Loading
26-11-2009

¿Quién dice que los estudiantes no comprenden lo que leen?

CNBA

Tiempo atrás, en “El país donde siempre ganan los malos”, un post sobre la corrupción en la Argentina, hice alusión a un artículo de hace unos 15 años escrito por el Dr. Guillermo Jaim Etcheverry que en su momento me había causado una gran impresión. Al armar ese post lo busqué en internet de todas las maneras imaginables y no pude encontrarlo.

Tiempo después quise citar el mismo artículo en una conferencia y esa vez se me ocurrió contactar al propio autor, con la esperanza de que él supiera dónde podría encontrarlo. Grande fue mi sorpresa cuando un largo rato después el Dr. Jaim Etcheverry me respondió que había pasado varias horas revolviendo cajas hasta dar con una copia en papel del diario donde apareció el artículo en cuestión.

Me lo envió por fax, lo leí, y probó ser aún más impactante de lo que lo recordaba- Y, pese a ser de hace 15 años su contenido sigue siendo completamente vigente. Le pedí permiso para transcribirlo y publicarlo aquí para que ustedes pudieran leerlo y él me autorizó.

El artículo, publicado en el diario La Nación el 12 de Febrero de 1994, había sido escrito días después de que se dieran a conocer los resultados de un estudio sobre el nivel de la educación en la Argentina y muchos se “rasgaban las vestiduras”, criticando cómo era posible que los jóvenes argentinos obtuvieran resultados tan malos en un test de comprensión de lectura. “Los estudiantes no comprenden lo que leen”, titularon muchos. Y aquí va la imperdible respuesta de Guillermo Jaim Etcheverry:

————————————————–

¿Quién dice que los estudiantes no comprenden lo que leen?

La reciente difusión de los resultados iniciales del Primer Operativo Nacional de Evaluación Educativa ha tenido la virtud de desatar una impostergable reflexión colectiva sobre la educación en la Argentina.

Nos escandalizamos al comprobar que casi el 70% de nuestros niños y jóvenes no comprenden lo que leen. Posiblemente no comprendan lo que leen en los libros (que casi no leen), pero comprenden muy bien lo que leen en la sociedad. Para comprobarlo propongo al lector un juego: responder a las preguntas que figuran en el recuadro (I). (Nota: lamentablemente el contenido del recuadro no estaba disponible).

Establecido así el contexto del análisis, hay que preguntase si nuestros chicos son tontos o, por el contrario, inteligentes cuando ignoran lo que predicamos e imitan lo que practicamos. Con su olfato entrenado para descubrir la hipocresía, los jóvenes leen con gran agudeza las señales que envía el mundo en el que deberán ganarse la vida. Siguen con gran dedicación las enseñanzas de sus maestros en este mundo, los verdaderos pedagogos nacionales: la televisión, la publicidad, el cine, el deporte, la música popular, la política y todo lo qu entra en los espacios de celebridad que ellos definen.

Lo que los chicos saben es lo que les enseñan sus mayores con el ejemplo. Los más inteligentes son los primeros en aprender que resulta mucho más importante seguir lo que la sociedad enseña implícitamente con sus acciones y a través de sus estructuras de recompensa que lo que predica la escuela en lecciones y discursos de recto comportamiento. La escuela, que puede y debe ejercer una función de liderazgo, está condenada a perder frente a una sociedad que a cada instante deshace prolijamente lo que pretende que la escuela construya.

Nuestra sociedad, que mayoritariamente honra la ambición descontrolada, recompensa la codicia, celebra el materialismo, ostenta impúdicamente la riqueza, tolera la corrupción, cultiva la superficialidad, desprecia el intelecto y adora el poder adquisitivo, pretende luego dirigirse a los jóvenes para convencerlos, con la palabra, de la fuerza del conocimiento, de las bondades de la cultura, la prioridad de la ética y la supremacía del espíritu. Los chicos entran en el juego, pero advierten que si realmente valoráramos a los maestros les pagaríamos lo que pagamos a quien repara el televisor, al plomero, a los corredores de Bolsa o al personal de servicio. Si apreciáramos los libros, leeríamos más e invertiríamos nuestro dinero en ampliar la biblioteca antes que en autos, electrodomésticos o excursiones.

Alumnos ejemplares

Los medios de difusión más poderosos, que todo lo igualan, distribuyen en el planeta idéntico mensaje y encumbran como modelo a cualquier ignorante y/o amoral.

¿Por qué razón han de despreciar los jóvenes la ignorancia? Ejemplares alumnos de la realidad, aprenden bien sus lecciones. Si observan que esos personajes se alzan con millones por alguna proeza deportiva o por ulular ante multitudes mientras que un maestro de escuela recoge migajas, seguramente no dedicarán su vida a la docencia e intentarán abrirse camino en el deporte o en la música, aunque no lleguen a concretar grandes logros. ¿Con qué armas puede luchar un intelectual para desplazar del escenario de los modelos sociales al paradigma de virtudes que parecería ser, por ejemplo, un Michael Jackson?

La ignorancia de los jóvenes es nuestra propia ignorancia, que ellos asumen con envidiable capacidad. Un espejo que nos refleja con una fuerza que, al menos por un momento, incomoda. Aprenden lo que tan bien les enseñamos: que no encontrarán nada en Dante o en Bioy Casares, en Miguel Angel o en Pettoruti, en Shakespeare o en Cortázar que les sirva para escalar la cumbre de nuestra pirámide social. El objetivo es obtener, y pronto, mucho dinero. La actividad intelectual es para gente rara. Ratas de biblioteca. Perdedores. Tal vez no podamos estar orgullosos de lo que enseñamos a los jóvenes, pero sí podemos estarlo por lo bien que aprenden nuestras lecciones.

Y así resulta lógico que mientras se recogen testimonios de preocupación por la educación se confirme que a nosotros no nos interesa, aunque juguemos bastante bien a “pretender que nos preocupa”.

Opinión de los padres

A este respecto resulta esclarecedor comparar el pobre rendimiento de los estudiantes al final del ciclo primario y secundario que acabamos de conocer con la opinión que sus padres tienen sobre la educación que reciben. Se ha realizado recientemente un estudio de la opinión de padres de alumnos de escuelas primarias y secundarias en el ámbito de la Capital Federal que confirma la tendencia de un análisis similar llevado a cabo en 1992 (2).

El 73.4% de los padres consultados se manifiesta satisfecho o muy satisfecho con el colegio al que asisten sus hijos, mientras que sólo el 9.2% está poco o nada satisfecho. La principal razón por tal satisfacción es el “buen nivel de enseñanza” (64.5%).

Están más conformes los padres que envían a sus hijos a colegios de gestión privada (84.5%) que los que lo hacen a la escuela pública (65.7%). El 80% de los padres evalúa como muy positivo el “conocimiento de matemática” de sus hijos, mientras que el 83% estima que el colegio les brinda un buen nivel en lenguaje.

El 54% de los padres considera que el rendimiento de los alumnos es en general bueno o aceptable, mientras que el 36% piensa que es regular y solamente el 8% lo considera malo.

En otras palabras, mientras los padres, en su mayoría, están conformes con la enseñanza que reciben sus hijos en sus respectivos colegios, los datos objetivos muestran serias deficiencias en matemática y lenguaje. Los padres perciben al enseñanza privada como mucho mejor que la pública, lo que es lógico, porque de otro modo no pagarían por ella.

Sin embargo, la evaluación no justifica esa superioridad, al menos en cuanto a conocimientos, que no es el único objetivo de la educación. Al no advertir la crisis los padres no parecen tampoco apoyar una intensificación de la enseñanza: sólo el 17% está de acuerdo con que sus hijos tengan más días de asistencia (¿peligran las vacaciones?) o más horas de clases por día. ¡El 1,6% vería con agrado evaluaciones más exigentes!

Reflejo de valores

Posiblemente haya entre nosotros un sentimiento confuso acerca de la crisis de la enseñanza, pero nadie parecería interpretar que el desastre –que con competencia técnica acaba de investigarse y con gran valentía se ha hecho público- se aloja entre las paredes de nuestras casas y refleja nuestros valores.

¿Es creíble el discurso de la excelencia en un país que condena a la trastienda a sus maestros, los encargados de conservar el futuro común?

Si fuéramos serios en nuestra preocupación por la educación pagaríamos razonablemente a los maestros, garantizaríamos su perfeccionamiento, equiparíamos los edificios escolares, extenderíamos los días de clase. Si fuéramos serios pondríamos el dinero donde ponemos nuestra palabra. Los chicos se dan cuenta de que no hacemos nada de esto, es decir de que la educación no nos importa.

No somos serios: abandonamos la escuela pública porque abandonamos a los niños porque abandonamos el futuro, abandonamos el futuro porque abandonamos la democracia, ya que no habrá democracia sin escuela pública, el único igualador social. Una conclusión que para algunos será peor: si el futuro se acaba antes de comenzar, ni siquiera la economía importa.

(1)   Adaptado de Benjamin R. Barber, “An Aristocracy of Everyone”, Ballantine books, Nueva York. 1992.

(2)   Demandas sociales respecto de la reforma del sistema educativo; análisis de opinión pública en el área de la Capital Federal, Investigación de Sofres Ibope para la Fundación Banco Crédito Argentino, octubre  de 1993.

Fuente: Diario La Nación del 12 de Febrero de 1994

———————————————————————

Espero que les haya resultado tan interesante como a mí entonces y hoy en día. Me queda dando vueltas la pregunta de si el Dr. Jaim Etcheverry siente que pudo hacer algo para cambiar el curso de la realidad desde su lugar como Rector de la Universidad de Buenos Aires, entre 2002 y 2006. Ojalá algún día tenga la oportunidad de preguntárselo en una entrevista.

Mientras tanto, nos queda pensar qué cosas está a nuestro alcance hacer para cambiar el mensaje que damos de ser una sociedad  que “honra la ambición descontrolada, recompensa la codicia, celebra el materialismo, ostenta impúdicamente la riqueza, tolera la corrupción, cultiva la superficialidad, desprecia el intelecto y adora el poder adquisitivo”.

Yo, que hice dieciseis de los veinte años de mi educación formal en escuelas públicas, tiendo a pensar que una educación pública de calidad y accesible a todo el mundo es una parte fundamental de la respuesta.

Imagen1

Foto: Melissa Nemecek

    Hay 43 comentarios - Agregá el tuyo!

  1. 1

    Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Enviar a Facebook Tiempo atrás, en “El país donde siempre ganan los malos”, un post sobre la corrupción en la Argentina, hice alusión a un artículo de hace unos 15 años escrito por Guillermo Jaim Etcheverry que en su momento …..

    • 33
      Yanet says:

      Esto confirma el proverbio de las palabras guían y el ejemplo arrastra. Nada más verdadero que esto. Por que creen que la sociedad a nivel mundial tiene esta crisis de valores? Por qué los politicos y presidentes de nuestros paises son el ejemplo de sus ciudadanos como los padres para los hijos. Y cuáles son los ejemplos que en general nos dan?
      Corrupción, promesas incumplidas y paremos de contar

    • 40
      Maria says:

      Ufff! Me atrevo a asegurar que ese escenario es de mi pais: México. Es un artículo tan vigente que parece que hoy se publicó. Tengo muchos años dedicada a la educación desde diferentes espacios, por lo que considero que ahora los intereses de los jóvenes se alejan aun mas de lo que podemos enseñar en las escuelas, aunado esto a la falta de vocación de los profesores con su respectiva carencia de valores, con los padres que tuvieron hijos por un ” accidente” biológico, que tienen la urgente necesidad de trabajar, piensan que la escuela es la guarderia. Quienes fallamos? La institución familia? La intitución escuela? La institución gubernamental? Creo que es tarea de todos y a fin de cuenta pertenecemos a un sistema y si un órgano falla, ya no la hicimos! Excelente página, la acabo de conocer y María Elena encantó!

  2. 2

    Santi, que bueno que pudieras rescatar todo esto. Coincido plenamente en la importancia seguir estos valores y por ende transmitirlos. No es un tema nuevo, pero muchos no paran la pelota para pensar en ellos y son tan profundos que permitirían generar grandes cambios. Gracias
    Pd: ya les avise a los amigos dentro de LN para ver si consiguen la tabla que falta.

  3. 3

    ¡Muy buen artículo! El tema está más vigente hoy que cuando Jaim Etcheverry lo escribió.
    Espero que los amigos lectores se enganchen con el tema, porque puede dar para un debate muy interesante.

    Yo, en lo personal, pienso que la educación que tenemos no es resultado de la mala gestión o de la desidia generalizada de la política; creo que tenemos la educación que se necesita tener para doblegar y mantener a buena parte de la población dedicada a la generación de materias primas de bajo valor agregado. La pobreza y el analfabetismo no son accidentes que nadie pueda subsanar en décadas…

    En un país que no tiene un socialismo sueco ni un capitalismo norteamericano, la educación pública continuará siendo un interrogante durante mucho tiempo. Vamos a un ejemplo concreto e indiscutible: el sueldo de cualquier profesor de facultad pública no es suficiente para vivir dignamente y poder comprarse una vivienda acorde; end of story. En un momento dado, en Ciudad Universitaria, los alumnos conducen mejores automóviles que sus profesores, algunos de los cuales llevan 30 años enseñando… Hay algo inherentemente errado en que quienes nos forman cognitivamente tengan problemas para llegar a fin de mes mientras nosotros, apenas comenzando el camino de la vida, ya contamos con recursos razonables. Yo tenía un profesor de arte que, como casi todos, no había viajado a Paris y conocido ni el Louvre ni el Orsay, y yo le contaba los maravilloso que eran y qué tan pequeño era el cuadro de la Mona Lisa cuando se lo veía en persona… Era una situación ridícula.

    Por supuesto que no hay que generalizar; ni todos los profesores la pasan mal, ni todos los alumnos la pasan bien, pero el punto es claro.

    Mientras halla niños muriendo de inanición, y profesores que viven en un departamente de 1 ambiente alquilado, la educación pública está condenada.

    • 32
      Mariano Cuber says:

      Ramiro comparto 100% tu opinión del segundo párrafo. No creo que la actual sitaución educativa sea fruto de la simple desidia. Estoy convencido que sirve para el actual modelo político se pueda perpetuar.

      Aunque no estoy tan de acuerdo con el párrafo que le sigue.
      Que el alumno vaya a la Universidad con un auto mejor o conozca más el mundo no necesariamente es señal de ser más exitoso. El artículo precisamente dice que para los jóvenes son esas las señales que transmite la sociedad y que ahí esta el principal problema. Te cuento que soy docente universitario por puro gusto, gracias a Dios no ncesito vivir de ello y muchos de mis colegas están en indéntica situación. Sin embargo el problema no sólo es económico en la Universidad, sino que viene de antes, la primaria y la secundaria que no los forma para pensar y cuestionar.
      Doy clases en una Universidad privada y mis alumnos en su gran mayoría son egresados de “buenos colegios privados” y sus conocimients básicos son muy bajos.
      En este sentido comparto lo que dice Sebastián S. “como después de 15 años podemos leer esto como si fuera actual” y peor aún no hay señales de cambio.

      Saludos

  4. 4

    Donde dice “halla”, léase “haya”… 🙂

  5. 5

    Si, la escuela falla. Recibimos mucha educación y podemos acceder a mucha mas todavía, pero no nos preocupamos por educarnos civicamente ni como padres… y los valores los aprendemos por imitación y admiración.
    Me gustaría cambiar el mundo para dejarlo mejor que cuando vine.
    Si impacto positivamente en el entorno que me rodea, creo que lo habré logrado.
    Y espero que mis hijos adquieran valores de honestidad, esfuerzo, amor y pasion.
    Me queda el arduo trabajo de demostrarles que eso es productivo en este mundo!

  6. 6
    Sebastián S. says:

    Es muy llamativo como en Argentina leemos notas escritas hace 10 ó 15 años y tranquilamente podemos pensar que fueron escritas ayer.
    Es MUY duro el concepto de cómo la educación pasa a un segundo plano por detrás del “salvarse”.
    Creo que con esto se da un fenómeno más peligroso aún y que tiene que ver con la pasión, convicción, o en definitiva vocación que moviliza a muchos educadores.
    Me es difícil hacer una comparación con el pasado, y por eso sólo voy a hablar del presente. Yo noto como hay MUCHAS maestras que no demuestran una vocación por educar. Que se conforman con el amparo que les da la falta de interés aparente que tienen los padres. Que se duermen en los falsos laureles que da tener chicos con buenas notas que en realidad responden a un nivel mediocre de educación.
    Es verdad que los padres somos muy responsables del nivel de educación de nuestros hijos, pero creo que el educador de profesión debería incentivar a los padres a creer y potenciar estos conceptos, sobretodo en los niveles más bajos socialmente hablando. Lamentablemente muchos padres son víctimas en cierto nivel de la tremenda caída de los valores y la moral que sufrimos como sociedad los últimos años. Acá surge otra cosa más… No es que antes la gente era “moral” y hoy no lo sea, sino que ahora se aceptan muchas cosas que antes no entraban en tela de juicio. Esto tiene desde mi perspectiva una doble lectura. Por un lado puede verse como que la sociedad antes era hipócrita y no reconocía, o no dejaba ver sus falencias que en realidad existían tanto como ahora, pero simplemente no se hablaba de eso, y ahora simplemente se habla de todo y se acepta que esto existe, y la otra lectura es que las cosas han empeorado y antes realmente el nivel era mucho mejor y estamos en decadencia.
    Personalmente, creo que es un 50 / 50 y mi visión positivista de este escenario, es que hoy, que tenemos las conductas de antes que responden a la naturaleza humana, pero podemos hablarlas, tenemos una responsabilidad mucho mayor y creo que deberíamos saber esto y empezar a plasmar en nuestras vidas el crecimiento como sociedad que debería acarrear este proceso. Creo que algún día debería ser el momento de dejar de echar la culpa a los demás, ya sea gobierno, maestros, padres, TV, etc, para cambiar las cosas que están al alcance de nuestras manos en el aquí y ahora. Considero que esa es una de las mejores enseñanzas que podemos darle a nuestros hijos, para que las nuevas generaciones sean más “educadas” y no solo desde un punto de vista académico. Lamentablemente hay porciones de la sociedad que ni tienen acceso a estos pensamientos, porque han sido tan vapuleados por la vida (en algunos casos de forma planificada para poder manejarlos) que revertir ciertas cosas instaladas en nuestra sociedad es una tarea muy difícil y acá es donde creo que entran las responsabilidades de las personas según su ubicación en la sociedad, ya sea a nivel de padre de familia, maestro de grado, presidente de una compañia, miembro del board de un medio masivo, o presidente de la Nación. TODOS tenemos nuestro grado de responsabilidad y creo que si no nos hacemos cargo cada uno de la porción que nos toca, no lograremos crecer como sociedad.

  7. 7
    Leo Llamas says:

    Sigue siendo valido este articulo 15 años despues ?
    La forma en estamos aprendiendo no ha cambiado desde entonces ?
    Como nosotros hemos aprendido es la forma que nuestro hijos aprenderán ?
    Los valores de la sociedad y los nuestros han cambiado ? Deberian cambiar ? Quien los cambia ? Cómo se cambian ?

  8. 8

    La educación es el primer paso para la excelencia. Un país que tiene una política de priorizar la educación es un país que tiende a tener mejor integración social, una sociedad mas igualitaria en cuanto a oportunidades, y mejor posibilidades de éxito en general.

    El artículo me generó mucha empatía. Creo que es lo que toda persona tendría que motivar en su entorno para generar consciencia. Porque cuando existe una cultura con una unidad de pensamiento, la televisión deja de ser una influencia eficaz, uno simplemente cambia de canal. Cuando la sociedad educa, la educación llega. Y así, a lo mejor algún día el honesto no sienta vergüenza de ser honesto, de que lo tomen por gil, y el que no sale en la semana por estudiar no sea un boludo.

    Cada vez que veo Ciudad Universitaria, me viene a la mente el inicio de los ’60 y el nivel de educación que había aca y me agarra mucha nostalgia. Como cuando me acuerdo de la carnicería que hizo Menem con la escuela secundaria en los ’90.

    Generemos consciencia

    • 11
      Leo Llamas says:

      Podemos construir un nuevo futuro añorando el pasado ?
      Cómo se genera conciencia ? En quienes debemos generarla ?
      Necesitamos enseñar o aprender ?

      • 16

        Añoro el pasado que no he podido vivir, porque me da lástima el presente que nos toca. A pesar de eso siento gran responsabilidad de sacar esto adelante. Siento que tengo que afectar todo lo que me rodea de la mejor manera posible. Lo primero que hago cada vez que leo una cosa de estas es “¿Qué puedo hacer para cambiar esto?” y pese al pequeño diferencial que puedo aportar, lo hago. En cosas tan sencillas como tratar de aprender algo de la vida todos los días, ayudar a un compañero a entender algo de la facultad, difundir las buenas ideas, los pensamientos saludables, aportar algo de comprensión donde la gente vive tan encerrada en su propia realidad, informarme bien sobre las situaciones que se dan en la administración del gobierno (porque es mi deber como ciudadano, y si yo no me intereso en mi país y en la mejor forma de llevarlo adelante, no puedo pretender que nadie lo haga), ser lo más objetivo posible siempre, difundir la necesidad de consciencia colectiva, o simplemente ayudar en lo que pueda. No digo que soy un capo y que en todo lo que mencioné soy exitoso, pero hago mi mejor esfuerzo por lograrlo, y creo que así puedo lograr aunque sea una mínima diferencia en mi entorno.
        En cuanto a “¿En quienes debemos generarla?”, simplemente en todos, hay que tratar de prender a la mayor cantidad de gente posible en la onda y que así se siga retransmitiendo. Somos una sociedad, interdependientes, y uno no puede pretender vivir mejor si no ayuda al resto a vivir mejor.
        Siempre necesitamos enfocarnos tanto en enseñar como en aprender, ambas cosas no se acaban nunca…

  9. 9
    Damian says:

    Excelente punto de vista

  10. 10

    […] This post was mentioned on Twitter by bilinkis and EricTornquist, Leo Molas. Leo Molas said: ¿Quién dice que los estudiantes no comprenden lo que leen? Jaim Etcheverry http://bit.ly/5BWjpR […]

  11. 12

    Social comments and analytics for this post…

    This post was mentioned on Twitter by erictornquist: Muy buen post de @bilinkis sobre los Valores en nuestra sociedad http://bit.ly/5zmKbw

  12. 13
    Tamara says:

    No podemos permitir que esto siga siendo así. Es nuestra responsabilidad, como jovenes nacidos en la epoca del 80 darle el ejemplo, a los hijos que vamos a tener, y a nuestros propios compañeros. La sociedad copia, usemos eso para que el día de mañana copien nuestros buenos habitos (lectura, valores, respeto, solidaridad y compromiso), no podemos seguir quejandonos de esta realidad
    Gracias Santiago!!!

  13. 14
    martu says:

    impresionante hallazgo e impresionante vigencia del artículo
    gracias

  14. 15

    No conocía ese artículo, pero definitivamente es como si estuviera hablando sobre lo que hoy nos pasa.!!!
    Y coincido en que la educación es gran parte de la solución a la mayoría de nuestros problemas.

    Saludos!

  15. 17
    Salvador says:

    Es muy inteligente el artículo, creo que es cierto que los estudiantes leen la irrelevancia de triunfar en lo académico frente a la de hacerlo en otros ámbitos, medido en ingresos!

    Lo más interesante, es que pienso en países como EEUU, y no puedo decir que no suceda algo similar,

  16. 18
    Matías says:

    Aunque tendencioso e incompleto por partes, recomiendo esta nota (y sobretodo los comentarios):

    http://economix.blogs.nytimes.com/2009/10/06/what-happened-to-argentina/

  17. 20
    Raquel says:

    Excelente articulo! El famoso mea culpa (tan necesario como tan poco usado). La primer escuela es la casa. El otro día en el colectivo veía a dos chicas de unos 13 años tonteando frenéticamente con sus celulares y adelante de ellas estaban sentadas sus respectivas madres. Yo pensé: ”que triste las chicas, no tienen nada de que hablar”, hasta que preste atención a la conversación que mantenían la madres: comentaban el minuto a minuto de lo que pasaba en Tinelli, preocupadas por el jurado, por la perfomance del salame de Fort, entusiastas con las salidas geniales de nuestro nuevo sociólogo Tinelli… y ahí me cerró un poco mas el hecho de que sus hijas no tuvieran nada que hacer mas que jugar con los celulares…
    Y de la escuela publica ni hablar, es tan necesaria como el agua y el aire, pero parece que para todos los gobiernos de turno siempre fueron el patio de atrás de la educación. Demás esta decir que sin educación (la de la casa, la de la escuela) no hay futuro posible.

  18. 21
    El Huber says:

    Muy buen artículo. Lo más triste, es que sea tan vigente . Yo soy producto de la escuela pública y coincido que es el gran igualador y sociabilizador. Por un tema de principios, opté por la escuela pública para mis hijos, pero esta es otra época y otra escuela pública (pese a haber cursado en los 70 y 80). De todos modos, no podemos poner todas las culpas en el afuera. A cada cual le cabe la responsabilidad de la educación en casa y el ejemplo directo. Pero el medio o los medios son competidores fuertes a la hora de intentar transmitir valores en decadencia. La prédica masiva privilegia el éxito fácil y rápido y todo esto es funcional a una demagogia mediocre que mantiene bajo su suela a quienes dice defender y representar. Delicias del “progresismo declamativo”. Como si fuera poco, hay una cantidad cada vez mayor de “mediáticos” que se jactan de su propia incultura (pelotudez sonará muy mal?) y lejos de censurarlo, se hace de eso un show altisonante y reciben mayor notoriedad aun. Es triste ver la depreciación del conocimiento y la sobrevaloración del éxito fácil y de los “atajos”. Cuál sería la frase de lucha de hoy? Yo arriesgaría un “Culos y tetas si, libros, no!”
    No salió con humor, esta vez.
    Saludos!

  19. 22
    Fabian Holcman says:

    El problema es mas grave aun considerando la fragmentacion social que produce la educación privada, segmentando a los chicos en funcion a los valores de la cuotas de las escuelas e impidiendo la integración social que producia la Escuela publica.
    Esto potenciado por el mensaje mediatico que habla del Odio a los blancos y ricos, el miedo a los pobres por la inseguridad y la bronca por los piqueteros que nos cortan la Panamericana.

  20. 23

    el caso de la educacion es un poco complicado,maxime cuando los educadores no tinen la capasidad adecuada.por ejemplo¡no tienenel profesionalismo se un docente sertificado,sino que a sido una una carta politica,lo que lo a avalado como profesor.y en esas circunstancis,el alumno no aprende nada.aqui en colombia,las clases mixstas so0lo aseleran la prostitucion,de las adolecentes.

  21. 24
    fer says:

    como dice el tango 20 años no es nada, bueno son 15 pero al paso que vamos van a ser muchos mas 🙁

  22. 25
    Juan Ignacio says:

    El texto de Etcheverry iba bien………..hasta que exagero la posicion de los maestros…

    Que puedo decir? a lo largo de mi vida solo he visto exactamente lo contrario: profesores muy poco inspirados con casi ningun interes genuino por la academia se metian en este trabajo despues de una espiral de fracasos en ambitos profesionales.

    En otro pais si aparece un pibe inteligente lo primero que hacen es cuidarlo, porque saben lo realmente “raro” (en el sentido ingles de la palabra) que es. Aca, que es lo que hacen? le “bajan el copete”, como si fuera un canchero ignorante que no se calla, en vez de alguien que de hecho tiene algo que decir que no empieza con “boludo”.

    La gran razon por la que el nivel se mantiene permanentemente bajo es un mutuo acuerdo entre maestros y alumnos para no tener que esforzarse. A fin de cuentas, es mas facil tanto para el maestro como para el alumno pasarse el año entero haciendo literalmente NADA que corrigiendo examenes y estudiando, respectivamente. Para los que no me creen, hablen con cualquier estudiante de escuela publica: son varios los casos de profesores que no asisten a una clase en todo un año y sin embargo aprueban a todos los alumnos. Lo vi literalmente en business administration cuando ninguno de mis compañeros sabia sobre la revolucion industrial, algo que yo vi en segundo año.

    En la facultad la situacion es muy similar, lo cual talvez explica porque la UBA paso de ser la primera facultad de america latina a estar en el medio y tirando hacia abajo, detras de 2 mexicanas, 2 brasileras, 1 colombiana y 1 chilena.

    Para cerrar, creo que el problema es que como siempre en este pais vemos el problema desde una perpectiva binaria, que algo esta bien y otra cosa esta mal. En todas las sociedades del mundo la banalidad le gana a la inteligencia, pero aun asi no se ve la desintegracion social que hay en este pais.

    Sera que mientras afuera los pilares de la sociedad se mantienen intactos, aca fue lo primero que se pudrio?

  23. 26
    Salvador says:

    La mediocridad en la educación, (para mi generalizada en todos lados) la ves en la música por ejemplo, por que seguimos pensando que la mejor música fue en 60 70 80 y algo de 90s? Que pasó con el Rock Argentino??? pero que pasó con el Rock en general…. lo mismo las películas, por qué ahora son casi todas malísimas, por que todavía 2001 odisea.. parece del futuro???

  24. 27
    El Argentino says:

    Si como sociedad así somos y lo repudiamos cuando lo vemos en nuestros hijos, ¿Cuales son los incentivos que nos hacen olvidar los valores?.. es la pereza?.. o la perdida de esperanza?.. o que?

    Si no es eso… ¿Es la falta de incentivos por parte del estado o la clase dirigente?

    Pregunto si hacen falta incentivos o en realidad lo debemos hacer porque lo creemos bueno.

    A los argentinos siempre nos pasó lo mismo. Vemos facilmente la paja en el ojo ajeno pero NO nos damos cuenta de nuestra propia miopia. No podemos ver a lo lejos.

    Para superarnos, en vez de quedarnos pensando en el ojo o miopia del otro, primero tendriamos que reconocer NUESTRO problema y pedir ayuda.

    Con el cacho de cultura y la buena onda que tenemos respecto al resto del mundo, si fuesemos un poco más ordenados y pensaramos como sociedad, las cosas serían muy diferentes. Pero ojo, primero pensa vos en mi y después yo en vos.. si no ni en pedo!

  25. 28
    Leo Llamas says:

    Hace tiempo que nos falta liderazgo, a todos. En educación parece que hace un tiempo que no hacemos mucho.

    No hemos movilizado, no hemos enfrentado el problema, buscamos soluciones faciles (le pagamos mas a los profes), no generamos cambios, no aprendemos, no nos atrevemos, no tomamos riesgos porque no sabemos como nos va a ir, vamos por la personal y no por el colectivo que podemos ser.

    Nuestra intelectualidad se regordea con este articulo para darnos una vez mas la razon y nada cambia, porque nada puede cambiar, o si ?

    Podemos cambiar un pais, este pais ? Podemos cambiar la educación ? Que tenemos que aprender ?

    Se sienten cómodos con las respuestas que encuentran ?

  26. 29
    Ale says:

    En ves de conseguirme un perro, me hice una empresa en la Argentina; con lo cual, estoy mas ocupado que siendo el dueño del zoológico 🙂

    Que querés que te diga de este artículo? Tiene tanta actualidad como que lo haya escrito ayer. O peor, leo numeros de diferencias entre escuelas publicas y privadas, que hoy, en la sensacion de la gente se deben ver triplicadas o mas. Que la frivolidad que empezaba a intuir en el 94, fue la marca registrada de los 90, y que nos dejo un legado que todavia hoy nos cuesta entender, digerir y ver como se puede levantar. Hay yunques y yunques, mi amigo Santiago.

    Tuve un profesor en la Facultad, alla por el año 1999, que me dio a leer este artículo de Jaim Etcheverry. También me dió este otro, que me partió la cabeza: http://www.um.es/letras/deletreos/ortega1.html

    La universalidad del pensamiento. Que es lo que debemos aprender en las escuelas? Que es lo que debemos aprender en la Universidad? Cual es la mision de nuestra Universidad? Creo que estamos muy varados en esto. No tenemos ni idea. No tenemos ni idea de donde queremos ir como pais, como queremos posicionarnos frente al mundo. Modelo agro-exportador. Modelo tecnologico. Modelo tecno-agropecuario. No sabemos. No pensamos. Solo transcurrimos. Vivimos el dia a dia, no miramos mas alla.

    Uno a veces tiene suerte y se topa con hombres pre-claros. En que sentido? Esos tipos que cuando abren la boca uno siente que aprende, que está apoyado en alguien que le brinda cobijo, le ilumina con una luz en una inmensidad oscura. Un piloto de tormenta. Tuve la suerte de conocer al Profe Palma, como alguna vez dije en este blog, quien me enseño el Planeamiento a Largo Plazo, solo con textos de Ortega, Jaim Etcheverry, Carlos Castañeda, La Biblia -siendo yo un no-religioso-, Julio Verne y otros. Recuerdo que no lo comprendían, que iban pibes porque era “un robo” y que esos mismos pibes, al final del cuatrimestre, eran “otros”. Universalidad del saber, del vivir, del convivir. A veces es tan simple, pero tan complejo a la vez…

    El profe Jaim se habrá encontrado con la maquina del “no hacer”, seria muy interesante que puedas incluir su pensamiento y experiencias del 2002 al 2006; aunque calculo bien cuales eran sus respuestas.

    Hay mucho que cambiar y como decia Ortega. ES URGENTE….

  27. 30

    …y ahora que esta de moda el emprendimiento me parece muy pertinente no confundir esta “moda” y su importancia para la sociedad con aquello citado en el párrafo referido a la codicia y materialismo, eso NO es emprender.

  28. 31
    leticia says:

    Querido Jaim, te sigo desde siempre, desde esa noche que te mande un mensaje con el conductor Gonzales Oro a traves de la radio, te causo asombro mi pensamiento sobre que tu inteligencia era atrayente.y lo sigo pensando. sobre lo aqui leido no voy a opinar salvo que la escuela no incentiva la curiosidad, el lema es “ESTUDIA Y RENDI BIEN” lo que si es urgente para mi es que en caso de recibir respuesta tuya me cuentes de un libro preferido tuyo y en su titulo se encontraba la palabra rosa, no es en nombre de la rosa. es otro, preferido tuyo de un autor español.espero que mi comentario llegue a vos. te dejo mi abrazo.

  29. 34
    leticia says:

    para comenzar,son contados los maestros que si,tienen interes en enseñar todo el tiempo y todo el año,y son incontbles los que sinceramente viven en la luna,y solo aterrizan cuando se suben a su coche para regresar al hogar,son memoriosos,mejor dicho,memoriosas a la hora de engamar zapato ,cartera,y accesorios varios,a muchas les llevas o acercas tu inquietud con respecto a x tema,y te miran por encima de la frente,casi al horizonte,minimizando siempre tu comentario,dando a entender que no estas en el tema educativo digamos,mezclan temas varios sin profundizar en ninguno,y asi la larga lista de errores,llamados “la escuela hace lo que puede” segun sus dichos.y con respecto a la escuela publica,a la que yo si asisti,lamento haber decidido proteger a mi criatura,a la que por supuesto amo,de los insultos o malas costumbres de los posibles compañeros, del que lleva un arma,del que amenaza con un lindo corte de cara,de las nenas pre-adolescentes hechando humo en la puerta y gritando lo mas fuerte posible”che vamos,que me vino la regla”,Y si que extraño la epoca de mi ecuela publica,pero no soy una heroina,si puedo esmerarme,pregunto: tengo el derecho de mandar a mi hija o hijo a un colegio privado,de gente laburante,nada de ricos ni mucho menos? donde milagrosamente se hace incapie en los valores, y quiza este criando a una ilusa que se horroriza si se me escapa una mala palabra,pero entonces? repito,no soy una heroina,solo una madre,con miedos,con aciertos,pero que observo,siempre, y aunque no tengo miedo,tampoco soy una audaz,no todo es como parece, ni la publica es taan gran cosa,ni la privada es taan superficial, y obvio, la escuela,sale desde casa,no estoy dispuesta,y no podria cargar con la responsabilidad de otros padres para con sus hijos,y atencion:muchos pueden hacer las cosas bien,pero no tienen ganas, un abrazo,para todos.

  30. 35
    Javine says:

    Si ese artículo tuvo vigencia tiempo atrás, pues hoy está mas vigente que nunca.

  31. 36
    Drako says:

    Pues es verdad, como educar en la escuela a los chicos, cuando en la sociedad se los enseña a que lo unico importante en la vida es el dinero, la comodidad, el vivir de los demas, etc. Se sabe que la educacion empieza por el hogar, y si no hay educacion primaria en el hogar, como se continuara la educacion en el escuela? Creo que el mundo entero, niños, adolescentes, adultos y ancianos, deberiamos ir siempre a la escuela, porq hasta cuando salimos de ella desaprendemos lo que nos enseñaron, pensar que hay personas que no pueden estudiar por falta de recursos, como en las provincias del norte( chaco, formosa, misiones, corrientes) y no sabemos aprovechar lo que nos dan en la escuela los que podemos tenerla. Ayer en traslasierra un joven de 17 años que no cuenta con recursos para seguir la universidad ya que tendria que trasladarse a la cordoba capital y eso le costaria demasiado, nunca desaprovecho la enseñanza de la escuela, no falto nunca en sus 13 años de asistir a ella. eso es un ejemplo, el ejemplo de ese chico es el que deberiamos seguir todos. En fin aunque propongamos lo que querramos, siempre va a haber alguien para pinchar nuestra idea y convencernos por el camino mas facil, que es la corrupcion y la vagancia.

  32. 37
    paola says:

    Este tema da para rato, y lamentablemente lo que da para rato es la polémica, porque la solución no aparece. Fuí a colegios públicos y privados ( aunque no taan exclusivo, era apenas una garantía de que no había paros) y a dos universidades públicas, la UNNE en Chaco y la UBA. Para mí, la historia sigue siendo la misma, a grandes rasgos: Hay gente a la que le importa y gente a la que no. Y esa gente puede ser: un padre, un maestro o un alumno. Otra vez, reitero mi opinión, que detrás de cada uniforme hay una persona, que por el solo hecho de ponérselo no ve transformada su naturaleza. Damos lo que tenemos para dar. Y por más desanimado que uno puede estar por las injusticias de la vida, no puede hacer algo que vaya en contra de sus principios, traducido: excusas y más excusas. Lo de los padres es patente: Los hijos son el reflejo de nuestros defectos y virtudes. Muchos padres prefieren hacer la vista gorda y culpar a “la junta” o a la “escuela” de las acciones de los hijos, cuando en verdad lo que les molesta no son los procedimientos sino los resultados. Mis viejos trabajaban los dos y llegaban a casa destruídos, pero nunca delegaron nuestra educación, nisiquiera la académica, en manos de otros. No nos cuidaban niñeras, ni abuelas. Y lo que se hacía en la escuela se comprobaba en la casa. No había nada que perteneciera exclusivamente al exterior, en casa todo lo que traíamos se discutía, se compartía y se digería. Y no porque mis padres fueran espías (aunque debo confesar que no se les escapaba una). Vemos los chicos tan desinteresados por la escuela y a sus padres aún más, porque su única idea de “apoyarlos en este proceso” es preguntar: ¿Tenés tarea? y aceptar el “NO” por más sospechoso y cotidiano que sea; o bien, apurarse a conseguir maestros de apoyo cuando peligra la promoción. Es cierto lo de nuestra sociedad, quién puede negarlo, vivimos en un mundo en que el fin justifica los medios para el 99% de las personas de la boca para adentro y para el 1% para afuera. Aún así, un porcentaje lo vive con culpa, y esa culpa es la poca esperanza que nos queda. Culpa por no ser mejores de lo que somos, por no perseguir ideales y construir utopías. Culpa por no dar lo mejor de nosotros mismos, por no sacrificar nuestro descanzo, nuestro placer o nuestra ganacia por el esfuerzo de hacer lo correcto. Culpa por nuestra tendencia a la desidia y nuestra renuncia a la felicidad.
    Culpa, más o menos dolorosa o urgente. Culpa que espera, por fuerza de voluntad, la oportunidad de transformarse.
    Saludos, por una idealista llena de culpa, que intenta, a los tumbos, pero imntenta.
    Beso!

  33. 39
    lourdes says:

    a 18 años sigue pasando lo mismo tristemente.esperemos que en algun momento cercano puedamos cambiar esta situacion.

  34. 41
    yanet says:

    me pueden ayudar a entender ”’opinion educada ”’por guillermo jaim etcheverry..lo necesito para el 15 ..lo necesito..

  35. 42
  36. 43

    […] dijo Guillermo Jaim Etcheverry en este brillante artículo, “hay que preguntarse si nuestros chicos son tontos o, por el contrario, inteligentes cuando […]

Deja un comentario

Por favor completa correctamente los campos requeridos, y no te olvides de tu comentario!

Suscribirme al blog

Ya está disponible mi nuevo libro "Pasaje al Futuro" Quiero ver dónde comprarlo