Hoy es un día en que es difícil no estar triste.
El anuncio por parte de Cristina Kirchner sobre la nacionalización de los fondos previsionales es quizá un ‘robo’ a la gente mayor de lo que fue el Corralito. Yo creo que la única razón por la que hoy no hay masivas demostraciones en las calles es que, por un lado, el dinero que le están sacando a la gente esta vez es dinero que hasta dentro de varios años igual no iba a poder usar. Por otro, es dinero que la mayoría de nosotros siempre pensamos que, más tarde o más temprano, de una manera o de otra, nos iban a robar de todos modos.
Ayer di una charla en el E-commerce day y en un momento Alec Oxenford mencionó que «la Argentina es el único caso en el mundo de un país que pasó de Desarrollado a Subdesarrollado». Traducido, «somos un país en vías de subdesarrollo».
Ayer también Martín Varsavsky en un post escribió:
«La analogía entre Néstor Kirchner y Perón es la siguiente. Los dos implementaron políticas muyequivocadas en tiempos en que la Argentina tenía muchísimo viento a favor proveniente de susexportaciones. El público argentino, engañado tanto por Kirchner como por Perón, confundieron la suerte temporal de la Argentina en los mercados internacionales con ingenio y liderazgo desus afortunados líderes. Pero lo que está ocurriendo ahora es que Cristina Kirchner aplica laspolíticas erróneas con viento en contra, y el efecto es brutal.»
¿La respuesta? Tuvo que borrar la mayoría de lo comentarios al post y finalmente cerrarlos porque la mayoría de las respuestas que recibió fueron insultos.
Y ayer Sergio Fogel desde Uruguay nos mostró nuestra propia imagen, reflejada en su espejo. Duele verlo. Él agradece a la Argentina por recordar a los uruguayos las consecuencias de hacer las cosas mal. Al menos nadie lo puteó.
—————————————
El principal argumento para la «nacionalización» es que las AFJP estaban teniendo retorno negativo fuerte. Una de las principales causas de eso es que su cartera, por presiones de los sucesivos gobiernos, estaban repletas de Bonos del Gobierno Argentino, que están entre los bonos que más valor perdieron este año, a pesar del esfuerzo del Gobierno de sostenerlos con recompras. La solución: hacernos a todos acreedores del Estado Argentino. El mismo Estado cuya percibida insolvencia desploma los Bonos.
Hace muchos años, consultado respecto de por qué convenía tener la mayor parte de nuestro dinero fuera del país, el economista showman Juan Carlos de Pablo dijo: «Porque si la plata está afuera es mía y si está acá es ‘nuestra’». Nunca más ciertas sus palabras.
Creo que cuesta creer que la motivación sea otra que ‘llenar el bache de caja‘ que genera el fin del contexto internacional positivo con los altos precios de los ‘commodities’. Y también cuesta creer que, una vez que dejen de estar en una cuenta a nuestro nombre en la AFJP que sea y entren en las arcas del Estado, el uso vaya a ser otro que ‘financiar la política’ o acabar en bolsillos ajenos.
Necesitamos un ‘Cobos’. No, necesitamos muchos. Y necesitamos Argentinos que en vez de putear a Martín Varsavsky digamos con todas las letras que estamos cansados de seguir subdesarrollándonos.



