Hace un mes atrás hice una encuesta en la página de Riesgo y Recompensa en FB con la idea de entender cuál creen los lectores del blog que es el mejor lugar para aprender de emprendimiento. Y el resultado me sorprendió por varias razones.
La pregunta era: ¿Cuál te parece que es la mejor Universida
1) La primera cosa interesante fue que una significativa mayoría, 59% del total, NO ve a las universidades como el lugar correcto para aprender a emprender. Las respuestas (que eran de opciones abiertas) se agruparon entre «universidad de la vida» y «propio emprendimiento». Es decir, la opinión es que a emprender se aprende haciendo.
2) Es interesante notar que entre el tercio que sí ve a las universidades como un lugar adecuado para el aprendizaje de este tema, no hay un referente claro. Entre ese tercio aparecieron nombradas 26 instituciones diferentes, 17 de la Argentina (la mayoría de los que respondieron son argentinos) y 9 del exterior (Stanford, Babson y Adolfo Ibáñez fueron las más nombradas).
3) Entre las universidades locales, la Universidad de San Andrés aparece claramente adelante del resto, con 30% de las respuestas, casi el doble que la UBA, que la sigue con 17% (esto puede deberse parcialmente a un sesgo de la muestra por sobre representación de UdeSA entre mi círculo de lectores, dado que yo estudié allí, aunque no creo que el efecto sea muy significativo). Más abajo siguen el IAE (12%), la UADE (8%), ITBA (5%), UTDT (3%) y la UTN (2%).
———————————————————–
En lo personal, creo que la respuesta mayoritaria, que a emprender se aprende SOLO emprendiendo, es equivocada. O al menos deja afuera varias alternativas que hoy son para mí las mejores. Acá van mis propuestas para aprender a emprender:
– APRENDÉ DE LOS QUE HACEN:
Gran parte del problema por el cual las universidades locales no son vistas como un buen lugar es que quienes dictan las clases en la gran mayoría son académicos, no emprendedores. Hay disciplinas que admiten ser enseñadas por académicos, pero otras no. Por usar una analogía, es como que en la carrera de Medicina enseñara Cirugía un médico que se leyó todos los libros pero nunca tuvo un bisturí en su mano. En mi opinión y la de la mayoría que respondieron la encuesta, el emprendimiento se aprende de los que hacen, no de los que leyeron o investigaron sobre el tema y ese es el principal problema de las universidades hoy.
¿Cómo aprender de los que hacen? Una opción es ir a charlas y eventos. El problema es que la mayoría de los «speakers» destacados cuando van a esos eventos aprietan «play» y repiten un versito autoreferencial, más apuntado al lucimientos personal que a transmitir sus experiencias para que le sirvan al otro. Pero es un camino posible.
El otro es ponerse en contacto directamente con gente de la que creas que podés aprender algo. La clave en ese caso es hacerlo con una pregunta clara. Si mandás un pdf de 30 páginas pidiendo que lo lean y te den su opinión no vas a lograr demasiado. Si pedís de reunirte, en la mayoría de los casos tampoco. Pero si escribís con una pregunta bien específica del campo que el otro realmente sabe, seguramente obtengas mucho mejor resultado.
– «ESTUDIÁ» EN LAS MEJORES UNIVERSIDADES DEL MUNDO:
Hasta hace muy poco tiempo, estudiar en las mejores universidades del mundo era un privilegio para unos pocos. Requería pasar exámenes de ingreso muy difíciles, mudarte a otro país y pagar grandes sumas de dinero en cuota y gastos. Pero esto está cambiando de manera extraordinaria. En la segunda mitad de 2011, por ejemplo, yo estudié Inteligencia Artificial en Stanford. Lo hice gratis, sin moverme de mi casa y cursando con compañeros de clase excelentes (un grupo de amigos brillantes a los que también les interesaba el tema). ¡Esa materia la cursaron más de 130.000 personas en todo el mundo!
La educación a distancia no es un invento nuevo. Pero sus resultados eran bastante flojos, por la pobreza de los materiales compartidos y la falta de interacción con el profesor y los compañeros de clase. Pero internet transformó esa realidad y hoy muchas de las mejores instituciones educativas están dando cursos online de una calidad excelente y con mucha interactividad. Solo faltan los compañeros de clase.
Así, por ejemplo, si querés podés anotarte para cursar una materia sobre «Lean Startups» en Stanford que empieza el mes que viene. Y allá no la dicta un teórico académico. ¡La dicta un profe que participó de 8 startups! O una sobre emprendimientos tecnológicos (para esta apurate porque ya comienza!). Y el MIT no quiere quedarse atras. Más allá de que hace tiempo que ya tenía muchos cursos de los temas más variados cuyos videos eran accesibles por la web, acaba de anunciar el lanzamiento en dos meses de MITx, donde ya no solo se podrá mirar videos de cursos dictados en el pasado sino también cursar las materias y hasta obtener certificados.
Tener la disciplina de estudiar solo es muy difícil y menos fructífero que hacerlo con otros con quienes poder discutir los temas. Por eso, creo que gran parte del éxito es que elijas bien a tus compañeros de clase. Lo ideal es que busques un grupo de gente afín y que se entusiasme con la idea para cursar, reuniéndose periódicamente a ver todos juntos las clases.
– ¿Y SI COBRÁS PARA APRENDER?:
Cuando yo estaba terminando la universidad, junto a mi amigo Andy Freire, teníamos la idea de empezar nuestro propio proyecto, Pero muchas veces, cuando doy charlas de emprendimiento, cuento la manera totalmente fortuita en que terminé finalmente trabajando en Procter and Gamble, una empresa multinacional de consumo masivo. En cierto sentido no era parte del plan, pero terminó siendo algo muy bueno. P&G me pagaba un sueldo por aprender sobre management trabajando. Por supuesto que era el pichi más pichi de la empresa, pero mucho de lo que viví en esos dos años me fue de una utilidad enorme cuando llegó finalmente el momento de renunciar y empezar Officenet. Por eso, creo que la idea de «estudiar» un par de años trabajando en relación de dependencia es una muy buena opción. ¿El peligro? Quedarse enganchado con el sueldo seguro y terminar sin animarse nunca a dar el salto.



