El tiempo es tirano…

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Queridos lectores, hoy es mi cumpleaños. Y como suelo hacer cada vez en mi día, tengo un regalo para ustedes… Alguna vez les regalé mi poesía favorita, que tiene que ver precisamente con el paso del tiempo. Otra vez fue un cuento que escribí hace muchos años sobre el ciclo de la vida.

Los que lees este blog hace tiempo sabrán que a mí me encantan los acertijos y que solía publicar mis favoritos hasta que se me acabaron. Pero esta semana, preparando con la columna de radio que hacemos con Gerry Garbulsky en Basta de Todo, encontré uno que me encantó! Así que ese será mi regalo para ustedes hoy, para que ejerciten su cabeza y la edad no les haga mella…

Gimnasia cerebral: vuelven los acertijos a Riesgo y Recompensa

El cerebro funciona como un músculo. Cuanto más lo usamos más “fuerza” adquiere. Por eso soy un convencido de que resolver acertijos es mucho más que un mero entretenimiento. Siempre me sorprende que se ponga tanto énfasis en el ejercicio del cuerpo, la gimnasia corporal, y tan poco en el ejercicio de la mente, la gimnasia cerebral.

Por eso, en Riesgo y Recompensa periódicamente propongo acertijos para que los que quieran ejerciten un poco sus neuronas. De hecho, el acertijo prohibido para menores de 18 años fue uno de los posts más vistos en las épocas tempranas del blog… :)

Hoy vuelven los acertijos al blog.

Gimnasia cerebral: A la caza de los infieles!

Gracias a todos por las grandes ideas que vienen aportando a mi “crisis de inspiración“. Ahora me tomo unos días de vacaciones pero mientras tanto les dejo este acertijo para que se entretengan y ejerciten un poco las neuronas. Donde voy no voy a tener internet así que la respuesta recién la compartiré a mi regreso. Claro, eso si logro sobrevivir a estar 8 días sin internet, no?!

Después de un problema bien fácil la última vez, este es un poco más difícil. También me lo contó Ronen Amit durante Singularity University. El enunciado es el que sigue:

Un acertijo fácil, para variar

Como ya es costumbre en Riesgo y Recompensa, hoy quiero invitarlos nuevamente a hacer un poco de gimnasia para el cerebro.

En este caso, como la última vez puse un problema difícil que pocos pudieron resolver, voy a proponerles uno bastante fácil que me planteó Ronen Amit, un amigo acá en Singularity University.

Un problema ¿difícil?

smoking gun

Hace mucho rato que no hacemos un poco de gimnasia cerebral. Así que hoy quiero proponerles un problema. Como se me habían pasado un par de meses sin invitarlos a ejercitar las neuronas, recordé un problema sobre tiradores que hasta acá no había publicado porque me parecía muy difícil y pensé que tal vez, dado el “atraso”, tal vez podría ser ese. Pero algo salió mal…

Déjenme que les explique.

Gimnasia mental: Las tres puertas

Tres puertas

Después de dejar las neuronas en remojo durante enero y febrero por el verano, vuelven los acertijos para ir despabilando las neuronas en el comienzo del año laboral.

Esta vez, con un enigma de enunciado sencillo pero cuya respuesta contraría la intuición. Se trata de un problema muy famoso, conocido normalmente como “el problema de Monty Hall“, que era el conductor del famoso programa de entretenimientos americano “Let’s make a deal”.

Este problema, a su vez, es derivado de un acertijo llamado “Los tres prisioneros”, creado por el gran matemático Martin Gardner en 1959 y está incluido en muchos libros, incluyendo el tomo uno de “Matemática, ¿Estás ahí?” de Adrián Paenza.

Lo que estás necesitando para emborracharte sin culpa!

brindis

No quiero alarmarlos en medio de la temporada alta de brindis pero las investigaciones muestran que el consumo de alcohol deteriora las neuronas. Así que para que esta noche puedan despedir el año bebiendo sin culpa, qué mejor que hacer un poco de “gimnasia neuronal” con las que nos quedan sanas! :)

De paso aprovecho para desearles un muy feliz 2010 y les dejo este enigma para que resuelvan solos, amenicen la mesa de la cena de fin de año o impresionen a alguna chica/chico nerd si después del brindis salen de “rotation”…

El de este mes se llama “La edad de las hijas”. Es del estilo de los problemas en los que “parece que falta información”, que, como alguna vez dije, son los que más me gustan. Si quieren ver los acertijos anteriores pueden verlos acá o mirar la lista al final del post.

El enunciado es como sigue:

Gimnasia cerebral: Otro buen acertijo de Adrián Paenza

El puente

Hoy quiero compartir con ustedes otro acertijo de Adrián Paenza, llamado “Las mujeres y el puente”, como para seguir haciendo gimnasia cerebral juntos.

Forma parte del libro “Matemática, ¿estás ahí? Episodio 3,14″ que, como siempre, Adrián generosamente regala a quien quiera leerlo.

El problema de hoy yo no lo resolví. No es que sea más difícil que los anteriores. Pero los acertijos son así, a veces salen enseguida, a veces tardan y otras perdés la paciencia y cuando leés la solución te querés morir de no haber intentado un poquito más.

Pero antes de pasar al enigma, les cuento que el ganador del concurso sobre los Ig Nobels decidí definirlo por votación. Hay cuatro finalistas.

Los invito a votar para definir quién gana, en este link.

Gimnasia mental: Un acertijo prohibido para menores de 18 años

No, no son caramelos!

Siguiendo con esta idea de mantener nuestras cabezas en buena forma física, vuelvo con un nuevo acertijo. Este me lo mandó Nico Stier, un amigo que es un genio, matemático del MIT y profesor en la Universidad de Columbia en NY.

Él vio el acertijo de los apretones de manos y se acordó de éste y me lo mandó por mail para que lo resuelva. Me tuvo un buen rato “arando en el barro” hasta que de repente apareció la solución. Espero que les guste.

Antes de que sigan leyendo quiero aclararles que el contenido del acertijo NO ES ADECUADO PARA MENORES DE 18 AÑOS O PERSONAS IMPRESIONABLES.

Si las cosas con fuerte contenido sexual les desagradan, no sigan leyendo y cliqueen acá.

Gimnasia neuronal: Los apretones de manos de Halmos

Apreton de manos

En este segundo post sobre acertijos matemáticos, les voy a contar uno que, literalmente, me hizo perder el sueño.

A mí me lo contó una persona en una reunión en Nueva York, el día que nos habíamos reunido para ver la pelea en que Tyson le mordió la oreja a Holyfield…

Me dormí pensando la respuesta sin haberlo podido resolver y me desperté en medio de la noche con la intuición de como encontrar la solución. Pensé: “Ahora sigo durmiendo y a la mañana termino de resolverlo”. ¡Qué ingenuo fui! Di vueltas en la cama por más de media hora sin poder sacarme el problema de la cabeza. Hasta que no me levanté y lo terminé no pude volver a dormir.

El enunciado es muy simple, e igual que pasaba con el problema anterior, les va a parecer que faltan datos. Pero no es así. Tienen toda la info que necesitan para resolverlo. El problema está muy bueno así que les recomiendo que hagan “gimnasia” y lo resuelvan, no busquen la solución googleando.

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