Libertopia: ¿Que es el anarcocapitalismo?


 

Hace un tiempo, en el post sobre el modelo socialista de Cuba y el futuro del capitalismo se armó una muy interesante discusión sobre modelos politicos y económicos alternativos al actual. De allí surgía claro que el socialismo no parecía ser una buena opción, pero también que el capitalismo está haciendo agua por muchos lados. En la búsqueda de profundizar hoy ese debate, comparto con ustedes un post invitado de Nicolás Valentino, un sanjuanino que es fiel lector del blog y fanático de los temas relacionados a Singularity University.

¿Quién en su juventud no fue en algún momento anarquista? Una variante moderna es el anarcocapitalismo, que lleva a sus últimas consecuencias la postura liberal, abogando por la desaparición del estado y su reemplazo por el libre mercado. Acá Nicolás nos cuenta acerca de estas ideas. ¡Espero que lo disfruten y se arme otra discusión interesante!

 

YPF: Instituciones, estado de derecho y capitalismo berreta

“Nombrá la mayor empresa petrolera del mundo. ExxonMobil? British Petroleum? Royal Dutch Shell? De hecho, las 13 mayores empresas de energía en la Tierra, medidas por las reservas que controlan, son ahora propiedad y operadas por gobiernos. Saudi Aramco, Gazprom (Rusia), China National Petroleum, National Iranian Oil, Petróleos de Venezuela, Petrobras y Petronas (Malasia) son todas mayores que ExxonMobil, la más grande de las multinacionales. En conjunto, las empresas petroleras multinacionales producen solo el 10% del petróleo y el gas mundiales. Empresas estatales controlan hoy más del 75% de la producción de crudo.”

El párrafo anterior no es el inicio de un discurso de CFK. Es el comienzo de esta nota en el Wall Street Journal (traducción mía). Así que parece que el gobierno argentino no está solo en esta idea de que el estado sea el que controle el petróleo disponible en la nación.

Sin embargo, la decisión anunciada esta semana de expropiar las acciones de YPF en manos de Repsol es, en mi opinión, a la vez errónea e inconveniente para los intereses de largo plazo del país.

El rescate de los libros

Esta semana vivimos en Argentina una situación surrealista. Con la absurda justificación de evitar la entrada de tintas con contenido de plomo, se intentó dificultar seriamente la entrada de libros importados al país, en una especie de versión 2012 del “Alpargatas sí, libros no” de 1946.

Pienso que no hace falta aclarar que vivimos en un mundo donde el conocimiento es crecientemente necesario para mantener al país en la frontera del conocimiento científico y tecnológico y donde la generación de ideas es cada vez más global. Pero parece que no todos entienden esto.

En este post quiero compartir con ustedes dos visiones acerca de este tema.

Estado y religión en la Argentina

Quienes son lectores habituales de este blog saben que uno de los temas que me obsesionan es el de la mezcla de referencias y símbolos religiosos en asuntos y espacios estatales. En la Argentina la mayoría de la gente ve como natural que haya un símbolo de una religión específica detrás del estrado de la Corte Suprema de Justicia o que se celebre como feriado nacional fechas de contenido religioso de un credo en particular.

Hace unas pocas semanas hubo otro ejemplo flagrante de esto, cuando en la sesión inaugural de la Cámara de Diputados de la Nación el nuevo Presidente del cuerpo, Julián Domínguez, colocó una figura de la Virgen a su lado en el lugar más prominente del recinto. Algunos diputados expresaron su rechazo, y sorprendentemente (o no!) solo un diario mencionó algo al respecto. Todos los principales periódicos argentinos no consideraron esto como noticia. La falta de rechazo en la sociedad a la actitud de Julián Domínguez es tan mala noticia como el hecho mismo.

Seamos claros: en su casa, o incluso en su despacho privado en el Congreso, Domínguez es libre de profesar el credo que le plazca y de llenar de imágenes religiosas todo el lugar si así lo desea. Pero cuando está actuando como representante del pueblo argentino en general y está ocupando un espacio público central a la vida ciudadana como el recinto de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación, él no puede priorizar a su culto por sobre los demás. La Coalición Argentina por un Estado Laico presentó una protesta formal y preparó un texto para que quienes así lo deseen puedan enviárselo al Diputado Domínguez.

Cada vez que escribo sobre esto en el blog o en las redes sociales, gran parte de los comentarios me responden que no insista más con el tema porque la Argentina es un país católico, y para refrendar su postura citan erróneamente el Art. 2 de la Constitución Nacional que dice: “Artículo 2°- El Gobierno federal sostiene el culto católico apostólico romano.”

Pese a cierta ambigüedad en su redacción, ese artículo NO implica que la Nación tenga un culto oficial ni habilita a la exhibición de símbolos religiosos o la priorización de un culto por sobre los demás.

Por eso, para zanjar esta cuestión de una vez, le pedí a un muy prestigioso constitucionalista que escriba un artículo especialmente para Riesgo y Recompensa sobre los malos entendidos que existen sobre la relación entre la Iglesia y el Estado Argentino. Lucas Arrimada, autor del presente post invitado, es un destacado Profesor e Investigador de Derecho Constitucional en la Universidad de Buenos Aires y también Investigador Visitante en NYU (New York University). Y hace poco lanzó un blog muy interesante.

Le agradezco enormemente a Lucas por el esfuerzo de preparar esta nota. Espero que les resulte tan interesante como a mí y que sirva para brindar claridad en este aspecto central de nuestra vida cívica y ciudadana.

La lucha contra la piratería y el avance sobre las libertades individuales

Unos días atrás me pidieron que escribiera una columna de opinión para el diario Perfil sobre lo que está pasando con la ley SOPA y los demás intentos alrededor del mundo para combatir la piratería. La preocupación central que expreso en la nota es el avance sobre las libertades individuales que se esconde detrás de estas leyes, con la excusa de proteger los derechos de autor.

Aquí comparto el texto, incluyendo algunos párrafos adicionales que quedaron fuera de la versión publicada por cuestiones de espacio. El título también es distinto por esa misma razón.

Volver al futuro

Este es un año electoral. Por esa razón, hace dos semanas publiqué un primer post sobre política, en ese caso el post invitado de Raquel Alvarez sobre su vínculo emocional con el Kirchnerismo. Allí invité a que otros que quisieran expresar ideas diferentes escribieran también para enriquecer la discusión con visiones distintas.

El primero en recoger el guante fue Miguel Braun. Yo conozco a Miguel hace más de 20 años y es, sin lugar a dudas, una de las mentes más brillantes que conozco. Doctorado en Economía en Harvard, es docente de diversas materias en numerosas universidades y fue uno de los fundadores de CIPPEC, el “think tank” de políticas públicas más importante de Argentina. Actualmente se desempeña como director ejecutivo de la Fundación Pensar.

Lo importante es NO competir

Existe un refrán que dice que “lo importante es competir”. Esta pequeña frase hecha, en realidad, en el fondo sostiene exactamente lo opuesto de lo que parece afirmar en su superficie. No habla del valor de ser competitivo, sino que usa esa idea para relativizar la importancia de tener éxito en lo que hacemos. Desenmascarada en su versión completa, es algo así como: “No importa ganar, lo importante es participar.

En la Argentina, esta idea de que la competencia (incluso la más sana) es mala, es algo que inculcamos en nuestros niños desde una edad temprana. Nos horrorizamos si nuestros hijos muestran cualquier esbozo de espíritu competitivo. Pero eso no es así en todas las culturas. Hay otras que glorifican el “fuego sagrado”.

Esta manera de pensar termina permeando casi todos los aspectos de la vida, incluyendo la manera en que se hacen negocios. Así, construimos una economía concentrada y corporativizada. Una en la que los lazos entre “competidores” son mucho más fuertes que sus oposiciones y donde el consumidor siempre pierde, incapaz de encontrar una brecha en el monolítico armado oligopólico.

Yo creo que no hay mayor ni mejor fuerza de cambio e innovación que la competencia. Y tampoco mayor poder para mantener a raya a los empresarios en su capacidad de abuso y forzarlos a hacer lo que en Argentina generalmente odian: tomar riesgos.

A corazón abierto

Mientras sigo escribiendo poco por mi foco en la búsqueda de capital para Restorando y en el armado del próximo TEDxRíodelaPlata, quiero hoy compartir con ustedes un brillante post invitado de Raquel Álvarez.

Conocí a Raquel trabajando en Officenet, pero la realidad es que recién supe realmente la clase de persona que era a partir de sus comentarios en el blog. En varios de los posts más polémicos donde se armaron acaloradas discusiones sobre política argentina, Raquel puso su cabeza y su corazón para argumentar por qué cree en el proyecto oficialista. No lo hizo bajo el estereotipo del ultra-K ni de manera acrítica: Raquel es demasiado sensible e inteligente para eso. Quizá lo más interesante de este análisis es que comparte su experiencia con calidez y sin tratar de convencer a nadie de nada.

Finalmente, una aclaración. Yo le pedí a Raquel que escriba un post invitado hace muchos meses. Ella me lo mandó a mediados de Julio, pocos días después del contundente triunfo de Macri en la ciudad de Buenos Aires y mucho antes de las elecciones primarias. Yo quise esperar a publicarlo a que pasaran esas dos elecciones para despegar la nota de la coyuntura electoral inmediata, sin imaginar el vuelco político que se produciría en poco más de un mes. Por eso, es importante aclarar que esta nota no fue escrita ni debe ser leída como producto de la euforia del impactante resultado de los comicios recientes.

Si durante este período pre-electoral alguien quiere escribir un post invitado argumentando otras posturas con el mismo estilo analítico y sin fundamentalismo, por favor mándenme un mail y habrá espacio para que lo hagan.

Ahora sí, los dejo con Raquel Alvarez… Dadas las apasionadas posiciones que despierta el tema, espero que la discusión en comentarios acompañe el mismo espíritu constructivo y carente de fanatismo de todas las intervenciones de Raquel en Riesgo y Recompensa.

La mentira como herramienta de manipulación política

Hay actos que son ilegales. Y otros que son antiéticos. Los primeros no se hacen, porque hacerlos transgrede una norma y ello conlleva un castigo. Las razones para no cometer los segundos son menos claras. Que actuar antiéticamente tenga o no consecuencias depende únicamente de la censura y la desaprobación de los demás frente a esos actos.

En sociedades como la Argentina, donde la piolada es generalmente más apreciada que la ética, esa condena en muchos casos hace tiempo no existe. Y cruzar la delgada línea de actuar antiéticamente no genera problemas o hasta es celebrado. Eso fue llevando a que, por acumulación de casos, vayamos perdiendo la sensibilidad y veamos como naturales y aceptables cosas que claramente no lo son. Hoy quiero hablar de una de ellas.

El descenso de River y la crisis dirigencial argentina

Los que leen este blog hace tiempo saben que, aparte de que me gusta mucho el Football Americano, soy fanático de Boca. Pero ahora que ya están más aquietados los ánimos, y en el día en que se larga la Copa América, quiero hacer una reflexión seria acerca del histórico descenso de Riber a la B y conectarlo con la crisis dirigencial en general que vive la Argentina.

Página 1 de 3123