Hoy es lunes y en un mundo lleno de incertidumbres hay solo dos cosas que son seguras: en este día el sol saldrá por el este y nacerá otra empresa más de venta de cuponeras con descuento.
En los últimos meses, a la luz del éxito en Estados Unidos de la empresa Groupon, decenas de emprendedores se lanzaron a la aventura de copiar ese modelo de negocio. El resultado: de un minuto para otro un negocio de viabilidad de largo plazo todavía dudosa se vio inundada por montones de empresas peleando por una torta del tamaño de un alfajor Jorgito.
En Argentina solamente ya están llegando a las 20 y mejor no pongo links a sus sitios porque Google penaliza por tener «broken links» y la abrumadora mayoría habrán desaparecido en unos pocos meses. 🙂
Lo que paso con este negocio no es en absoluto nuevo: el fenómeno de replicar hasta el cansancio un emprendimiento sencillo y con bajas barreras de entrada nos brindó las pistas de patinaje sobre hielo y las canchas de paddle de los ’80 o los «parripollos» y los locutorios de los ’90. Pero no había sucedido nunca en esta escala con un negocio online. Por eso, ahora tenemos el primer «parripollo de la internet».


