El “Gerin Oil” y los males del mundo

Algunas personas, como veremos más abajo e ilustra la imagen de aquí arriba, creen que las religiones son las culpables de muchos de los males de este mundo. Yo creo, de manera más general, que el problema no son las religiones en sí, sino cualquier creencia fanática. En medio del debate sobre el conflicto de Medio Oriente, resulta interesante pensar sobre el rol que las religiones tienen sobre nosotros como personas y nuestras sociedades.

Unos días atrás se desató una gran polémica por una campaña gráfica en un ómnibus en Londres que decía: “Probablemente no hay un dios. Ahora deja de preocuparte y disfruta la vida”.

Esta campaña, que continuará la semana próxima en Barcelona, está encabezada por Richard Dawkins, un brillante y polémico científico Británico y la British Humanist Association. Incluso tiene a hoy más de 16,500 seguidores en Facebook.

Dawkins, además de ser autor de uno de los libros que más me gustó en la vida, es uno de los pocos ateos que hacen campaña activa anti-religiosa, como se puede ver en este video de TED.

Antes de esta campaña, uno de los actos más resonantes que hizo en este sentido fue publicar un artículo escrito con mucho humor e ironía donde explicó que la mayor parte de los males del mundo son causados por una sustancia llamada “Gerin Oil”. Les dejo a ustedes descubrir qué es esta misteriosa sustancia.

No sé si ese artículo alguna vez fue traducido al español. Yo no lo encontré, así que lo que voy a hacer aquí es traducirlo. Espero que el Dr. Dawkins no se ofenda. No tiene desperdicio.

Stop War

Hace días que leo consternado las noticias que llegan desde Medio Oriente. Las vivo con una enorme tristeza, sólo superada por el tamaño de mi desconcierto: después de años de búsqueda fallida, ¿cómo encontrar finalmente el camino a la paz?

Como bien argumenta Amos Oz en este artículo que resultó cuasi-profético, yo estoy convencido de que en este conflicto no hay paz que nazca de la guerra. Y por eso me resulta difícil digerir esta ofensiva israelí. A la vez, me resulta claro que todas las veces en que se dio una oportunidad a una tregua que iniciara un proceso de paz fue siempre Israel quien cooperó y diferentes facciones palestinas las que se rehusaron, ya desde la célebre triple negativa de 1967 (No a la Paz, No al Diálogo, No reconocimiento del Estado de Israel).

También me opongo a esta guerra porque estoy convencido de que, como Martín Varsavsky explica en este post, esta guerra no sirve siquiera a los intereses de largo plazo israelíes de que ya no lluevan misiles o haya atentados suicidas. Mas bien prolonga la lógica perversa del odio que alimenta al extremismo islámico.

Este conflicto es muy complejo. No admite ser pensado como si hubiera “villanos” y “víctimas”. Y, sobre todo no admite ser pensado sin ponerse en la piel de quienes lo sufren, a distancia afectiva del dolor, porque de ese modo no se entiende nada. Por eso, me duele especialmente ver en la Argentina las diferentes manifestaciones (especialmente desde la izquierda) que de una manera, en mi opinión, profundamente ignorante e igualmente dogmática condenan la ofensiva israelí de manera unilateral, ubicando a unos como completos villanos y a otros como puras víctimas.

¿Qué hace por ejemplo la FUBA participando de una manifestación así, en la que el mayor convidado de piedra es la reflexión, la búsqueda de la verdad, la necesidad de comprender primero para poder actuar después? ¿Qué decir de las actitudes y dichos de Luis D’Elia y o las acciones del Presidente de Venezuela, Hugo Chávez?

¿Es la vida un derecho o una obligación?

En la noche de ayer un canal de televisión británico emitió un documental llamado “Right to Die?: The Suicide Tourist“, mostrando el proceso por el cual Craig Ewert, un profesor universitario estadounidense que sufría una enfermedad degenerativa incurable, se quitó la vida en la clínica suiza Dignitas, donde se practica la eutanasia.

Esto generó un amplio abanico de reacciones, la mayoría de ellas contrarias a la eutanasia y a la emisión de dicho programa.

A mí me cuesta mucho creer que en el siglo XXI todavía la mayoría de las personas se opongan a algo tan básico como el derecho de cada persona a decidir cómo y cuándo morir.

En este mundo el derecho a una vida digna le es negado a millones de personas que sufren del hambre y la pobreza y mueren de a cientos víctimas de enfermedades prevenibles. Hay también quienes convierten el “derecho a la vida” en una “obligación de vivir”, cuanto sea posible y a cualquier precio, negando así la dignidad tanto en la vida como en la muerte.

El país donde siempre ganan los malos

La Argentina está muy mal ubicada en los rankings internacionales de corrupción. De acuerdo a Transparency International estamos en la posición 109 a nivel mundial, cayendo respecto del año anterior y con un score de 2,9 sobre 10. Como comparación, nuestros vecinos más cercanos, Uruguay y Chile comparten el puesto 23 con 6,9. ¿Qué será lo que nos hace ser un pueblo más corrupto?

En mi opinión, la respuesta es simple: Uno obtiene de las personas aquello que reconoce y premia, no aquello que condena y castiga.

En un acto que asegura que sigamos por muchos años más hundidos en el fondo de la tabla entre los países más corruptos del mundo, el gobierno argentino acaba de presentar un proyecto de ley para premiar a todos los que evadieron impuestos, generaron dinero malhabido y/o desarrollaron actividades ilegales en los últimos años en la Argentina.

Cómo NO funciona el Venture Capital en Latinoamérica

Quizá lo más impactante de conocer cómo funciona el Venture Capital en Silicon Valley es el contraste enorme que existe con lo que sucede en Latinoamérica.

Yo soy amigo de varias de las personas que lideran o integran los principales fondos en la región. Pero volviendo de mi viaje no pude evitar sentir disgusto por cómo llevan adelante su rol de VCs.

¿Cuál es el problema? El problema es que el Venture Capital es esencialmente acerca de arriesgar. Así lo dejaron bien claro los VCs que conocimos en el viaje. Y acá, nadie se anima a tomar riesgos.

Los argentinos y la autodestrucción

Hoy es un día en que es difícil no estar triste.

El anuncio por parte de Cristina Kirchner sobre la nacionalización de los fondos previsionales es quizá un ‘robo’ a la gente mayor de lo que fue el Corralito. Yo creo que la única razón por la que hoy no hay masivas demostraciones en las calles es que, por un lado, el dinero que le están sacando a la gente esta vez es dinero que hasta dentro de varios años igual no iba a poder usar. Por otro, es dinero que la mayoría de nosotros siempre pensamos que, más tarde o más temprano, de una manera o de otra, nos iban a robar de todos modos.

El amor por la tecnología: larga vida a las Blackberries

En el mundo de hoy en día hay dos clases de personas: las que aman la tecnología y las que la rechazan. No hay término medio.

Yo claramente pertenezco al primer grupo y como tal no puedo entender a los que llaman “descanso” a estar en un área sin cobertura de email o Internet. Esa es mi definición de “stress”! Para el amante de la tecnología no hay sentimiento de mayor paz que tener el inbox vacío por estar al día. Y por lo tanto no hay mejor amigo que la Blackberry (o el iPhone)!

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