No hay nada mejor que entrar a un cine sin saber nada del film que estás por ver (y por lo tanto sin ninguna gran expectativa) y salir sintiendo que acabás de ver una de las mejores películas de tu vida.
Eso es exactamente lo que me pasó cuando ayer a la noche vi Slumdog Millionaire, feamente traducida por el señor que traduce los títulos de las películas (inmortalizado por el genial Liniers) como «¿Quién quiere ser millonario?».
Esta es una de esas películas de las que uno sale del cine pensando que todos los demás debieran verla. Así que invito a todos a que lo hagan.
La película ha desatado muchas polémicas pero sin duda alguna te saca a kilómetros de distancia de la zona de confort. No voy a decir nada que revele detalles del argumento así que si no la vieron de todos modos pueden seguir leyendo.
Básicamente Slumdog Millionaire te da la bienvenida al mundo que es. No el que quisiéramos que sea. No el que muestra el cine. No en el que vivimos vos y yo. El mundo en el que vive el 80% de la población del planeta.

Expuesto durante las dos horas del film al horror de la pobreza, el hacinamiento, la suciedad, la violencia, la exclusión y la marginación más extremas, no pude dejar de pensar que habiendo 1,100 millones de indios (28 Argentinas, 6 Brasiles, 69 Chiles), la mayoría de ellos pobres (y algo similar con los 1,300 millones de Chinos) ese es el verdadero mundo.
En mi vida he visto cientos de películas. Todas ellas se tratan acerca de tu mundo y mi mundo: el de ese 20% que vive cerca de alguna forma de pobreza pero transita por la vida convencido de que el mundo es más o menos eso que vemos todos los días. TODO lo que vi hasta hoy, me doy cuenta, había sido Ciencia Ficción.
Por eso, aplaudo el brillante guión y la audacia de Danny Boyle de decidirse a mostrar por fin el mundo que es.
Si le llegan a dar el Oscar a mejor Película al bodrio de Benjamin Button en vez de a ésta prometo que no miro los Oscars nunca más en mi vida.
Invito a los que la hayan visto (o la vayan viendo después de leer este post) y quieran compartir sus impresiones a que lo hagan. Yo salí necesitado de discutir esto con alguien. Imagino que a muchos de ustedes les pasará lo mismo.



