,
rumbo a su mar. La sombra lo ha cercado.
Todo nos dijo adiós, todo se aleja.
La memoria no acuña su moneda.
Y sin embargo hay algo que se queda
y sin embargo hay algo que se queja.
Jorge Luis Borges




