El peligro de las redes sociales

En las charlas que di recientemente en Wordcamp y Buenos Aires 2.0 compartí algunas ideas sobre mi visión del fenómeno de Internet 2.0 y las redes sociales. En este post y algunos más voy a compartir los principales puntos que toqué sobre este tema. El primero tiene que ver con el peligro de usar redes sociales.

No es raro en estos tiempos escuchar a quienes no adoptan herramientas 2.0 que no lo hacen porque usarlas es peligroso. Dicen que no subas tus fotos a Flickr. Que no pongas que vas a hacer en tu status de Facebook o Twitter o Friendfeed. Que alguien podría usar la información allí compartida sobre ti mismo para hacerte daño; por ejemplo, secuestrarte. Yo creo que ese es un argumento totalmente absurdo.

Los geeks también tenemos sentido del humor (pero nadie entiende de qué nos reimos)

La semana pasada, en la Universidad de Harvard, se entregaron los Ig Nobel Awards, una ingeniosa versión de los premios Nobel destinada a investigaciones cuyo tema ridículo “primero te hace reir y luego te hace pensar” otorgada por el journal ‘Annals of Improbable Research’.

El nombre viene de la palabra “ignoble” que en inglés significa “no honorable” o “vergonzoso”. Pero no hay nada de vergonzoso entre los ganadores! Yo diría más bien que son genios, sin vergüenza.

Como ejemplo van dos del año pasado: en Medicina ganaron dos científicos por un paper llamado: “El tragado de espadas y sus efectos secundarios”. Pueden ver arriba el momento de la entrega del premio.

El de la Paz fue para un Laboratorio de la Fuerza Aérea Norteamericana que hizo investigaciones para desarrollar un arma química bautizada “the gay bomb” que hace que los soldados enemigos se sientan irremediablemente sexualmente atraídos unos con otros.

Veamos algunos de los trabajos ganadores de este año y después cierro con un concurso:

Entre las nubes oscuras

Este es el cuarto y último post de la serie sobre parapente y Entrepreneurship. En los tres anteriores hablamos sobre la preparación para emprender, el startup del emprendimiento y la fase de crecimiento. Ahora es tiempo de hablar sobre cómo lidiar con la adversidad.

Un rato después del placentero vuelo del post anterior, el horizonte empezó a llenarse de nubes. Como si la naturaleza hubiera querido darme letra para escribir en el blog. La metáfora para el Entrepreneurship era perfecta. En países como la Argentina, justo cuando la cosa se empieza a poner linda, aparece una tormenta que amenaza con cortarte las alas.

La banda de sonido de nuestras vidas

El Bilinkis Top 20 está de regreso con las canciones más escuchadas por mí para Octubre. Hay un tema nuevo en el puesto número uno. Y me hizo recordar que muchas veces pensé que si tuviera que elegir un único artista para que fuera el ‘soundtrack’ de mi vida, sería The Smiths/Morrissey.

Cuál artista sería la banda de sonido de tu vida?

Ahora sí, el ranking!

Volando alto

La sensación de volar, aunque sea a baja altura, es única. Pero el verdadero desafío (y placer) es poder volar alto.

La mañana siguiente a mi primer despegue, fuimos directo a una montaña mucho más alta que la anterior. Ya no era tiempo de preparativos ni de despegues de prueba: había llegado el momento de volar.

El despegue

En este juego de armar paralelismos entre aprender a volar y emprender un proyecto, el primer post cubrió la etapa de preparación. Ahora es el momento de enfocarnos en el startup. Y como Wes Harman, el autor de esta foto, nos recuerda, ningún startup es el primero ni el último en morir! 🙂

En concreto, pasadas dos horas de penar con el parapente y ser arrastrado por el viento, el profesor dijo que era momento de pasar a la siguiente fase: el primer despegue. Nos mudamos a un lugar cercano, donde se podía subir caminando por la ladera de una montaña a unos 30 metros de altura. Ingenuo, yo pregunté: “¿Vamos a volar en tandem, no?”. El profesor se rió. Con apenas dos horas de práctica era el momento de despegar y volar solo por primera vez.

Aprendiendo a volar

Pocas cosas me sacaron tanto de mi zona de confort como cuando hace unos años viajé con un grupo de amigos a aprender a volar en parapente. Los viajes entre mis amigos se definen por votación y de más está decir que ese año perdí.

Así que viajé a Tafí del Valle en Tucumán bastante asustado, pero decidido a empezar el curso, que sabía que comienza en un lugar llano como el living de mi casa. Después suponía que lo próximo era volar en tandem con un profesor a mi espalda y a eso me animaba. Y cuando llegara el momento de volar solo veía que hacía.

La experiencia fue super interesante y lo que voy a hacer ahora es una serie de cuatro posts vinculando lo que viví al aprender a volar con las etapas de emprender y fundar una empresa.

Work of a Genius

Desde hace unos cinco años, cuando empecé a usar el iPod que siempre pienso que alguien tenía que solucionar el problema de la incoherencia del Shuffle: o uno escucha sus playlists prearmados (y acaba escuchando siempre lo mismo) o pone Shuffle pero padece los empalmes totalmente incoherentes (como pasar sin escalas de los Ramones a Mercedes Sosa).

Bueno, la gente de Apple finalmente hizo lo que hace años espero!

Mi primera vez

El post de hace unos días sobre el futuro de las empresas de internet me dejó nostalgioso recordando el pasado. Me acuerdo de la primera vez casi como si fuera ayer.

Uno de mis mejores amigos trabajaba como Gerente de Sistemas de un sanatorio. Una noche de sábado estábamos sin mucho que hacer y me hizo la fatídica pregunta: “Vos alguna vez lo hiciste?”. Yo, lleno de vergüenza, le dije la verdad: “No, nunca”.

Top 20 canciones

Aquí estamos con la segunda edición de los 20 más pedidos de Bilinkis! Después del debate suscitado en los comentarios del post anterior, este mes viene con formato mejorado y con algunos comentarios.

Por un lado, para los que protestaron por la falta de música en castellano, Catupecu mete un tema más en el ranking así que ya son dos!

Y eso no tiene nada que ver con el hecho de que mi hermano Mariano haya grabado y mezclado este disco y los últimos que sacó la banda. La versión acústica de “Seguir viviendo sin tu amor” es estupenda y si no la escucharon les recomiendo que lo hagan ya.

Por otra parte, la crítica que más fuerte que apareció fue que por culpa del mp3 no hubiera dos temas de la misma banda. Bueno, Catupecu tiene dos!

Por último, antes de pasar al ranking mismo, pese a mi propia resistencia nótese que los puestos 10 y 14 dejan entrever mi lado ochentoso. Y es que en el fondo yo creo que hayas nacido cuando hayas nacido, todos llevamos un pequeño ochentoso adentro… Le dejo picando al que quiera retomarla en los comments: por qué será que musicalmente la década del ’80 fue tan grossa y ni antes ni después hubo algo igual?

Ahora sí, el top 20:

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