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16-05-2011

La inseguridad más radical

El problema de la inseguridad nos impacta por todos lados. Las imágenes y testimonios nos asaltan desde el bombardeo mediático, las cadenas de mail o los relatos de primera o segunda mano de quienes han visto su seguridad comprometida de algún modo u otro.

Alguna vez argumenté en este post que, a mi modo de ver, en general confundimos a las verdaderas víctimas con los victimarios. En una línea similar, tenemos hoy este post invitado de Cynthia Frenkel.

Cynthia, aparte de ser mi esposa, es psicoanalista y trabaja en un centro público de salud mental.

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César González tiene 21 años. Pasó de los 15 a los 20 en institutos de menores y en la cárcel. Estando en esos lugares en que, como alguna vez dijo uno de mis pacientes, “Entrás con ganas de robar y salís con ganas de matar”, César “aprovechó” el tiempo para terminar el secundario y descubrir su pasión por las letras. De la mano de Patricio “Merok” Montesano, un tallerista voluntario de la cárcel, César se descubrió poeta y se rebautizó a sí mismo, adoptando el seudónimo de Camilo Blajaquis.

Descubrí a Camilo escuchando una entrevista radial que le hizo Andy Kusnetzoff  hace un año. Lo escuché decir: “Quiero que haya cultura en los barrios, deporte en nuestra villa… que sepan quién fue Kafka, Foucault, Van Gogh ¡Que se haga la prueba! ¿Qué pasa si inundamos de cultura la villa? En la villa tenés las armas servidas en bandeja para salir a robar. Es más fácil encontrar un arma que un libro. Si (…) es más fácil encontrar un arma y salir a robar que encontrar un libro y leer, entonces los resultados están a la vista.”[1]

En aquel momento me contacté con él y así supe que estaba por editar un libro de poesías, escrito desde el encierro, al que tituló “La venganza del cordero atado”. Una obra trascendente.

Durante la entrevista con Andy, Camilo, que vive en la villa Carlos Gardel, describe el desamparo diciendo: “De la avenida para allá es otro mundo… para nosotros la sociedad son extranjeros.”[2] Esos extranjeros, de los que habla Camilo, somos la mayoría de nosotros.

Sus palabras me hacen pensar que la inseguridad más radical es la de la exclusión, la de no tener lugar en el amparo de los otros, de la sociedad. Y las principales víctimas son los marginados, los indigentes, los pobres… los “desamparados” (aunque en algunas ocasiones la pobreza y el desamparo no vayan de la mano).

Camilo Blajaquis y algunos de mis pacientes, que han vivido la vida en los márgenes, me desafían permanentemente y sacuden mi cabeza. Nos sentimos amenazados justamente por aquellos a quienes, en realidad, se les quitó más de lo que nosotros tememos perder.

Esto me hace pensar que tal vez, en muchos casos, el robo sea, para quien está excluido, un modo compulsivo de quitar a otro lo que no le fue dado, ocasionándole una falta donde poder alojarse, llamando su atención, buscando la respuesta a esa pregunta fundante del sujeto que dice: “¿existo para ti?”

El juego de las escondidas de los niños busca justamente la confirmación de que existimos para el otro, que nos busca. Quien no se siente tenido en cuenta, quien siente que sus privaciones no son registradas por los demás, quizás recurra al robo como una forma de exigir respuesta a la pregunta: ¿qué otra me queda, para que notes mi existencia, que adueñarme forzadamente de un objeto tuyo?”. Pensemos en el siguiente ejemplo: alguien pide dinero en la calle y nosotros desviamos la mirada;  alguien arrebata una cartera y capta la atención de todo el mundo.

Decía el psicoanalista Donald Winnicott: “(…) Comprender que el acto antisocial es una expresión de esperanza constituye un requisito vital (…). Una y otra vez vemos cómo se desperdicia o arruina ese momento de esperanza a causa de su mal manejo o de la intolerancia. (…) Debemos ir al encuentro de ese momento de esperanza y estar a la altura de él.” [3]

Habitamos una sociedad enfadada, sedienta de venganza, que clama por aplicarle mano dura a los delincuentes y se pregunta poco por las causas que generaron que algunos vayan cayendo del sistema. Los psicoanalistas y muchos otros profesionales que trabajamos en instituciones públicas recibimos cotidianamente a quienes han quedado marginados y somos muchos los que apostamos a que reconociéndolos, dándoles lugar y ofreciendo espacios de inclusión, contribuiremos a que desciendan los índices de delincuencia. Historias como la de Camilo y las de muchos pacientes nos confirman que esta apuesta vale la pena.

La postura que más se oye en nuestra época aparece bien reflejada en este mail que circula en cadena, en el cual el acento se pone solo en suprimir el síntoma (el robo) y no en aquello que habitualmente lo causa (la exclusión). Esto no significa que quien cometa un delito no deba enfrentar las consecuencias de sus actos, pero es necesario comprender que el castigo individual por sí no resuelve el problema de fondo que tenemos como sociedad y que Camilo expresa bellamente en este poema (ver al final del post).

La solución tiene, sin lugar a dudas, un componente importante de políticas públicas: acceso a salud y educación públicas, gratuitas y de calidad; a vivienda y trabajo dignos; a una justicia que mida a ricos y a pobres con la misma vara... Estas políticas de inclusión por parte del estado son imprescindibles para posibilitar un destino menos trágico.

Pero esa nueva oportunidad no debe ofrecerla solo el estado sino, fundamentalmente, nosotros. Si, en vez de desviar la vista, sostuviéramos la mirada, tal vez más que demandar que se baje la edad de imputabilidad, pediríamos que todos puedan estudiar, alimentarse, tener una casa digna, atender su salud, sentirse protegidos y cuidados. Que se sientan reconocidos por nuestra mirada sería un buen primer paso.

Entiendo que para aquel que es víctima directa de un delito como el robo, es difícil percibir que detrás de muchos de los que lo cometen subyace una expresión de esperanza. Pero considero crucial sobreponernos a la afectación personal que nos generan las situaciones en que somos víctimas de la delincuencia común para que nuestros reclamos de seguridad sean, ante todo, reclamos por justicia social.

Esperar seguridad en un contexto de exclusión y enormes desigualdades es una pretensión desatinada.

Y Camilo orienta un camino posible, redoblando la apuesta. Dice el “poeta de la calle”: “Bueno, llegó el día en que el cordero sale a vengarse del lobo. Pero no asesinando al lobo, sino llevándole una poesía. Mi venganza con la sociedad no es matar a alguien. Mi venganza es la reflexión.”[4]

Ahí afuera hay muchos esperanzados y solo vemos delincuentes.


Notas:

[1] Radio Metro 95.1, Programa “Perros de la calle”, conducido por Andy Kusnetzoff, 25/1/2010.

[2] Radio Metro 95.1, Programa “Perros de la calle”, conducido por Andy Kusnetzoff, 25/1/2010.

[3] Winnicott, D.: “Deprivación y delincuencia”, cap. “La tendencia antisocial”, Paidós, Argentina, 2008, pág. 147 y 148.

[4] Revista Viva, 27/6/2010 “El poeta de la calle- César González”.


Villas: La vida en un mundo aparte o así se vive apartado del mundo

por Camilo Blajaquis (La venganza del cordero atado, Ed. Continente, 2010)
(dedicada a la gente de la Carlos Gardel, mi barrio)

Familias numerosas, o mejor dicho madres solteras con muchos hijos.
Los cascotes que inventan caminos así el barro no te muerde los tobillos.
Pilones de basura por acá y por allá. Esqueletos de autos robados ya desmantelados, saqueados y prendidos fuego. El sonido de un disparo en una esquina, diez disparos de respuesta en otra.
Charlas de vecinas a través del alambrado mientras cuelgan la ropa en la soga: “Che te enteraste que lo mataron a fulano”. “Si, y que a mengano le reventaron el rancho en la madrugada”. La policía y sus cacerías.
La iniciación sexual bien temprana, los guachos, las pibas.
El comedor que se redujo a tan solo una merienda por día.
Los que se van a trabajar con sus bolsitos y sus bicis y sus ojos tristes y cansados.
La mayoría de la juventud que abandona la escuela sabiendo que San Martín lo único que hizo fue posar para el billete de cinco pesos.
Las madres que lloran la muerte del hijo en velorios propios y ajenos.
Más patadas que gambetas en el campeonato de fútbol, los domingos a la tarde. El aire intoxicado por el porro cortado que está vendiendo hoy la transa. Los evangelistas y sus gritos. Los perros persiguiendo las motos.
El guiso salvador del mediodía, el mismo guiso a la noche, lo que queda del guiso mañana.
Uno con las últimas Nike al frente, dos acá a la vuelta, diez en el fondo.
El micro que recorre los penales lleno de novias, de hijos, de madres y padres. La cumbia poniéndole ritmo a la miseria. El amanecer y los carros. El amanecer y los que todavía siguen de gira.
Los muchos sueldos flacos destinados a un celular, a ropa nueva, a disfrazar la pobreza. Maradonas que mató la policía, que están en cana o laburando en una fábrica y que derrochan su magia pero en canchita de barro.
La avenida y su frontera que divide a la villa del mundo. Rezos que ruegan exiliarse a la sociedad.
El sonido anestesiante de la lluvia maltratando las chapas. Los extranjeros de la clase media que vienen a comprar droga y se van descalzos, sin plata, pero con droga.
Las velas derritiéndose en los mini-santuarios con las fotos de los pibes que murieron a manos de las balas, paredes que recuerdan sus hazañas.
Mujeres que modelan ante la pandilla, amor inconsciente pero puro, niños que se convierten en padres.
La religión de odiar a la yuta y dos de sus devotos a bordo de un super auto seguramente robado.
Habitantes que se conocen todos, secretos que saben todos, engaños imposibles de ocultar.
Panorama de vida que siempre tiene olor a celda, a plomo, a trabajo en negro o en gris… o a traje de encargado de limpieza.
Es la villa, es otro mundo, es vivir apartado.

    Hay 102 comentarios - Agregá el tuyo!

  1. 1
    Fede says:

    Cynthia, tenes razón. Desgraciadamente cruzamos una linea, ya no es un robo, ahora son asesinatos a sangre fría y eso hace muy muy difícil que uno se enfoque en que le pasa a quien comete esa barbaridad. El foco es otro. Buen post 😉

  2. 2

    Que interesante esta nota. Que bueno tener la perspectiva de alguien que sabe del tema y que nos muestra una historia de alguien que sale adelante.
    Gracias!

  3. 3

    Genial.. rescato sobre todo-: “Pero esa nueva oportunidad no debe ofrecerla solo el estado sino, fundamentalmente, nosotros. Si, en vez de desviar la vista, sostuviéramos la mirada, tal vez más que demandar que se baje la edad de imputabilidad, pediríamos que todos puedan estudiar, alimentarse, tener una casa digna, atender su salud, sentirse protegidos y cuidados. ”

    El problema de la sociedad actual es que dejamos de creer en el poder de la “sinergia” hace unas decadas, y nos constituimos en una sociedad de individuos, donde el otro es simplemente eso… Otro. Perdimos en gran medida nuestro instinto solidario, dejamos de sentir empatia y sacamos las puas para afuera.
    Sin embargo, ( y desde mi idealista juventud) no todo esta perdido, en los ultimos meses y años crecieron en numero, alcance y capacidad las organizaciones dedicadas al apoyo a los necesitados, enfermos,animales sueltos, niños abandonados y ostensiblemnte los programas de voluntariados, existiendo grupos e instituciones que trabajan por viviendas dignas, salud al alcance de todos, inclusion, educacion formal, comedores, hogares transitorios, etc.

    En cualquier caso, un honor para el equipo saber que en TEDxTucuman2011 vamos a tener alguien que pelea y cree en una sociedad mejor, mas culta, y mas justa.

  4. 4
    Salvador says:

    Justamente el fin de semana conocí a un realizador audiovisual, que está tratando esta temática.
    ‘Paredones’ es un ciclo de unitarios protagonizados por gente de la calle y villas de emergencia que narra historias relacionadas con la miseria y la riqueza de un mismo lugar.
    Está rodando avances de una ficción que se llama paredones, está en busca de financiamiento en esta etapa, les dejo un trailer corto para que vean de que va la temática. http://www.youtube.com/user/PAREDONES2011#p/u/4/q6D0Octbu3o
    y dos mas largos de 5 min aprox cada uno para el que le interese mas. Una versión ampliada del primer avance http://www.youtube.com/user/PAREDONES2011#p/u/12/BguIrxaB9cw
    Y el avance del segundo capitulo, http://www.youtube.com/user/PAREDONES2011#p/u/11/082u9vijJu0

  5. 5

    Qué buena historia. Personalmente, yo soy optimista y creo que hay mucha gente que entiende la situación en términos de la exclusión, marginalización y demás pero todavía falta mucho.

    En un trabajo bastante reciente, Rafael Di Tella y Ernesto Shargrodsky hicieron una serie de encuestas en las grandes ciudades argentinas y mostraron que la gente que es víctima de un delito tiende a percibir una mayor desigualdad en la distribución del ingreso y a tener una actitud más compasiva respecto del castigo. Podríamos decir que predomina el “efecto Darín” sobre el “efecto Susana” (?) aunque son resultados que permiten diversas interpretaciones.

    Otro ejemplo de vida que me resultó impresionante es el de Chris Paul y su actitud de perdón y compasión hacia los asesinos de su abuelo.

    Saludos!

  6. 6
    Beto says:

    Yo creo que este es justo y precisamente el asunto clave en nuestra situación de inseguridad, que no es solo algo de Buenos Aires sino, por extensión, de toda Latinoamérica. ¿Por qué los países más prósperos del mundo son también los más seguros? Porque, entre otras cosas, carecen del nivel de desigualdad tan profundo que hemos creado en nuestros países. Cuando todos tienen lo justo y necesario para vivir de forma decente y digna y sin altibajos abismales, menores son los incentivos que hay para delinquir. Y no se trata sólo de que un país facture grandes cantidades de dinero, sino de que éste quede repartido de la forma más equitativa posible en la sociedad y no como usualmente sucede, con los menos teniendo demasiado y los más casi nada.

    Responder a la delincuencia con más represión y brutalidad policial no hace más que perpetuar el círculo vicioso de la inseguridad. Corregir lo andado no es ni será fácil, pero he ahí en mi opinión el punto de partida para que nuestra percepción e inseguridad cambien.

  7. 7

    Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: El problema de la inseguridad nos impacta por todos lados. Las imágenes y testimonios nos asaltan desde el bombardeo mediático, las cadenas de mail o los relatos de primera o segunda mano de quienes han visto su seguridad c……

  8. 8
    Nacho says:

    Ante todo felicitaciones x el post. Santi sigue haciendo laburar a la familia!!
    En terminos generales estoy de acuerdo, sobre todo cuando invocas que todos somos parte de la solucion. No estoy de acuerdo cuando en la intro Santi habla de confundir las”verdaderas victimas”, cuando se comete un ilicito siempre hay una victima y un victimario, se podria justificar a un violador por haber sufrido abusos en su infancia?. El pasado és una razon xra no responder x nuestros actos?. Esto no quita q cada vez q escucho el “hay q matarlos a todos” e crispo.
    La deuda en matéria social q tenemos como país és enorme y excede a los gobiernos de turno.

  9. 9
    Javier says:

    Muy buen post.
    Aunque no tengo formación profesional suficiente como para evaluar, da la impresión que el camino en el que nos estamos manteniendo no nos lleva mas que al fracaso individual y colectivo en post de un objetivo humanista como bajar la tasa de criminalidad y delincuencia.
    Saludos

  10. 10
    Juan Videla says:

    Excepto que a veces son sociopatas, y no tienen cura, ni causa…

    Es ironico, en EEUU ahora tienen el nivel mas bajo de criminalidad en la historia de ese pais. A pesar de la paranoia hoy dia de puede caminar por partes de ese pais que en los 70s eran una zona de guerra, como el Central Park.

    Aun asi el nivel de pobreza es de los mas altos desde la gran depresion de los 30, la clase media americana esta casi destruida, el desempleo en niveles altisimos y las universidades se han vuelto tan caras y los prestamos tan usureros que muchos expertos les recomiendan a la gente de mi edad no hacer una carrera puesto que desde el punto de vista financiero es una pesima inversion.

    Entonces al final resulta que la violencia y la pobreza no van de la mano? no me extraña: en los 70 la Argentina se habia vuelto terriblemente violenta por acciones criminales llevadas a cabo por grupos terroristas y paramilitares, cada uno con su discursito barato para justificar lo injustificable. En esos tiempos la clase media era 60% de la poblacion, la desigualdad social era risible comparada con la escala que tiene ahora, y la calidad de vida del argentino promedio era mucho mayor que ahora con una canasta basica que incluia “lujos” como entradas de cine y cuotas para pagar el auto.

    Y que hay del caso de Robledo Puch? este “pibe” fue el predecesor de los criminales psicopatas asesinos que vemos tan seguido en la tele estos dias, pero no era pobre, no vivia en la miseria, no era parte de una minoria y por ende no sufria de racismo.

    Por otro lado he tenido la suerte de conocer gente que a pesar de haber nacido en una pobreza horrenda no se rindio al crimen y logro progresar. De hecho la mayoria de los habitantes de la villas son gente honesta, que dicho sea de paso sufren 10 veces mas la criminalidad que sufre el resto de la sociedad, ya que tienen a los criminales viviendo al lado.

    Rara vez escucho en las noticias de cuando matan a alguien en una villa, pero si le disparan a alguien en Palermo es el tema de la semana.

    Pero mi punto es que siempre hay una alternativa, nadie se “rinde” a una vida de crimen, la eligen porque es la salida facil: un pibe gatillo facil puede hacer en un asalto lo que su vecino hace en un mes.

    Hay que aceptar que el problema que tenemos en este pais es que es mas facil ser un sociopata violento que una persona honesta, puesto que para la sociedad Argentina siempre fue mas facil repartir justificaciones que dar reconocimientos.

    • 22
      Fer says:

      El post aborda un tema complejo y es un buen puntapié, pero tu comentario creo que ha dado realmente en el clavo (siendo odiosamente generalizador). Somos una sociedad sin ningún tipo de reflexión. Nunca aprendimos, ni aprenderemos porque “somos unos vivos bárbaros”. Cito una analogía de estos para preguntarme cómo es posible que haya vuelto a suceder un muerto con una bengala en un recital después de lo que se vivió en Cromañon. Hubo reflexión?Aprendizaje?Maduración?
      Una vez escuché por ahí que el ser humano es un animal de costumbres…

  11. 11
    javier says:

    Q reconfortante poder leer en este caso a personas q realmente hablan con fundamentos y no solo porq el aire es gratis. Tuve elplacer de escuchar a Camilo en la Metro y me dio mas animo a seguir adelante peleando para q las cosas cambien. Les pido a ustedes q tienen acceso a este blog q no consuman mas television basura q solo usa la inseguridad como herramienta de su periodismo amarillo y solo potencian la desigualdad social.

  12. 12
    tomas says:

    Qué cambio de perfil! Bienvenida.
    Muy bueno el post. Nos plantea la gran pregunta proactiva: “y qué tal si…?”. Puede no funcionar, pero no se pierde nada, y seguro que no se va a estar peor. Espero que continúes escribiendo.
    Saludos.

  13. 13
    Ines says:

    Brillante. Pocas veces al hablar de “inseguridad” se habla al mismo tiempo de “justicia social”. Felicitaciones

  14. 14
    pedro says:

    Algo de Diego, Nestor y Ana Frenkel?

  15. 15

    Al leer el título estaba por abandonar la lectura. Casi no soporto el concepto de inseguridad, por cómo se lo usa normalmente. Por suerte le di una oportunidad al texto. Es brillante. Genial.
    Cotidianamente discuto con gente que dice: “Pobre mujer, la mataron de un tiro para robarle el auto”, y yo respondo: “Pobre pibe, a esa edad su vida no vale nada y sale a matar con la cara descubierta para robar un auto”.
    La gente me mira con una mirada hueca y deja de hablarme, o me insulta, o se ríe porque no entiende….
    Felicitaciones, me gustaría seguir leyendo notas de la misma autora.

    • 32
      Verónica says:

      Santi!! nuevamente los post de “invitados” se vuelven mis favoritos!
      Cynthia, tu nota es excelente, cada párrafo me dejo con una idea pensando. En particular sobre ese concepto de “extranjero”, a veces cuando paso por ciertos lugares, y observo mi alrededor me pregunto, “¿ellos soy los “marginales” o yo soy la “marginal” en sus vidas…”?. La historia de Camilo es sumamente inspiradora, gracias por compartirla.

      Iris! sos mi ídola! tus palabras me recuerdan lo que escuché el domingo al mediodía: a unos 50 metros de donde venia caminando hubo un robo, con arma de por medio, y luego que pasó todo, en cuestión de segundos, un señor que pasaba a mi lado dijo: “pobres pibes…pobres pibes…” y yo lo miré un poco extrañada porque en realidad las “víctimas” eran un señor y una señora de edad avanzada…pero luego entendí a quienes en realidad se refería…fue un momento sumamente impactante, no tanto por la tensión en sí del momento vivido, sino porque alguien tuvo la claridad o la empatía suficiente para darse cuenta quienes eran las verdaderas víctimas…

      Cynthia, esperamos más posts tuyos!!!!
      Vero

    • 52
      Cynthia Frenkel says:

      Muchas gracias Iris!

  16. 16
    Ale says:

    Muy bueno el post, felicitaciones!, me parece muy interesante la visión del tema.- Seguí escribiendo! Saludos.- Alejandra

  17. 17

    Cynthia, gracias! Tuve la oportunidad de asistir a la charla que dio Camilo Blajaquis (César González) en Gualeguay, Entre Ríos, organizado por la Psicóloga Cecilia Asensio y un grupo de estudiantes de Arte, en la escuela de jóvenes y adultos de nuestra ciudad. Dejo unos minutos para que puedan escucharlo: http://youtu.be/Ccma0joz7hw

    Saludos.
    Silvina

  18. 18

    Me gusto este post, es genial ver una perspectiva nueva a una problemática tan compleja como lo es la de la seguridad y la igualdad social. Yo tuve que leer dos veces este post para poder entender el punto de vista. Me alegro de haberme tomado el tiempo de hacerlo.

  19. 19
    Santiago Capurro says:

    Cynthia, te felicito por la nota.
    Santiago, te felicito por la nota de tu mujer.

    Realmente es triste ver como todos los días la discriminación por los que menos tienen nubla la vista de muchos argentinos.

    No deja de sorprenderme que mucha gente no se de cuenta de un hecho tan simple de la vida, NO ELEGIMOS DONDE NACEMOS.
    Y nada nos marca más que eso. No son los genes, no son las razas, ni los idiomas. Son el tipo de techo, de piso y la educación de tus padres los que te marcan para siempre.

    Qué bueno sería crear una fundación para generar conciencia, una que simplemente lo que haga es llevar a gente pudiente a vivir una semana como viven en la 31. Seguro así dejarían de decir: ” a estos hay que sacarlos, correrlos” y pensarían en ayudarlos a crecer con dignidad.

    Gracias

    @santiagocapurro

  20. 20
    Mariano says:

    Es muy bueno el post, creo Santi que podes cambiar la proporción y hacer uno tuyo cada nueve de Cynthia, jaja 😉
    Lo q me sorprende mucho son los comentarios leídos hasta ahora en donde parece una “mirada diferente”, “otra perspectiva”, etc…. Creo que la idea de exclusión y vulnerabilidad social no es nueva ni poco conocida…
    Lo que me parece duro leer es q la idea de que esa persona no elige robar, golpear, matar sea nueva para tanta gente…
    Nadie lo elige como una posibilidad entre varias iguales o mejores…
    El tipo q esta ahí robando no solo quiere fumarse el próximo porro, quiere ser alguien para el q tiene un auto q vale mas q lo que el tendrá en toda su vida… Quiere, como dice Cynthia, que alguien lo busque… Que no hagan piedra por todos y el siga en su escondite… Eso es lo que le pasa al tipo excluido, y ese tipo es el mas vulnerable…
    Me alegra mucho leer este tipo de post, pero insisto q me sorprende q en un blog donde se va mas allá de lo “fácil de ver”, a tanta gente le parezca un cambio de enfoque… Hay otra manera de pensarlo??

  21. 21
    gastonnievas says:

    Jaj!! creo que es DEBUT Y DESPEDIDA, Cynthia Frenkel ya esta para el BLOG PROPIO jeje 🙂

  22. 23
    Juan says:

    Muy bueno, me gusta mucho que se difunda este enfoque.

    Escribi algo parecido en mi blog bajo el titulo “Ojo por ojo y el mundo se esta quedando ciego”.

    http://drault.com/2010/04/02/ojo-por-ojo-y-el-mundo-se-esta-quedando-ciego/

    Felicitaciones y a seguir que vale el esfuerzo para difundir esta vision.

    Saludos para los dos!

  23. 24
    Santiago says:

    Cynthia, felicitaciones por el Post, es impecable y aporta una cuota de coherencia en este mundo teñido por la desigualdad y marginación.
    Es importante poder debatir sobre este tipo de cosas para poder entender al menos un poco la realidad y no caer en creernos el “cuentito” que nos llega desde los medios hegemónicos.
    Santiago gracias por dar lugar a este tipo de post, la verdad me sorprendió gratamente que se trate esta temática,

    Saludos!

  24. 25
    Silvia says:

    Felicitariciones Cynthia, es un placer leerte , una perspectiva que si bien muchos sabemos que es asi , es tan dificil de ponerla en practica .En menos de 20 dias hubo 3 episodios de robo que me toco muy de cerca, es una impotencia y uno piensa en lo peor que podria haber sido , en el mal menor , cuando me arrebataron en plena calle florida la cartera , segui caminando mirando las vidrieras como que nada haya ocurrido. Pense como la violencia genera violencia y a su vez puede generar lo opuesto, la indiferencia , Esta indiferencia tiene 2 lecturas por lo menos, el no hacer nada , pensar que no pase lo peor y agradecer lo que se tiene y al miismo tiempo que es lo que se podria hacer para evitar esto , mas alla de los idealismos , no creo mas represion pueda controlarlo o disminuirlo y si recorde a una mujer que vivia en una villa que pedia libros , que habia muchas mujeres como ella que no tenian la posibilidad de acceder a una biblioteca , quien le va a prestar libros a una persona de la villa , es lo que me decia y a traves de ella pude ver de cerca cuanta gente esta avida , necesitada mas alla de la comida , de aprender me sorprendio tanto la voluntad que tenian que lo tomaban como un lujo no una obilgacion que para muchos lo seria , ahi me adhiero que a pesar que se vea tanta injusticia , tanta criminalidad , no debemos dejarnos llevar en la generalizacion que todos caigan en una bolsa que no tiene fondo, que haya muchos Cesar Gonzalez , creo que los hay , por eso la politica de inclusion comienza desde cada uno de nosotros , como asi Cynthia lo hace desde su especialidad , dejando de lado el amarillismo y haciendo contribuyendo a un mundo de oportuniidades ,a pesar de los sistemas y/o gobiernos , cada uno puede hacer algo y no esquivar la mirada .
    Gracias Santiago y Cynthia por esta gran perspectiva , excelente post !

  25. 26
    Jorge J. says:

    La verdad que leí el post, los comentarios y no creo lo que leo. Me parece una vision totalmente romántica de la delincuencia. La historia del chorro poeta es muy tierna pero no tiene nada que ver con la realidad de la mayoria de los pibes chorros que afanan para drogarse, para alardear con sus amigos y porque es mas facil chorear a alguen que tratar de salir a laburar.
    El mundo esta lleno de paises mas probres que argentina donde no te matan como aca para afanarte unas zapatillas.
    Ser pobre es una situación de mierda pero eso no justifica afanar o matar, como de hecho no roban ni matan la gran mayoria de los pobres.
    Me hace acordar a los jueces que protegen los derechos de los chorros pero se olvidan de los derechos de los choreados o los asesinados.

  26. 27
    TuteC says:

    Gracias por compartir. Ahora cuento con dos manos los que pensamos así. 🙂

  27. 28
    pablo uranus says:

    Si se analizan las estadísticas proporcionadas por la Dirección Nacional de Régimen Correccional – Dirección Judicial, o las del Servicio Penitenciario de la Provincia de Buenos Aires, puede verse que el aumento de la población penal anual está directamente relacionado con una merma importante del aparato productivo en la República Argentina. Mientras que en 1997 en la provincia de Buenos Aires había 11.527 presos, en el año 2003 el número ascendió a 22.983, es decir a casi el doble en un lapso de seis años. En ese mismo periodo fue cuando se notó de manera más evidente el impacto del modelo económico en la sociedad, generando una masa de excluidos y una minoría concentrada que ampliaba su riqueza. Esa brecha entre ricos y pobres, entre pertenecientes y excluidos, no sólo debe medirse en términos económicos sino que, también, tienen un correlato cultural fundamental a la hora de analizar el crecimiento del delito.

    En primer lugar hay que tener en cuenta que la existencia del delito -y por lo tanto del delincuente- es una responsabilidad social y no individual ya que el sistema jurídico-político, es el que determina que es punible y que no.

    En este sentido, se debe tener en cuenta que la Constitución Nacional -como ley de leyes- está basada en la lógica de la protección de la propiedad privada. Si se tiene en cuenta este elemento, es interesante analizar qué tipo de delitos son los que sobresalen en la estadística. Según un informe realizado por la Defensoría del Pueblo de la Nación, “Las cárceles en Argentina”, publicado en el 2006, el 45.7 % de los condenados corresponden a delitos contra la propiedad. Por otro lado, en el informe de la Secretaria de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires sobre la superpoblación y sus consecuencias respecto de las condiciones de detención de las personas privadas de libertad en el ámbito del Servicio Penitenciario Bonaerense, se afirma que las características socioeconómicas de las personas privadas de libertad en esta provincia evidencian la selectividad del sistema penal al que ingresan jóvenes integrantes de los sectores pobres de nuestras sociedad, en su mayoría por imputaciones de comisión de delitos contra la propiedad.

    Basta cruzar estadísticas para comprender que el creciente grado de exclusión social deja como único camino de subsistencia a una gran parte de la sociedad el delito, generándose de esta manera lo que se llama criminalización de la pobreza.

    Situación carcelaria y reinserción social

    Al tomar en cuenta lo antes dicho, se puede analizar cuál es el rol y el estado del servicio penitenciario actualmente en la Argentina y cuál es el destino de aquellos que ingresan a este sistema.

    Michel Foucault sostiene que el sistema penal se modifica en el siglo XVIII, abandonándose el cuerpo del delincuente como objeto de la penalidad en su forma más severa –el suplicio- para pasar a un sistema punitivo donde el “Alma” –entendida como subjetividad- es el centro del castigo. Esto nos remite a pensar que en la actualidad un sujeto que ingresa al sistema penitenciario, luego de cometer un delito, será sometido a una “reeducación”que será determinada por el estado del sistema que lo aprehende.

    El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), plantea que la actual situación del sistema carcelario imposibilita una verdadera reinserción del preso y evalúa este déficit como un elemento que deteriora la cultura democrática del país. La ausencia de controles efectivos, la –supuesta- creciente “militarización” de las instituciones penitenciarias, la centralidad que adquirieron las actividades y recursos destinados a la custodia de detenidos en detrimento de las lógicas de “resocialización”, así como el uso cotidiano de diversas formas de “violencia ilegal como mecanismo de disciplina carcelaria”, y articulación de “redes ilegales” como medios para la gestión de la vida cotidiana en las cárceles, son parte del panorama que se sintetiza en un sistema carcelario colapsado.

    En palabras de los propios presos, el encierro lo único que hace es aislar más al individuo, que en situaciones de infrahumanidad, como las que se viven en los diversos penales del país, sólo llevan a pensar en la forma de sobrevivir para lo cual deben adaptarse a los códigos “tumberos” y, por lo tanto, se alejan cada vez más de la posibilidad de una verdadera reinserción. El juez Zafaroni opina respecto a este tema que intentar resocializar a una persona aislándola de la sociedad es como jugar al fútbol en un ascensor.

    La propia Secretaría de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, luego de un relevamiento del sistema penitenciario provincial, sostiene que la actual situación de dicho sistema imposibilita el cumplimiento del tratamiento de rehabilitación de la mayoría de los presos. Esto se debe, según dicha secretaría, a un déficit presupuestario que no permite garantizar a la totalidad de la población carcelaria el acceso al trabajo y a la educación, terminar con el hacinamiento y la violación de los derechos fundamentales de las personas privadas de su libertad.

    De todas formas los organismos gubernamentales siguen sin preguntarse qué es lo que lleva a un ser humano a jugarse el todo por el todo a la hora de cometer el delito. Quizás la respuesta está a la vista y el hecho de reconocerla implique el fin de sus privilegios.

    Libros para ser libres

    Tomando en cuenta la definición que da Foucault respecto del castigo del “Alma”, es interesante analizar cuál es el rol que juega la lectura en el interior de los penales.
    Si entendemos que el principal efecto, aunque no el único, de la privación de libertad repercute en la subjetividad, constituyendo un sujeto con grandes dificultades a la hora de resocializarse, es fundamental lograr que el detenido mantenga la cabeza libre para algún día recuperar la libertad total.
    Según un trabajo del ministerio de Justicia hecho en la cárcel de Devoto sobre presos que cursaron carreras universitarias durante su estadía en prisión, de cada 100 reclusos que lograron estudiar y que luego de cumplir su condena se reinsertaron socialmente a través del trabajo, sólo tres vuelven a delinquir. Esto no es un dato menor, ya que si se lograra que la mayoría de la población carcelaria acceda a un estudio que le permita no sólo hacerse de las herramientas técnicas necesarias como para reinsertarse en el campo laboral, sino que también les posibilite no “institucionalizarse”, es decir poder romper con los códigos y las prácticas que el propio sistema penitenciario construye, quizás las famosas olas de inseguridad disminuyan.

    Obviamente para esto es fundamental considerar que dentro de los penales hay seres humanos, que en su mayoría son víctimas de un sistema social que se funda en la desigualdad de oportunidades y que se sostiene mediante la institucionalización de la violencia.
    Por otro lado la inquietud individual o colectiva de los presos para conseguir lecturas que no le son proporcionadas dentro de las bibliotecas que por ley deben funcionar en los penales, configuran un hecho de resistencia ante la institución que los oprime que permite romper con la institucionalización del recluso. De esta manera se crea un saber-poder que en la mayoría de los casos promueve una subjetividad alternativa a la impuesta dentro de los penales.
    Sin duda, esta no es la salida definitiva, pero es importante revalorizar los hechos de resistencia individual que algunos reclusos realizan para deshacerse de la degradación humana a la cual los condena el Estado.

  28. 29
    PAOLA says:

    Cynthia. Hay un libro que te va a encantar. Se llama “los jóvenes y la lectura” son una serie de conferencias de una autora francesa Michele Petit. Lo encontré estudiando la carrera de Edición y junto con el libro “pedagogía de la autonomía” de Paulo Freire, fueron los libros más conmovedores pero tambien movilizadores que leí en los últimos años. Leelos, sobre todo el de Petit, ella reúne testimonios de chichos marginados que AMAN leer y…vas a emocionarte.
    Un abrazo!!! Recuerdo haber visto el reportaje en la tele de este joven poeta. Hermoso!

  29. 31
    PAOLA says:

    Yo no sé si detrás de cada persona que causa daño a otra, sea pobre, rico, lo haga por ambición, desesperación o maldad, exista un espíritu, pero supongo que sí. Y supongo también, que más allá de lo que uno trae consigo, es al menos provable que todos hayamos sido niños necesitados de amor, afecto y cuidados y que lo que hayamos recibido puede tener que ver, en gran medida, con lo que somos capaces de dar.
    No justifico. Ni apruebo. Pero desearía que todos tuvieran la oportunidad de probar otra vida. No de verla vivida por otros, no de familias y personas que se pasean frente a tus ojos. DE VIVIRLA.

    Un beso a todos.

  30. 33
    Hugo Kantis says:

    muy bueno, especialmente en momentos en que tienden a predominar las visiones facilistas de la mano dura.Hugo

  31. 34
    Sebastián says:

    Gracias, leer esta nota hizo q no me sienta tan sólo (algo q suele pasarme en las charlas de sobremesa). Salu2.

  32. 35
    Ana says:

    excelente post!!
    Santi, tu blog no deja de sorprenderme.
    Pero lo que más me ha sorprendido es la cantidad de comentarios en igual o parecido sentido al post. Nuevamente mi prejuicio pudo más y pensé encontrarme con el sentimiento medio general de “mano dura” y persecuta que prima en los medios. Afortunadamente no fue así.
    Además de las referencias que puso Cynthia, agrego el link de una nota a Cesar (Camilo) en Pagina/12 :
    http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/4-19641-2010-10-18.html
    En la sub-nota “textual” hay un poema que te golpea el alma.
    Otro ejemplo de cultura integradora en lugares vulnerables son las orquestas infantiles/juveniles en las villas. Un muy buen programa.
    Gracias por el post Cynthia!!

  33. 36

    Felcitaciones a Cynthia y Santiago (que yunta!).

    Leer la poesía de Camilo, me emociona, refuerza en mí la esperanza
    que ya tenía. Una cosa es intuir y otra es constatar.

    Lo peor que podemos hacer es dejar que las apariencias nos hagan confundir respecto a la profundidad infinita del alma humana, y cómo lo más alto y lo más bajo, lo mejor y lo peor (nunca es obvio qué cuestiones se agrupan en estos términos en que organiza la mente nuestras experiencias, y la información que nos circunda).

    Si miramos la foto aérea que ilustra el post, ANTES de leer el texto, se ve una cosa, y si la volvemos a mirar luego del testimpnio, vemos otra.
    En la primera mirada, ví chalets y caseríos pobres.
    En la segunda ví personas viviensso en esas casa y compartiendo la
    misma condición humana en distintas circunstancias.

    La foto no ha cambiado, oero todo ha cambiado.

    Guardo en mi corazón eso nuevo que Cynthia ha rescatado
    dentro de mí hoy, de la misma manera que ha sido rescatado Camilo.

    Todos necesitamos ser rescatados. Mi vida es mejor que ayer,
    si puedo mirar a los Camilos de una manera más verdadera que incluya
    su dolor, su poesía y su esperranza, ,y no sólo el miedo a que me haga daño o me quite algo.

    Qué agradable, es volverne más verdadera en contacto con otros de carne y hueso.

    No todos se van a meter en una villa o un hospital público para ir al encuentro, pero me doy cuenta de que es imprescindible que quienes lo hacen como Cynthia continuén trayendonos historias del otro lado del muro para seguir acortando distancias.

    Gracias. Gracias Gracias. No me esperaba este contenido acá.
    Qué bueno, que haya lugar para ESTO también.

    • 58
      Cynthia Frenkel says:

      Alejandra te agradezco enormemente tu comentario. Es muy reconfortante. Lo que decís de “la profundidad infinita del alma humana, y cómo lo más alto y lo más bajo, lo mejor y lo peor…” logra abarcar la complejidad de las cosas…

      • 67
        Cynthia Frenkel says:

        Respecto de la foto, encontré una frase que me gustó mucho: ” La fortuna ajena parece al alcance de la mano: allí se da la maldita vecindad entre el hambre y la opulencia”. Del libro “Cuando me muera quiero que me toquen cumbia. Vidas de pibes chorros” de Cristian Alarcón. Se los recomiendo muchísimo a los que les interese esta temática.

  34. 37
    Gustavo says:

    Fui psicoanalista, si para algo te sirve saberlo. ¿Por qué se supone tan facilmemente que si alguien no tiene algo es por que otro se lo sacó o no se lo dio?

    • 39

      Porque alguien que nace en un hogar donde no recibe una buena nutrición, donde pasa frío, donde tiene que trabajar antes de tiempo y no puede recibir o completar una buena educación, ha sido despojado de una oportunidad que a otros les es dada.

      No existe el mérito de cuna. Todos hicimos el mismo mérito a la hora de nacer y sin embargo llegamos a este mundo con posibilidades a priori muy diferentes. Un bebé recién llegado no hizo nada para merecer una cuesta más o menos empinada. Pero si nacés del lado de arriba de la foto, te espera una vida. Si naciste del de abajo, otra.

      • 44
        Gustavo says:

        Es así lo que decis. Todos nacemos en condiciones diferentes. Pero lo que cuestiono es la idea de que lo que no tenés es porque alguien te lo sacó o no te lo dio. Bajo esos supuestos, aparece lícito o justificable cualquier acto para reparar esa falta; en cambio, si tomás lo que tenés (sea mucho o poco) como un punto de partida para construir tu vida la perspectiva cambia por completo. Es largo el debate, pero podemos seguirlo.

        • 45
          Mauro says:

          El que no tiene igualdad de oportunidades es porque el Estado no se la dio. La alimentación, educación, salud, vivienda, seguridad y todo lo que mínimamente se necesite para ser persona es responsabilidad del Estado cuando lo privado no es suficiente.
          Coincido con la nota en que esto es lo escencial para que no haya inseguridad, pero el riesgo de la nota es reducir todo a la solución de largo plazo, cuando existe el problema de corto que también debe ser combatido por el Estado y no menospreciado a pesar de ser secundario en esto.

        • 49
          Danila says:

          Gustavo, no soy psicoanalista pero entiendo que Cynthia hace alusión a una suerte de subconsciente del marginado. Es importante entender qué hay detrás de un robo, más allá del acto en sí mismo. No es una justificación del acto individual. Pero es necesario que todos nos hagamos cargo de cada acto desesperado, de cada muestra de enojo, de cada niño desamparado, de cada víctima de la violencia. Individualmente, quienes están dotados de ciertos talentos o de una particular sensibilidad o resiliencia -como es el caso de Camilo- pueden encontrar una salida o al menos una forma sana de afrontar su lote. Pero debemos indignarnos no con cada robo sino con cada injusticia que lo antecede.

        • 60
          Cynthia Frenkel says:

          Nacemos en estado de absoluta dependencia de los otros… Y si lo que recibís de la sociedad es indiferencia ante tus privaciones (que no son las que nosotros conocemos), eso genera mucho resentimiento. Me refiero a la falta de reconocimiento en la sociedad.
          Porque no tengo dudas de que muchos de esos niños han recibido buen trato en el seno de sus familias y muchos otros, de clases más pudientes, no lo han recibido… Por eso decía que la pobreza y la delincuencia (robo) no siempre se emparentan. Pero lo que no debe pasarnos desapercibidos es que las cárceles alojan, en su mayoría, a presos de clase baja y no porque no los haya en las clases medias y altas. La justicia injusta…

    • 65
      Cynthia Frenkel says:

      Me gusta una frase de Blajaquis que dice: “Creo que de todos los que estamos en esta celda ninguno fue niño”.

  35. 38
    Martin L. says:

    Muy buen post, Cynthia!

  36. 40
    brenda says:

    EXCELENTE. Muy interesante el análisis de Cynthia, y conmovedora la poesía de Camilo.

  37. 41

    […] de salud, aerolíneas fagocitadoras de capital, división profundizada de clases (como bien comenta Cynthia Frenkel en este post invitado en Riesgo y Recompensa, las clases oprimidas ven a las medias como extrangeros) -que es funcional a un modelo de […]

  38. 42
    Alberto says:

    ¿Acaso sufren todos del síndrome de Estocolmo?

    Estoy de acuerdo con que la desigualdad ha ido aumentando con el pasar de los años y que no es justo el derecho de cuna, pero acaso eso ¿debe excusar a los delincuentes?

    ¿Es justo que la gente que laburamos todo el día y nos rompemos el lomo tengamos piedad del pibe que viene drogado y amenazándonos con un cuchillo nos saca los instrumentos de laburo y los dos pesos de la recaudación del día?

    El problema en este país no es solo la desigualdad. Es también la falta de credibilidad de la instituciones. Cuando ni la presidenta le hace caso al poder judicial, ¿quién espera que un chorro intente seguir las leyes? Los países de primer mundo son más seguros porque las penas son grandes: una simple falta de tránsito puede costarte unos cuando cientos de dólares. Por eso, la gente no las comete. Intrínsecamente, se produce el respeto por lo ajeno; que ninguno de estos parásitos del sistema tienen.

    La desigualdad es algo que tenemos que solucionar entre todos, pero la inseguridad, es un tema político, y nada más.

    • 61
      Cynthia Frenkel says:

      Que digas “parásitos del sistema” es desolador, por lo menos para mí. Y si hablamos del “respeto por lo ajeno”, de ninguna manera creo que quienes más lo vulneren sea las personas más pobres. Es más, con el poco acceso a la educación que tienen, suelen ser mucho más educados y honestos que otros que han tenido muchas más posibilidades en su vida.

      • 66
        Cynthia Frenkel says:

        Creer que el mundo está dividido entre morales e inmorales termina siendo falaz. Todos pedimos instituciones creíbles y, al minuto, estamos viendo cómo transgredirlas.

  39. 43

    Genial. Este post tranquilamente podría ser una clase de varias horas en cualquier universidad de Psicología en Argentina.

    Muchas veces cuando veo a chicos limpiavidrios en los semáforos me pregunto cómo nadie se da cuenta que lo que ellos quieren, es que los vean, es ser alguien, y dejar de estar “a un lado” de la sociedad en la que nos movemos. Por eso, no es casual que estén limpiando los vidrios de los autos.

  40. 46
    Elida says:

    Me siento orgullosa de vos!!!

  41. 47
    barby says:

    Te felicito por el post Cyn!
    Camilo es un gran ejemplo… y una forma que tenemos en este caso de sostener la mirada, de que existan para nosotros, es ayudándolos con su proyecto:

    “…Revista ¿Todo Piola? A todos los interesados en adquirir este valuarte de cultura marginal argentina, solo tienen que escribir un mail a revistatodopiola@gmail.com . Como saben comprandola o difundiendola nos ayudan a nosotros, los pibes y las pibas a creernos capaces de hacer Arte y no solo de inundar placas en los noticieros.
    Un Abrazo a todos y espero de corazón una respuesta de ustedes…
    Camilo Blajaquis”

    También la venden en: Tucumán 1999 – Librería La Crujía. • Hipolito Yrigoyen 1584 – (Pza de los 2 Congresos) – Librería de las Madres • Tinogasta 4929 – (Devoto) Kiosco de 9 a 21 hs (1 cuadra del Penal) • Honduras 4912 – Prometeo libros (suc. Palermo) [Sta. Fe] • Librería Del otro lado – 25 de Mayo 2889 • Librería Palabras Andantes – San Jerónimo 2342.

  42. 48
    jose pedro says:

    Yo tomo lo que no tengo o no tuve la oportunidad de tener , bajo ese precepto justificamos la violencia irracional, la cual tiene incontables victimas (Te pusiste a pensar que las victimas son como vos o como yo). Que no causamos directamente o indirectamente las diferencias sociales que están dadas en el mundo. Hacerme cargo seria pensar que con mis hechos he causado la tamaña desigualdad en este país, simplemente lo mio es tratar de construir un futuro para los míos sin joder a nadie.
    Es falaz pensar que toda la inseguridad es causada por la desigualdad social, vean las causas de los motochorros, todos con las necesidades básicas satisfechas.La seguridad esta dada por algo muy efectivo llamado prevención, con las fuerzas de seguridad en la calle. Cuantos policías ves en tu barrio haciendo ronda ? esto no es repartir mano dura a diestra y siniestra, es simplemente el mecanismo mas efectivo contra este flagelo.
    Averigüen la composición sociocultural de los penales de máxima seguridad y se llevaran un sorpresa.

    • 64
      Cynthia Frenkel says:

      “Construir un futuro para los míos…” Yo aspiro a construir un futuro no solo para los míos, es más, apuesto a que la categoría “míos” pueda hacer lugar a los otros…

  43. 68
    Cynthia Frenkel says:

    Les agradezco mucho a cada uno por su lectura y comentarios!! Me queda la pregunta de por qué se escuchará tan poco, en el ámbito público, la posición que muchos hemos expresado aquí acerca de la responsabilidad que tenemos de generar una sociedad más inclusiva.
    Gracias!!

    • 72
      Javier says:

      Cynthia,

      Muchas gracias por el post y gracias a Santiago por la elección; comparto mucho de tus pensamientos y reflexiones.
      De mi parte por “deformación” profesional sé que el lenguaje crea realidades y tengo una profunda angustia por la falta de libros en los lugares que vos mencionás…no estoy de acuerdo en acercarlos a las villas, creo que deberían llover en ellas !!!.
      Los aquí presentes tenemos la posibilidad de acercarnos a nuestros deseos por medio de las palabras y cuantas más manejemos o conozcamos más amplias son nuestras posibilidades de conseguir un abrazo, un empleo,atención..o un inversor angel !!
      Soy pesimista con respecto al futuro y con respecto a tu pregunta francamente es una franja de la población que no cautiva a la clase politica…no les interesa, solo los precisan de vez en cuando.

  44. 69

    Hola Cynthia! La verdad, a mí me sorprendió ver cuánta gente te respondió con palabras de apoyo. Creo que los medios donde se vive de una pauta no son libres; quienes somos libres somos los blogueros. Tenemos que difundir este mensaje por medio de nuestros blogs y de todas las redes. Y con respecto a la idea de formar un grupo… ¡qué ganas! Tengo muchas ganas de ir a leer una vez por mes a las villas, pero es algo que ya hice durante años y sé que no se ven los resultados. También estoy en un grupo de teatro comunitario que lleva arte a lugares donde la gente lo necesita. Creo que el arte es el camino, la opción que tenemos quienes no somos gobierno, no somos nadie, sólo somos gente que ve gente detrás del uniforme de pobre.

  45. 70

    Cynthia :

    No podria cambiar una coma ni un puntoa cada palabra que tu expresaste
    Coincido plenamente contigo …te felicito por la facilidad que tenes de expresar lo que muchos de nosotros no sabriamos como hacerlo

    Si nos guiamos por los comentarios aqui publicados , pensariamos que somos una mayoria lo que piensa como vos ! …pero nada mas alejado de la realidad …creo que el hecho deque seas ´´la esposa de Santi´´ ..hace que mucha gente no se anime a discentir publicamente con tu postura ..solo algunos …y creo que para alimentar el debate , estaria bueno escuchar en esta oportunidad ´´ la otra campana´´ …vamos muchachos !! animaos a discentir con esta coyuntural mayoria de opiniones !!!

    • 75
      ines hercovich says:

      Bernardo, recojo el guante. Pero, si por “la otra campana” te referís a quienes piensan en la mano dura, ese no es mi caso. Sólo quiero arrimar algunas reflexiones que metan un poco de ruido en esta melodía, tratando de no sacar mis pies de “el mismo lodo”, donde buenos y malos, los que entienden y los que no, los sensibles y los insensibles, “estamos todos manoseaos”. Que ni los buenos son tan buenos ni los malos son tan malos.
      Mi intención es fomentar la cautela en quienes vivimos de este lado de la avenida porque pienso que así puedo aportar a que crezca aún más el planteo de Cynthia. Dicho esto, paso a decir:
      En torno a César (Camilo), me pregunto, ¿habrá realmente muchos Camilos? Yo no conozco muchos ni siquiera en el medio universitario. Mal que nos pese, la historia nos muestra una y otra vez que no es de los Ingalls de donde salen las mentes más brillantes. ¿Por qué? No sé. Misterios de la vida.
      Pienso que cometeríamos una injusticia con César si endiosamos a Camilo y lo ponemos de ejemplo, obligándolo a responder a nuestras expectativas (modelándolo a nuestra imagen y semejanza). Y también con nosotros, los que transitamos nuestras pequeñas y excepcionales vidas con la meta pueril y sublime de querer ser felices y hacer felices a los nuestros, a veces, con gran esfuerzo y magros resultados.
      La capacidad de reflexión y el talento para la escritura que muestra Camilo no es cosa que abunde ni siquiera en los talleres de poesía.
      Lo que valoro en César es menos su condición de poeta que su capacidad para rescatarse y advertir que su rescate o incluye a los suyos o no es. Digo advertir aunque no creo que César necesite advertirlo: no se le debe armar de ninguna otra manera en su cabeza.
      Sartre, en el prólogo al libro de Fanon, un combatiente y escritor de la guerra de liberación argelina, decía: “Este libro es revolucionario no porque le habla a los enemigos sino porque le habla a los compañeros”. Eso es lo que hace César (a propósito, ¿cómo lo llaman sus hermanos, vecinos, amigos?). Tenemos que aprender de esa actitud suya antes de que la prensa convierta a Camilo en un objeto de consumo, su cara termine en una remera y César, vaya una a saber dónde.
      Otra reflexión: para los “negritos” (no quiero usar las peligrosas palabras marginados/marginación si no aclaro primero marginados respecto a qué y a quiénes, si no aclaro primero quién define la centralidad respecto de la cual otros son el margen), los “blanquitos” somos sospechados, nos guste o no y quien quiera acercarse verdaderamente a ellos va a tener que bancarse el sentirse rechazado, ninguneado, ser mirado con recelo y hasta burlado y agredido. Ganarse su confianza no es nada fácil. Porque para ellos somos el otro tanto como ellos son el otro para nosotros. Y el otro es un enigma: no sé quién es, tiene otros códigos, entiende las cosas de otras maneras, quiere otras cosas, me es extraño y por lo tanto, me guste o no, esté bien o esté mal, es una amenaza, me da miedo, me hace sentir inseguro y de él quiero huir. Los blanquitos asustamos a los negritos y los negritos nos asustan a nosotros. (Ni qué hablar acerca de cómo asustan los negritos disfrazados de blanquitos, los canas.) Si bien es cierto que hay blanquitos infinitamente más ladrones y asesinos que los negritos que pueblan las cárceles, a veces esos blanquitos son nuestros vecinos en el country y los vemos actuar con sus hijos de un modo tan parecido a como lo hacemos nosotros… qué ¿cómo tenerles miedo? En cambio, ese negrito que viene a pedirnos un pucho o plata, ¿estará solo? ¿estará armado? A ese lo tenemos ahí, respirándonos en la nuca, haciéndonos temblar, poniendo arriba de la mesa nuestro propio radical desamparo. ¿Qué hacemos con todas estas cosas que nos acechan? (Esta pregunta, angustiosa, desesperada, la dirijo a mis compañeros, no a mis enemigos, sean blancos o negros.)
      Reflexión final. Llama mi atención que la gente que vive en esos barrios que algunos de nosotros no eligiríamos para vivir porque de noche son oscuros y solitarios, barrios sencillos de clase media, toman menos recaudos, limitan menos sus vidas que los que vivimos en edificios con seguridad.
      Las previsiones que tomamos para protegernos día a día de la inseguridad, la manera en que hacemos crecer a los niños de hoy, los esfuerzos que hacemos para que no sufran, no se enteren, no sepan de ese mundo amenazante que queda allende la puerta de casa, ¿acorta o ahonda la distancia que denunciamos? Tras unos cuantos intentos fallidos de salir del barro del centro y meterme en el de los suburbios, en ese mundo que para mí se había iniciado con Fanon y Lumumba y la victoria del vietcong sobre el ejército norteamericano, Cuba, el flower power, el black is beautiful, la quema de corpiños en la revuelta feminista, la imaginación al poder, etc. etc. aprendí que para acortar estas distancias ineludibles (acortarlas, jamás eliminarlas) debemos preguntarnos si eso que entendemos por “una buena vida” aplica a todos. Una forma extrema de abandonar al otro, de “matarlo” es creerlo igual a mí. Otra es pensar que hay recetas.
      Apoyo y adhiero a la invitación de Cynthia de “no mirar para otro lado y, en cambio, sostener la mirada”. Debo, sin embargo, hacer mi salvedad: la propuesta vale para el que pueda seguirla cuando pueda hacerlo (que sostener la mirada de alguien no es moco de pavo) y pueda, después, bancarse la que se venga. Cuando ese no sea el caso propongo: abstenerse lo más posible de hacer daños deliberados y hacer lo propio de la mejor manera posible.

  46. 71
    Anita says:

    Me alegra profundamente encontrar a alguien que exprese tan bien lo que pienso. Siempre que se habla de “pibes chorros” no puedo evitar pensar cómo sería yo y mi vida si hubiera amanecido en una villa, con frio, con hambre y con horror a mi alrededor. Probablemente yo también hubiera salido a robar para comer. Es más, creo que quienes piden violencia como solución a la violencia tienen la misma carga emocional negativa que haría que, de estar en la vereda de enfrente, fueran ellos mismos aquello de lo que se quejan.
    Hace un tiempo leí un libro que contaba historias de chicos en situación de calle y en él uno de ellos reflexionaba “¿si a nadie le importa mi vida, por qué me va a importar la de los demás?” Por más terrible que suene, el planteo tiene total coherencia. No les damos nada, no luchamos su lucha, y más bien todo apunta a marginalizarlos más. ¿Quien está matando a quien? Miles de chicos mueren por el paco, ¿quien se encargó de organizar una marcha contra la droga? Todos miramos para el costado. Es más fácil, menos incómodo.
    Jamás voy a justificar la violencia, ni los asesinatos ni la pasiva de pasar por el costado. Simplemente ubico el problema donde corresponde y entiendo ciertas actitudes como consecuencias de otra cosa. Qué bueno saber que hay tanta gente que me acompaña en ese pensamiento.

  47. 73
    Gonzalo says:

    Me quedo con una idea que dice el post: que en vez de pedir mano dura, baja en la edad de imputabilidad, se pida mayor equidad social.
    No me acuerdo quien fue el que dijo “lo único que necesita el mal para triunfar, es que las personas de bien no hagan nada”.
    Ojalá cada vez sean más las personas de bien que quieran hacer algo. La mayoría de los comentarios de acá me dan esperanza.

  48. 74
    Mariana Veciño says:

    Es un tema delicado que obviamente como todos sabemos se resuelve con Educación,Trabajo, Justicia, Prevención, Inclusión Social, etc. en fin todo lo que necesitamos para vivir y “convivir” en sociedad. Desde mi punto de vista creo que por un lado tiene razón Cynthia en su planteo, pero ésa no es la única realidad existente, como menciona José Pedro “Es falaz pensar que toda la inseguridad es causada por la desigualdad social” y agrego el de Gustavo “Pero lo que cuestiono es la idea de que lo que no tenés es porque alguien te lo sacó o no te lo dio. Bajo esos supuestos, aparece lícito o justificable cualquier acto”, cabe agregar que es función del Estado mucho de lo que se menciona, entonces no es sólo nuestras actitudes al respecto, sino que hace falta una mayor eficacia de las medidas al respecto por parte del Estado, hay mucho por hacer pero tampoco hay que tener una idea romántica sobre la delincuencia, ya que la gente muere, es robada, agredida, en todo el territorio de nuestro país.

  49. 76
    Ale says:

    Gracias, Cynthia por tu post! Creo que desató un lindo debate a pesar de pedidos de que hubiera mayor discusión o desacuerdo. Me nutrí mucho de comentarios posteriores, de Inés, de José, de Gustavo, de Iris, de Mariana.
    Lo de Camilo es un canto a la vida, y me recuerda a esas apariciones “fulgurantes” que se dan en muchos ámbitos: casi siempre relacionados con las “artes” -y como bien dice Iris que puede ser un buen camino-. Realmente me recuerda a un Maradona de la poesía, creo que el fútbol es muchas veces un disparador de ver estas cosas. Lamentablemente no se dan otras posibilidades para que surjan más. De hecho, esta salida de Camilo se da fortuitamente y a partir de un sistema carcelario que parece no fomentara esto, sino todo lo contrario.
    Pero más allá de esto, mi reflexión quiere ir hacia otro lado y aportar algo nuevo si es que puedo esbozarlo. Muchas veces esperamos que el Estado todo lo resuelva: es nuestro Papá, es donde ponemos nuestros “votos” (reales y mentales), nos cruzamos de brazos y esperamos que todo lo resuelva. Pero tengo malas noticias: no es él quien lo vaya a resolver, y cada vez mas lejano en la realidad -por la dinámica de la sociedad y lo que va ocurriendo en todo el mundo-. La tarea es nuestra…Siempre lo fue y lo seguirá siendo. Pero esa tarea, para los que se “asustaron” por esas manifestaciones de Cynthia y de otros, no es ir a tomarlos de la mano a los “delincuentes” o “marginados” o “desamparados” del sistema; sino más bien, tomarnos de la mano TODOS, al de la lado, toque el que toque. Porque el problema que tenemos como sociedad de “ceguera” y “no ver”; y quizas por esto los “marginados” se sienten “no vistos” o “reconocidos”; es que no nos “vemos” y “reconocemos” entre nosotros…Cruzas una esquina con un cochecito de bebe, con tu nene de la mano; y de cada 10 autos, 8 te echan un fino. Y si vos manejas, frenas en una esquina para que cruce gente; 9 de 10 autos, te meten bocinazos (y si encima no esta cruzando un discapacitado, te tratan de pasar por donde puedan y de paso darte una “madrina” -como dice el relator del PES 2011- de saludos a tus parientes). Cito este ejemplo burdo, porque para mí demuestra la “no importancia” del otro. Del gran “Yoismo” en el cual estamos inmersos. En la importancia de lo mio y mi entorno, el resto es un “oceano” donde debo nadar -y mayormente naufragar, por eso voy con mi madera agarrado y listo a repartir a diestra y sinistra si es necesario- y no hay nada alrededor. Bajo este concepto hacia el otro que “no es marginado”, que queda para ese que está “fuera del sistema”. Creo que la solución todavía está mucho más lejana, porque ni siquiera nos reconocemos el uno en el otro.
    Y siempre se vuelve al punto de partida: EL AMOR. Ese sentimiento es lo unico que permite el reconocimiento del otro como el “yo mismo”. Si no hay una mirada como la cual uno le hace a su hijo, estaremos siempre lejos de poder entender al otro -mas alla que luego debamos ponerle un limite o hacer una reprimenda; que de hecho, desde esa mirada y en esa forma, sera mas sencilla y hasta acertada desde el punto donde parte-. A veces es mas simple de lo que pensamos…

    Un fuerte abzo y que sigan los POSTS!!

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    poty says:

    Ante todo Cynthia, te felicito por la valentía y compromiso para opinar sobre un tema tan delicado como este.
    El problema de la desigualdad social no es propio de la Argentina, ni de sudamérica. Es un problema propio de la raza humana. Ni tampoco es propio de la desigualdad entre la gente de villas y la gente de clase media. Tambien podrías aplicarlo a la desigualdad entre el que todos los días viaja 3 colectivos para llegar a su laburo cagándose de frío y los fines de semana se va en un auto destartalado a remontar un barrilete en el pasto al costado de la panamericana con 2 sillas y una mesa, y el que va a trabajar en su Mercedes Benz y los fines de semana pasa por la panamericana para ir a su casa de country. Hay muchos escalones de desigualdad, y generalmente todos quisiéramos acceder a escalones superiorer. El problema es por qué vía intentamos hacerlo, por la del esfuerzo moral? o por la del facilismo inmoral? Es cierto que el primer escalón es más delicado porque a veces se trata de sobrevivir o no, pero no es ese el escalón culpable de la “inseguridad” ya que son pocos los casos en los que gente sale a delinquir porque sino se muere.

    En la mayoría de los casos, la gente delinque porque es la manera más fácil de acceder al escalón superior. La gran mayoría de la gente que vive en las villas como la de la foto, no delinque. Es gente que trata de superarse honradamente, laburando en lo que pueden, con los recursos que han podido tener. Tanto como a los otros, les encantaría poder darle de comer algo más rico a sus hijos, o comprarles zapatillas nuevas, y sin embargo no salen a robar o matar, sino que intentan llegar lo mas lejos que pueden con su máximo y honrado esfuerzo.
    Por eso creo que es delicado mostrar este problema social como una justificación para la inseguridad. La justificación de la inseguridad es la la falta de principios, lo cual en determinado nivel de necesidad y educación, se transforma en delito.

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