¿¿¿Qué corno importa mi opinión???

Hechos, no opiniones

Como alguna vez escribí, en mi opinión a emprender no se aprende en ninguna universidad o curso. A emprender se aprende emprendiendo. El emprendimiento es una praxis, no una teoría.

Yo aprendí a emprender construyendo Officenet a fines de la década del 90 y por lo tanto mi visión sobre cómo debía gestarse un proyecto se forjó en aquel momento. Poco después de dejar Officenet en el 2010, junto con Andy, Franco y Frank comenzamos Restorando. La idea era juntar la experiencia y los contactos de dos “viejos” con la energía, la pasión y la brillantez de dos “pendex”. Pero cuando quise volcar mi experiencia al proyecto mi sorpresa fue enorme. Ser emprendedor hoy no tiene NADA que ver con lo que era 15 años atrás. Mi primer trabajo fue desaprender mucho de lo que sabía para poder incorporar métodos nuevos muy diferentes que son la clave del éxito emprendedor de esta nueva época.

La maravilla (y la fragilidad) de la delegación

Los cuellos de botella pueden ser de índole muy variada, pero hay uno que aparece muchísimas veces en el proceso de empreder: la capacidad de delegación.Mirando a emprendimientos en etapa temprana y a empresas pymes, es llamativo cuántas veces la mayor limitante al crecimiento es la incapacidad del líder de transferir responsabilidades y dejar que otros tomen decisiones y hagan. Si todas las decisiones importantes tienen que pasar sí o sí por una única persona, el propio emprendedor se convierte en el principal cuello de botella de su propio proyecto. Y en general no es capaz de ver el problema.

El peor jefe de todos

Es bastante común escuchar a personas que están planeando emprender decir que una de las principales razones por la que quieren ser emprendedores es que quieren poder “ser sus propios jefes”.

¡Detrás de esa afirmación se esconde una de las mayores falacias del emprendimiento!

La ronda de capital de Restorando y su impacto sobre el ecosistema emprendedor local

Hace unos meses atrás les comenté que estaba trabajando duro en buscar capital para Restorando, junto a los cofundadores Franco Silvetti y Frank Martin. Para nuestra ronda de “Serie A” nos propusimos una locura: ser la primera empresa nacida en Argentina en etapa “early stage” (muy temprana) en conseguir financiamiento en Silicon Valley , la meca del Venture Capital mundial. Y créase o no, lo conseguimos!!!

Empezando un negocio en internet (parte 2)

En el post anterior empecé a desarrollar nueve claves para arrancar un emprendimiento en internet.

En él decía que para lanzar proyectos de internet “puros” para el lanzamiento se puede seguir un camino más sencillo que el tradicional de analizar en profundidad un proyecto y armar un plan de negocios. La principal diferencia radica en hacer rápidamente un prototipo, “lanzarlo al agua a ver si flota” y aprender y optimizar el negocio sobre la marcha haciendo A/B testing.

Pero la cosa no se agota ahí. Hay varias cosas más a tener en cuenta para maximizar la chance de que tu proyecto prospere. En el post anterior expuse las primeras cuatro claves y ahora vienen las últimas cinco.

Cómo lanzar un proyecto de internet

La serie de posts que arranca con “El robo de ideas”, sigue con “El primer paso después de la idea” y concluye con “Armando un modelo de negocio” es probablemente lo más útil que haya entregado este blog para emprendedores en etapas tempranas.

Pero hoy, dos años después, me siento en la necesidad de ampliar el enfoque e incluir un modo “abreviado” de transitar ese proceso de ir de la idea a un proyecto funcionando. Y todo por culpa de internet! :)

Internet creó una nueva forma de emprender, que cambia fuertemente la manera de arrancar un emprendimiento. Y eso es bueno y malo… Para que aproveches lo bueno y evites los riesgos, en este post quiero compartir nueve claves para lanzar con éxito un proyecto de internet.

Restorando: un “dream team” emprendedor

Desde hace algunos meses, junto con Andy Freire, venimos apoyando a un par de emprendedores jóvenes armando un nuevo proyecto. Liderado por Franco Silvetti y Frank Martin, que por varias razones se parecen bastante a los “Santi y Andy” de comienzos de Officenet, la semana pasada finalmente se lanzó Restorando, un sitio de reservas online en restaurantes.

La mayor fuente de aprendizaje para un nuevo emprendimiento

Investigar la viabilidad de un proyecto para lanzar un start up es una tarea muy complicada. La información es escasa y las incertidumbres muchas.

Sin embargo, cuando me junto con emprendedores que están trabajando en “apropiarse de una idea” y modelando su negocio, es increíble ver cómo la mayoría de ellos ignoran la que tal vez sea la mejor fuente de información disponible para aprender sobre su propio proyecto: el fracaso ajeno.

Los “parripollos” de internet: eligiendo el camino difícil

Hoy es lunes y en un mundo lleno de incertidumbres hay solo dos cosas que son seguras: en este día el sol saldrá por el este y nacerá otra empresa más de venta de cuponeras con descuento.

En los últimos meses, a la luz del éxito en Estados Unidos de la empresa Groupon, decenas de emprendedores se lanzaron a la aventura de copiar ese modelo de negocio. El resultado: de un minuto para otro un negocio de viabilidad de largo plazo todavía dudosa se vio inundada por montones de empresas peleando por una torta del tamaño de un alfajor Jorgito.

En Argentina solamente ya están llegando a las 20 y mejor no pongo links a sus sitios porque Google penaliza por tener “broken links” y la abrumadora mayoría habrán desaparecido en unos pocos meses. :)

Lo que paso con este negocio no es en absoluto nuevo: el fenómeno de replicar hasta el cansancio un emprendimiento sencillo y con bajas barreras de entrada nos brindó las pistas de patinaje sobre hielo y las canchas de paddle de los ’80 o los “parripollos” y los locutorios de los ’90. Pero no había sucedido nunca en esta escala con un negocio online. Por eso, ahora tenemos el primer “parripollo de la internet”.

Las tres mentiras y el miedo a arriesgar

backgammon

Para mi presentación en la Red Innova, armé una presentación llamada “Las tres mentiras” donde hablé de las tres principales razones que esgrimen las personas para no arriesgar (el ppt y un videíto se pueden ver en la Agenda). Si bien allí yo me referí específicamente a las “excusas” para no emprender, creo que el principio general que expuse permite aplicarse a la decisión de arriesgar en muchos otros contextos también.

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