Mucho se ha escrito ya acerca de cómo elegir un buen equipo. Así que te estarás preguntando por qué volver sobre un tema tan trillado. La respuesta es que este post no se trata acerca de lo que te imaginas.
Hoy es sábado y no voy a escribir sobre cosas relacionadas al Entrepreneurship ni los negocios.Cuando uno empieza a mirar un deporte nuevo, el juego puede resultarte entretenido. Pero la cosa se pone realmente buena cuando uno toma partido, esto es, cuando elige un equipo y pasa de observador a fan.
Yo por ejemplo fui educado desde chiquito para ser de Boca, porque mi abuelo lo era y mi padre también. En un sentido yo no elegí ser de Boca (aunque le agradezco enormemente a mi abuelo!). Al iniciarse ya de grande en un deporte nuevo, como el Football Americano, no resulta claro cómo podría uno elegir por quién hinchar.
Bueno, hay varias maneras de hacerlo, aunque no todas ellas son igualmente buenas desde mi punto de vista.
1) El que se hace hincha del campeón: este para mí es el más reprochable de todos. Empieza a mirar y naturalmente desarrolla simpatía por el que gana. Así fue como equipos como Dallas o San Francisco adquirieron el mayor número de simpatizantes argentinos durante los ’90. Los quiero ver ahora. En esta década proliferaron los de los Patriots por la misma razón.
2) El que busca algún retorcido vínculo geográfico: Tengo un amigo que era fanático de Atlanta, un club del ascenso en Argentina. Llegado el momento de elegir su equipo, se hizo hincha de los Atlanta Falcons.
3) El que se identifica con «los colores» o «la camiseta»: Otro amigo por ser de Boca se hizo de los Rams que tienen colores o símbolos parecidos (aclaración para los de River: ninguna ciudad tiene un equipo llamado los Chickens!).
4) Los que están rayados como yo: Yo empecé a mirar Football Americano hace 15 años y como los equipos quedan en las ciudades grandes todos los equipos quedaban en lugares que conocía. En algunos había estado, en otros no, pero todos sonaban familiares y tenía una idea vaga de dónde estaban en el mapa. ¿Todos? No, en realidad no. Había solo un lugar del cuál jamás había escuchado hablar y apuesto a que la mayoría de ustedes tampoco: la ciudad de Green Bay. Y eso me pudo. Desde ese momento soy hincha incondicional de los Green Bay Packers.
Después vino saber que en realidad el equipo tenía un pasado de gloria, un mariscal que prometía (y acabó siendo el mejor de la historia) y una hinchada como no hay dos en la NFL.
Algunos detalles fascinantes acerca de Green Bay y los Packers:
– Green Bay es una ciudad de 100.000 habitantes. Algo así como el tamaño de Tandil en Argentina o Delicias en Chihuahua, México o Cáceres en Extremadura, España. Pese a eso, tiene un estadio con capacidad para más de 72.000 espectadores. Si bien algunos vienen a ver los partidos desde ciudades cercanas, en los días en que hay juegos casi la ciudad entera está en el estadio.
– Los tickets para ir al estadio no se venden para cada partido porque todo el estadio está ya vendido por temporada completa. Eso es así sin interrupciones desde 1960. La lista de espera tiene hoy casi 80.000 personas y como los tickets son heredables se liberan sólo 70 al año. Se estima que si una persona se anota hoy, obtendrá sus tickets en el año 3.074.
– Buena parte de las calles de la ciudad tienen nombres de ex-jugadores y técnicos. Es como si en el barrio de la Boca uno pudiera estar en la esquina de Maradona y Riquelme, o en Núñez en la esquina de Alonso y Labruna.
– Green Bay queda en el estado de Wisconsin, un poco al norte de Milwaukee a orillas del lago Michigan y es la 25° ciudad más fría de todo Estados Unidos, con una temperatura mínima promedio en enero de -14°C (7°F).
– Todos los equipos de deportes profesionales en Estados Unidos (Basket, Football, Hockey, Baseball) son empresas privadas. Excepto los Packers. Los Packers tienen más de 112.000 accionistas, incluidos la mayoría de los ciudadanos de Green Bay. La última venta de acciones fue en 1997 y todavía me estoy lamentando de no haber comprado una.
Queda ahora al descubierto uno de los propósitos secretos y maléficos de mi blog. No sólo quiero hacer que todos se enganchen con el Football. También los quiero volver a todos hinchas de Green Bay, o, cómo se les suele decir, cabezas de queso.
En un post futuro les daré un tour virtual de la ciudad y el estadio, basado en las fotos y los videos de mis dos viajes allí.




