Tener LA idea no es una buena idea!

La mayoría de los emprendedores con los que me cruzo andan obsesionados por inventar el próximo Facebook o el próximo Twitter. Quieren desesperadamente inspirarse, encontrar la respuesta y saber cuál es la “next big thing”. Y yo creo que si lo que quieren es emprender están mirando en el lugar equivocado.

Vos que preferís: jugar a un juego donde tenés una chance en 10 de ganar 1.000; o jugar uno en el que tenés una chance en 10.000 de ganar 1.000.000?

Conciertos de música virtuales

223723224_2d9cd4a8d4

Antes de meterme con una idea que tengo hace rato sobre el futuro de la música con la que el que quiera puede tratar de ganar plata, dos pequeños comentarios para los que leen el blog.

Por un lado, me acabo de enterar de que hace unas semanas el formulario de contacto del blog no está funcionando. El problema estará solucionado en un par de días. A los que últimamente hayan mandado mensajes desde allí que yo no haya respondido les pido que vuelvan a enviarlos.

Por otro, desde el comienzo del blog yo siempre fui mirando periódicamente la carpeta de comentarios Spam para “pescar” aquellos que se filtraban pero eran comentarios legítimos. Ultimamente la cantidad de spam que recibe el blog subió de unos 30 a unos 250 por día. Esto hace que ya sea imposible revisarlo. Si alguien hace un comentario y ve que no aparece, le pido que me mande un mensaje y yo me ocupo de buscarlo entre el spam. Los comentarios erróneamente marcados como spam de los que no reciba aviso lamentablemente se perderán.

Ahora sí, vamos al tema del negocio de la música.

El robo de ideas

big-idea

Una preocupación muy común entre los que quieren emprender un proyecto es el temor a contar su idea a alguien y que esa persona se robe la idea (sea un potencial socio, inversor, proveedor, cliente, etc.) . Yo creo que cuando uno se “apropia de una idea”, es casi imposible robarla y por lo tanto el miedo, pese a ser tan común, es completamente infundado.

Caída Libre

Dados los sucesos de los últimos días, el título haría suponer que voy a escribir sobre Lehman Brothers o AIG. Pero no. Hoy voy a contarles sobre una idea que tuve hace muchos años para Officenet que siempre me encantó y que fracasó estrepitosamente.