Desde chica hacía de todo y me encantaba tanto el arte como la ciencia, el derecho, los idiomas… no tenía tiempo porque tenía todo el día ocupado. Ponía el despertador a las 3 a.m. , leía todo una vez, me dormía nuevamente y a las 6:30 me levantaba para ir al colegio. Me sacaba 10 en todo y encima pedía a mi profesora, más fórmulas de física y química para resolver.
Al irme bien y haciendo tantas cosas, nunca tuve hábito de estudio. Cuando empecé a avanzar en mi carrera de música académica, llegó un momento en el que el talento no podía sostenerlo sin estudio. Hoy en día siento y padezco haber tenido facilidad para entender y asimilar tan rápido. Muchas personas con pocas condiciones y mucho esfuerzo han logrado grandes cosas. Yo, es el día de hoy que no me puedo sentar a estudiar porque me aburro, me gusta todo, quiero hacer todo, hago de todo y no me especializo en nada. En una sociedad exitista como en la que vivimos es una desventaja, ya que te piden que hagas algo al máximo. En resumen, para mí fue y es una desventaja haber tenido esa facilidad. Se que para otros no, pero yo vivo los efectos adversos. De todos modos disfruté de cada momento, pero hubiera querido especializarme en algo y no sentir que soy un proyecto sin acabar.